lunes, 18 de mayo de 2015

¿Cuánto influye un docente en tu vida?

          Mi pequeña aportación a la presente revista digital El Recreo va a tratar sobre un par de artículos que leí hace poco. Uno de ellos se titula "¿Cuánto influye un docente en tu vida?"  y el otro trata sobre un estudio de la OCDE sobre los docentes que existen en el sistema educativo español. Creo que las dos noticias podemos relacionarlas de alguna forma.
          En el primero de ellos nos señala lo importante que somos los docentes en el desarrollo educativo y formativo del alumno. Tanto es así que somos casi el 60% de las personas más influyentes en la niñez, adolescencia o madurez de un alumno. Somos los portadores de valores. Tenemos en nuestras manos el mejor poder que puede existir: la enseñanza. Cada maestro utilizará sus técnicas y formas de enseñar, y aplicará de una u otra forma sus conocimientos.

Sobre lo que tenemos que luchar y esforzarnos por mejorar, es sobre ese 15% que opina que ningún maestro ni profesor suyo fue influyente en su vida. Esta es la cuestión principal y aquí enlazo con el siguiente artículo que he puesto. Se supone que un maestro/profesor debe ser una de las personas más influyentes en el desarrollo de la persona.

Pues bien, vemos como cada día nos comentan unos y otros profesionales de la enseñanza que no dan abasto con tantos alumnos que tienen por clase, que el ratio profesor-alumno es demasiado alto, que hacen falta más profesionales en los colegios o institutos...

Ahora viene la OCDE y nos dice que el sistema educativo español está "hinchado" de profesionales de la enseñanza, que el ratio profesor-alumno es bajo (10 alumnos). "¿Dónde está ese aula?"; que el gasto en la enseñanza es muy elevado (cuando se ha visto reducido en más de 8 puntos en los últimos 5 años) ¿A quién hacemos caso? ¿A los profesionales que día a día se parten el pecho en los colegios o institutos? ¿A datos proporcionados por la OCDE?

          Desde mi punto de vista, si tan importante somos los educadores y tan influyentes en la vida de las personas ( y no sólo en la niñez) los datos sobran. Por supuesto que creo que somos el motor del mundo, y que es una pena que se desperdicien cada año miles de educadores o profesionales de la educación y la enseñanza que podrían estar haciendo una labor fundamental en la educación y en el desarrollo de nuestro país, en definitiva.

Valoremos más al MAESTRO y luchemos por lo que queremos. Sólo así podremos infundir los verdaderos valores existentes en nuestra sociedad.

Daniel Arias Cayetano.
2º B Magisterio Primaria
http://blogeducacionysociedaddanielarias.blogspot.com.es/
Imagen extraída de http://uniendodistancias.unadzsurlab.com

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