lunes, 11 de mayo de 2026

El acceso a las tecnologías marca diferencias

La brecha digital se ha convertido en uno de los temas más importantes cuando hablamos de educación. No es solo un asunto técnico. Afecta directamente a las oportunidades de aprendizaje y, por tanto, a la igualdad entre estudiantes. 

La educación debería ofrecer las mismas posibilidades a todos, pero la realidad muestra que el acceso a la tecnología marca diferencias que no siempre se pueden compensar. La desigualdad aparece en algo tan básico como disponer o no de un dispositivo propio. Hay estudiantes que tienen ordenador, buena conexión y un espacio tranquilo para trabajar. Otros dependen de un móvil compartido o de una red que falla constantemente. 

Estas diferencias, que a veces parecen pequeñas, se vuelven decisivas cuando las tareas, las clases y los recursos están cada vez más ligados a lo digital.

 Al final, quien no tiene acceso suficiente queda en desventaja, aunque tenga la misma capacidad o motivación. Pero la brecha digital no es solo cuestión de tener o no tener tecnología. También influye la manera en que se usa. No todos los estudiantes tienen las mismas habilidades digitales. Algunos saben manejar plataformas, buscar información fiable o resolver problemas técnicos. Otros no. Esto depende mucho del entorno familiar, de la experiencia previa y de la confianza que cada uno tenga con la tecnología. Esta diferencia de uso es menos visible, pero igual de importante. Los centros educativos también viven esta desigualdad. Hay colegios con planes digitales bien organizados, profesorado formado y recursos suficientes. 

Otros apenas pueden mantener sus equipos. Esta diferencia refleja, una vez más, las desigualdades sociales del entorno. La escuela intenta compensarlas, pero no siempre tiene los medios para hacerlo. Aun así, la brecha digital no es un problema imposible de resolver. La educación puede reducirla si se actúa de forma coordinada. La formación del profesorado, el uso de plataformas accesibles y el apoyo a las familias son pasos importantes. Cuando estos elementos funcionan, el alumnado tiene más oportunidades de aprender en igualdad de condiciones. 

En resumen, la brecha digital muestra las desigualdades de nuestra sociedad, pero también señala el papel que puede tener la educación para reducirlas. Si queremos que la tecnología sea una herramienta que ayude y no que excluya, es necesario trabajar desde la escuela, las familias y las instituciones. La educación no puede cambiarlo todo, pero sí puede ofrecer oportunidades que marquen una diferencia real. Y en un mundo cada vez más digital, esta tarea es esencial.

SERGIO CARPINTERO MORALES

Redes sociales, identidad juvenil y educación: una mirada crítica desde la escuela

En la actualidad, la construcción de la identidad juvenil está profundamente atravesada por el uso de las redes sociales. Plataformas como Instagram, TikTok o YouTube se han convertido en espacios donde los adolescentes no solo comparten contenido, sino que también negocian quiénes son, cómo quieren mostrarse y qué reconocimiento esperan obtener.

Esta realidad encaja plenamente con la teoría de la Sociedad Red de Manuel Castells, quien sostiene que vivimos en un sistema social articulado a través de flujos digitales que moldean nuestras relaciones, percepciones y formas de estar en el mundo. En su obra La era de la información. Vol. I: La sociedad red (1996), Castells explica que la identidad ya no se construye únicamente en espacios físicos, sino también en entornos digitales donde circulan imágenes, discursos y modelos de vida que influyen directamente en los jóvenes.

A esta perspectiva se suma la visión de Zygmunt Bauman, quien describe la modernidad líquida como un tiempo en el que las identidades son flexibles, cambiantes y, en ocasiones, frágiles. Según Bauman, la presión por adaptarse a un entorno acelerado e inestable puede generar inseguridad y dependencia de la mirada ajena. En redes sociales, esta liquidez se manifiesta en la necesidad constante de actualizar la propia imagen, seguir tendencias y obtener validación a través de “likes” o comentarios.

Desde mi experiencia personal como adolescente, reconozco que mi identidad, y la de mis compañeros, está profundamente influenciada por las redes. Desde una perspectiva generacional, los jóvenes actuales crecen en un entorno donde la identidad se construye en público. La exposición constante, la comparación social y la búsqueda de reconocimiento forman parte del día a día. Muchos adolescentes sienten que su identidad “real” y su identidad “digital” no siempre coinciden: en redes se muestran seguros, estéticos, divertidos o exitosos, aunque no siempre se sientan así. Esta distancia entre lo que se es y lo que se muestra puede generar presión estética, ansiedad, miedo a no encajar o dependencia emocional. Sin embargo, las redes también ofrecen espacios de creatividad, expresión personal, apoyo emocional y conexión con comunidades diversas. Son, por tanto, un territorio ambivalente: pueden empoderar o desgastar, dependiendo del uso y del acompañamiento educativo.

Por ello, considero que la escuela tiene un papel fundamental en la formación de una identidad digital crítica y saludable. No basta con enseñar a usar la tecnología: es necesario enseñar a comprenderla, interpretarla y habitarla de forma ética. En el aula se podrían desarrollar actividades que ayuden al alumnado a reflexionar sobre su presencia digital. Por ejemplo, un análisis crítico de perfiles de influencers permitiría identificar estrategias de edición, estereotipos, publicidad encubierta o mensajes implícitos. También sería útil un taller titulado “Mi identidad digital”, donde cada estudiante reflexione sobre la imagen que proyecta, los límites que necesita y las emociones que le generan las redes.

Recursos audiovisuales para trabajar en el aula

En este sentido, resulta especialmente relevante el documental The Social Dilemma (Jeff Orlowski, 2020), que analiza cómo los algoritmos de las grandes plataformas digitales están diseñados para captar la atención del usuario, moldear su comportamiento y generar dependencia. La película combina entrevistas con expertos en tecnología y dramatizaciones que muestran cómo las redes influyen en la autoestima, la identidad y la salud mental de los jóvenes. Es un recurso muy útil para trabajar en el aula porque permite comprender que las redes no son espacios neutrales, sino sistemas que condicionan lo que vemos, lo que pensamos y, en parte, quiénes somos.


https://youtu.be/uaaC57tcci0?si=ADX_p-i5nCD0zyCd


Para complementar este análisis, puede utilizarse otro recurso audiovisual como el vídeo divulgativo “How the media shapes the way we view the world”, que analiza cómo los medios, incluidas las redes sociales, seleccionan, filtran y jerarquizan la información que consumimos diariamente. El vídeo muestra de forma clara cómo las imágenes, los titulares y los algoritmos pueden moldear nuestra percepción de la realidad, reforzar estereotipos y condicionar la manera en que interpretamos el mundo. Su relevancia para este tema es evidente: si los jóvenes construyen parte de su identidad a partir de lo que ven en redes, comprender cómo se produce esa influencia mediática es esencial para desarrollar una identidad crítica y consciente en la era digital.


https://youtu.be/kVAztNx0rHQ?si=FhSSnRfFhcFrAsH1


Propuestas educativas para trabajar la identidad digital

Ante esta realidad, la escuela tiene un papel fundamental en la formación de una identidad digital crítica y saludable. No basta con enseñar a usar la tecnología: es necesario enseñar a comprenderla, interpretarla y habitarla de forma ética. En el aula se podrían desarrollar actividades que ayuden al alumnado a reflexionar sobre su presencia digital. Por ejemplo, un análisis crítico de perfiles de influencers permitiría identificar estrategias de edición, estereotipos, publicidad encubierta o mensajes implícitos. También sería útil un taller titulado “Mi identidad digital”, donde los estudiantes reflexionen sobre la imagen que proyectan, los límites que necesitan y las emociones que les generan las redes.

Otra propuesta educativa sería organizar un debate sobre la libertad en las redes sociales, analizando cómo los algoritmos influyen en lo que vemos y en cómo nos comportamos. Este tipo de actividades permite comprender que las redes no son espacios neutrales, sino sistemas diseñados para captar nuestra atención y moldear nuestras decisiones. Finalmente, una actividad muy enriquecedora sería la creación de una campaña escolar sobre el uso responsable de las redes, donde el alumnado diseñe carteles, vídeos o reels que aborden temas como el ciberacoso, la salud mental, la privacidad o la verificación de información.

En conclusión, la identidad juvenil en la era digital es un proceso complejo que combina oportunidades y riesgos. Las redes sociales pueden ser espacios de creatividad, expresión y conexión, pero también pueden generar presión, comparación y fragilidad emocional. Como señala Castells, vivimos en una sociedad estructurada por redes; como advierte Bauman, nuestras identidades son cada vez más líquidas. Por ello, la educación debe acompañar a los jóvenes en este proceso, ayudándoles a construir una identidad sólida, crítica y consciente en un mundo donde la frontera entre lo real y lo digital es cada vez más difusa. Mi opinión personal es que necesitamos una escuela que entienda nuestro mundo digital, que no lo juzgue desde fuera, sino que lo analice desde dentro, con empatía, conocimiento y responsabilidad.

Referencias

Castells, M. (1996). La era de la información. Vol. I: La sociedad red. Madrid: Alianza Editorial. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=165968

Bauman, Z. (2000). Modernidad líquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. https://archive.org/details/bauman-zygmunt.-modernidad-liquida-ocr-2003


Valeria Alconchel García 2ºA Educación Primaria

alconchelvaleria@gmail.com

viernes, 8 de mayo de 2026

Educación y sociedad: construyendo ciudadanía desde la escuela - REFLEXIÓN

Tras otro curso en el grado de Magisterio en Educación Primaria, cursando las asignaturas de Pedagogía y Sociología, hay algo que cada vez tengo más claro: la educación no empieza ni termina en el aula. No es un lugar cerrado ni un sistema aislado. Es algo que está completamente conectado con la sociedad, con la vida real. Y, en mi opinión, es imposible entender una sin la otra.
Esto se debe a que la educación no funciona en vacío. Todo lo que rodea a los niños y niñas entra en el aula, aunque no se diga en voz alta. Sus familias, su entorno, lo que ven en redes sociales, las conversaciones que oyen, las experiencias que viven, los valores y los mensajes que transmite la música que escuchan… todo eso influye en cómo aprenden, cómo se relacionan y cómo entienden su realidad. Y al mismo tiempo, la escuela también influye en la sociedad, pues forma parte de ella y la transforma poco a poco. Por eso, hablar de educación es también hablar de sociedad.
Uno de los temas que más me hace reflexionar dentro de esto es la desigualdad. En teoría, la escuela debería ser el lugar donde todos tienen las mismas oportunidades. Pero la realidad es más compleja y muy diferente. No todos los niños y niñas llegan con las mismas condiciones, ni con el mismo apoyo de parte de sus padres, ni con los mismos recursos tecnológicos o materiales para enfrentarse a las demandas de las actividades de las clases. Y eso, claramente, influye en su proceso de aprendizaje.
Y ahí es donde debemos entender la importancia real de la educación: no debemos concebir el concepto como solo transmisión de conocimientos sino como una oportunidad para construir experiencias más justas dentro de una realidad que para mucho no lo es.  
También creo que el papel del docente va mucho más allá de lo académico. Ser maestro o maestra no es solo enseñar los temas teóricos y evaluar, es aprender a mirar a cada alumno o alumna como la persona diferente que es, con su propio ritmo de aprendizaje, su propia historia, con sus propios problemas, complejos, personalidad y necesidades. Lo cual, obviamente, es complicado debido al ratio tan alto de alumnos que hay en las clases de Primaria de España hoy en día, pues no es solo una realidad, sino 24 conviviendo al mismo tiempo. Por lo tanto, nosotros como futuros maestros y maestras debemos saber adaptarnos constantemente, además de saber observar, escuchar y actuar de forma correcta para poder dar una respuesta adecuada a todos nuestros niños y niñas.
Siguiendo con el tema tratado en los anteriores párrafos, la escuela no solo enseña asignaturas. Enseña a vivir con otros.  Es como una sociedad en miniatura donde se reproducen jerarquías, dinámicas sociales y los roles que existen ya en la sociedad completa. Pero no todo es malo, la escuela también nos enseña a respetar, a convivir, a trabajar en equipo, a resolver conflictos… Esto tiene un impacto enorme, porque lo que se aprende en la infancia y adolescencia, determina muchas veces en gran cantidad el cómo será una persona en el futuro o qué patrones de comportamiento tendrá en sus relaciones personales.
Otro factor a tener en cuenta, es que la tecnología ha cambiado muchísimo la forma en la que los niños aprenden y también la manera en la que la escuela se relaciona con la sociedad. Ahora los niños tienen información todo el tiempo a su alrededor. Ven vídeos, usan redes sociales, buscan cosas en internet… y muchas veces aprenden fuera del aula casi sin darse cuenta. Por eso el profesor ya no tiene solo la función de explicar temas, porque la información ya está en todas partes. Lo importante ahora es enseñarles a entender lo que ven, a pensar un más por sí mismos y a tener cuidado con todo lo que consumen en internet, porque no todo es fiable ni todo les influye de forma positiva. Educarles en el uso responsable de la IA y de las redes sociales puede ser un paso favorable hacia una educación digital más responsable.
Aparte de eso, creo que muchas veces se deja de lado algo fundamental: cómo se siente el alumno. Si un niño está a gusto en clase, siente confianza con el profesor y no tiene miedo a equivocarse, va a aprender muchísimo mejor. En cambio, cuando alguien se siente mal, ignorado o incómodo, eso también afecta al aprendizaje aunque no se vea a simple vista. La salud mental de nuestro alumnado debe ser un aspecto fundamental que los docentes debemos tener en cuenta si queremos tener un buen clima en clase y para que sus resultados académicos no se vean afectados por esta atmósfera.
Por eso educación y sociedad están totalmente unidas. La escuela no es solo un sitio donde se estudian asignaturas, también es el lugar donde los niños empiezan a formar su manera de pensar, de relacionarse con los demás y de ver el mundo. Y todo eso acaba teniendo consecuencias en la sociedad del futuro, porque los niños de hoy serán los adultos de mañana.
 
Carlota Gutiérrez López-Rey
2ºA Magisterio de Educación Primaria. 


¿IMPACTAN LAS REDES SOCIALES EN LA EDUCACIÓN?


En la sociedad actual, las redes sociales se han convertido en un elemento muy importante en la vida de los alumnos. Plataformas como Instagram, TikTok, YouTube o Snapchat no solo se utilizan como medio de comunicación, sino también como espacios de aprendizaje, entretenimiento e identidad. Esto ha cambiado mucho la relación entre educación y sociedad, ya que no solo nos limitamos al entorno escolar o familiar, sino también al entorno digital.


Es importante conocer cómo influye el uso de las redes sociales en el desarrollo académico, personal y social de los jóvenes de hoy en día. 

Uso de las redes sociales como aprendizaje

Aunque las redes sociales no fueron diseñadas con fines educativos, han generado nuevas formas de aprendizaje. Actualmente, muchos estudiantes acceden a explicaciones rápidas, vídeos educativos, resúmenes de contenidos y consejos de estudio a través de estas plataformas.

Este tipo de aprendizaje tiene varias características:

  • Es accesible en cualquier momento y lugar

  • Es visual, dinámico y breve

  • Permite aprender de forma autónoma

  • Favorece el aprendizaje entre iguales

Por lo tanto , el conocimiento ya no depende exclusivamente del aula, sino que se forma también en espacios digitales donde los jóvenes interactúan constantemente con información.

Riesgos del uso de redes sociales

A pesar de sus ventajas, el uso de redes sociales también presenta importantes riesgos que afectan tanto al rendimiento académico como al bienestar emocional.

Entre los principales problemas están:

  • Distracción constante durante el estudio

  • Dificultades para mantener la atención sostenida

  • Ansiedad y presión social por la comparación con otros

  • Uso excesivo del tiempo libre en pantalla

  • Baja autoestima relacionada con la imagen digital

La psicóloga Jean Twenge ha señalado en sus investigaciones que el aumento del uso de redes sociales entre adolescentes se relaciona con cambios significativos en la salud mental, especialmente en términos de ansiedad, depresión y sensación de aislamiento social.

El desarrollo del pensamiento crítico

También es importante tener en cuenta que el  sistema educativo tiene un papel fundamental. En la escuela no se  puede ignorar el impacto de las redes sociales, sino que se debe integrar dentro del proceso formativo desde una perspectiva crítica.

Esto implica trabajar la alfabetización digital, que incluye entre otras:

  • Identificación de noticias falsas y desinformación 

https://youtu.be/SRFHgUX2sF0?feature=shared 

  • Uso responsable de la privacidad en internet

  • Gestión del tiempo de pantalla

  • Desarrollo del pensamiento crítico frente a contenidos digitales

  • Conciencia sobre el impacto emocional de las redes

La UNESCO dice que la alfabetización mediática e informacional es una competencia esencial para la ciudadanía del siglo XXI, ya que permite a los estudiantes desenvolverse de forma segura y crítica en digitales.

La construcción de la identidad a partir de las redes sociales

Uno de los aspectos que he encontrado más destacados del uso de las redes sociales es su influencia en la construcción de la identidad personal. Durante esta etapa, buscan definirse a sí mismos y obtener reconocimiento social, y las redes sociales se convierten en un espacio para ello.

Sin embargo, este proceso puede generar dificultades:

  • Búsqueda constante de aprobación a través de “likes”

  • Comparación con vidas aparentemente perfectas

  • Construcción de una identidad digital idealizada

  • Dependencia de la validación externa

El psicólogo Jonathan Haidt ha analizado cómo las plataformas digitales pueden influir en el desarrollo emocional, afectando a la vida personal, académica y a la autoestima y la presión social.

Relación de las redes sociales con la educación, familia y sociedad

Las redes sociales también son un fenómeno social que requiere la implicación de distintos agentes educativos.

  • Familias: acompañar, dialogar y establecer límites saludables en el uso de dispositivos

  • Escuelas: formar en competencias digitales y pensamiento crítico

  • Sociedad: promover un uso responsable de la tecnología y proteger a los menores

  • Estudiantes: desarrollar autonomía y autorregulación digital

A través de esta colaboración se puede lograr un equilibrio entre el uso de la tecnología y el bienestar personal.

Para terminar quiero compartir este recurso que habla sobre las redes sociales en la educación, para poder profundizar más en este tema que me resulta tan interesante e  importante hoy en día:

  • The British School of Barcelona. (2024, septiembre 23). El uso de las redes sociales en la educación.

https://www.britishschoolbarcelona.com/es/blog/el-uso-de-las-redes-sociales-en-la-educacion/ 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • British School of Barcelona. (2024, 23 de septiembre). El uso de las redes sociales en la educación

https://www.britishschoolbarcelona.com/es/blog/el-uso-de-las-redes-sociales-en-la-educacion/ 

  • Gil-Fernández, R., Gil, R., & Calderón, D. (2021). El uso de las redes sociales en educación: una revisión sistemática de la literatura científica

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8219965 

  • Eduqia. (s. f.). Cómo usar las redes sociales en el aula para potenciar el aprendizaje.

https://eduqia.es/marketing-digital/como-usar-las-redes-sociales-en-el-aula-para-potenciar-el-aprendizaje 

Sofía del Castillo Moreno

Educación Primaria

DIÁLOGOS CON MI MADRE SOBRE LA EDUCACIÓN

DIÁLOGO CON MI MADRE:
Yo: Mamá, siempre me pregunto cómo estudiaste la carrera sin ordenador, sin internet y sin nada digital. ¿Cómo lo hacías?
Madre: Pues como todo el mundo entonces. Teníamos libros, apuntes a mano y muchas horas en la biblioteca. Si necesitabas información, ibas allí, buscabas en enciclopedias o pedías libros prestados. No había otra.
Yo: ¿Y los trabajos? Porque yo sin ordenador no sabría ni por dónde empezar.
Madre: A mano, hija. O a máquina, si tenías suerte y alguien te la dejaba. Y si te equivocabas, a repetir. No existía eso de borrar y ya está. Había gente que también tenía ordenador, pero en mi pueblo no había.
Yo: ¿Y los profesores? ¿Usaban algo parecido a las TIC?
Madre: en las aulas, algunas veces nos proyectaban diapositivas o usaban proyector de transparencias. Pizarra, tiza y voz. Las clases eran muy magistrales. El profesor hablaba y tú copiabas. Si querían poner algún vídeo, lo ponían en una televisión que estaba dentro de un armario con ruedas. Todo era presencial y muy centrado en el profesor.
Yo: Qué fuerte. Yo he tenido tablets en primaria, las notas las subían online, Classroom, Moodle… hasta los materiales son digitales. Y si no entiendo algo, busco un vídeo o un tutorial.
Madre: Ya, eso me sorprende mucho. Tenéis todo más accesible, pero también creo que os distraéis más. Antes era más simple: estudiar, leer y hacer tus apuntes.
Yo: ¿Crees que estudiar sin TIC era más difícil?
Madre: Diferente. Teníamos menos recursos, pero también menos ruido. Eso sí, ahora tenéis muchas más oportunidades para aprender por vuestra cuenta. Yo creo que, si yo hubiera tenido internet, habría aprendido muchísimo más.
Yo: ¿Y qué piensas de que ahora todo sea digital?
Madre: Que es necesario. La sociedad ha cambiado. Pero también creo que hay que saber usarlo bien. No todo lo digital es aprender. Y no todo lo tradicional era malo.
REFLEXIÓN CRÍTICA SOBRE EL DIÁLOGO:
Después de hablar con mi madre, me he dado cuenta de lo rápido que ha cambiado la educación y de cómo la tecnología ha transformado no solo la forma de estudiar, sino también la relación entre escuela y sociedad. Mi madre estudió en un modelo claramente transmisivo, muy parecido al que se describe en el temario: clases centradas en el profesor, materiales escritos y un aprendizaje basado en memorizar. Yo, en cambio, he crecido en un entorno completamente digital, donde las TIC forman parte de mi día a día académico desde primaria.
Esta conversación me ha hecho pensar en que, aunque ahora tengamos más recursos, más acceso a información y más posibilidades de aprender de forma autónoma, también convivimos con nuevas dificultades: exceso de estímulos, dependencia tecnológica y la idea de que todo debe ser inmediato. Mi madre tenía menos herramientas, pero quizá más concentración y menos distracciones. Yo tengo más oportunidades, pero también más responsabilidad para gestionar mi propio aprendizaje.
Relacionándolo con “Educación y Sociedad”, veo claramente cómo la tecnología no solo cambia las metodologías, sino también las expectativas sociales sobre lo que significa ser estudiante. Hoy se espera que sepamos buscar, seleccionar, crear y compartir información, mientras que antes bastaba con estudiar y reproducir contenidos. La educación se ha vuelto más flexible, más abierta y más conectada, pero también más exigente en términos de competencias digitales.
Al final, esta entrevista me ha ayudado a valorar la importancia de integrar las TIC con sentido pedagógico. No se trata solo de usar tecnología, sino de usarla bien. Como futura maestra, siento que tengo la responsabilidad de equilibrar lo mejor de los dos mundos: la profundidad y la calma del aprendizaje tradicional con las oportunidades y la creatividad que ofrecen las TIC. Porque, como dice el documento, las TIC no sustituyen al profesor, pero sí transforman la manera en que enseñamos y aprendemos dentro de una sociedad cada vez más digital.
   Eva López Pérez-Higueras
2A (Turno de mañana)
Educación Primaria
UCLM

La realidad del aula desde la perspectiva docente

Con el objetivo de conocer más de cerca la realidad de un docente en el aula, realicé una entrevista a Laura, una profesora de Educación Infantil y Primaria. Con la entrevista podemos conocer experiencias y perspectivas reales, en este caso sobre la educación.
La entrevista se centra en tres aspectos fundamentales: ¿Qué diferencias ves entre ser profesora de Infantil o de Primaria?, ¿Cuáles crees que son los pros y los contras de ser maestra de Infantil? Y, ¿te habría gustado ser profesora de otra etapa?
En relación al primer aspecto Laura nos dice que no existe una gran diferencia en cuanto a la profesión en sí, ya que en ambas etapas se trata de ejercer como docente. Sin embargo, destaca que en Educación Infantil los docentes pasan más tiempo con el mismo grupo de alumnos, lo que hace que sea más fácil conocerlos tanto a nivel académico como emocional.
Además, señala que en Infantil es necesario tener mayor variedad de recursos ya que las actividades deben cambiarse con frecuencia para mantener a los niños con atención. En cambio, en Primaria los alumnos pueden mantener la concentración durante más tiempo en una misma tarea.
Respecto a los aspectos positivos y negativos de ser maestra de infantil señala como ventaja la cercanía que se establece con los alumnos en la etapa debido a la cantidad de tiempo que se comparte, lo que facilita conocer sus fortalezas y debilidades. En cuanto a los aspectos menos favorables, menciona que hay que tener mucha paciencia, sobre todo en lo relacionado con la adquisición de rutinas ya que durante esta etapa es fundamental que se trabajen de manera constante hasta que los alumnos las tienen interiorizadas.
Y, por último, nos cuenta que ella tiene la especialidad de inglés, lo que le permite trabajar tanto en la etapa de Infantil como en Primaria. Habla sobre cómo se siente cómoda en ambas etapas, pero en especial con los alumnos de menor edad, con los que considera que conecta mejor. Por ello afirma que no se plantearía trabajar con alumnos de etapas superiores.
Personalmente la entrevista me ha ayudado a conocer de forma más cercana la realidad del trabajo docente en las etapas de Educación Infantil y Primaria. Además, me ha ayudado a entender la importancia de tener ciertas actitudes de cara a la práctica educativa como la paciencia, un buen vínculo con los alumnos, la adaptación de los recursos…
Marina Sabater Álvarez (2º Magisterio Infantil)

El efecto Pigmalión.

El efecto Pigmalión consiste en la manera en la que una persona te estimula para realizar determinadas acciones que te lleven a alcanzar tus metas. Dando igual el ámbito en el que se produzca, el efecto Pigmalión está presente en las relaciones, padres-hijos, jefe-trabajador, entrenador-jugador, etc.
Pero también, podemos observar el efecto Pigmalión en las aulas en la relación docente-alumnado, ya que, un docente debe tratar de motivar con sus palabras y actos al alumnado para que estos se sientan capaces de hacer cualquier tipo de tarea, motivarles para alcanzar los objetivos, esforzarse en cada momento de sus vidas, etc. El maestro es una pieza fundamental desde mi punto de vista para tratar este aspecto tan importante, debido a que si por ejemplo, en el aula hay un alumno con grandes capacidades para estudiar y alcanzar grandes éxitos en el futuro, pero en ese momento se encuentra un poco desanimado porque no le salen las cosas como le gustarían o cualquier otro motivo, el maestro tiene la responsabilidad de escucharle, aconsejarle sobre cómo debería seguir esforzándose y animarle en cada pequeño paso que el estudiante dé para conseguir aquello que se proponga. 
Por otro lado, también es importante la figura del maestro en el cambio de pensamiento, porque el alumnado que por motivos socio-económicos, por motivos de etnia, etc. se sienten insuficientes para llegar lejos en el ámbito educativo, por lo que el maestro tiene que convencerles de que realmente los límites de una persona son aquellos que nos proponemos nosotros mismos, es decir, si yo creo que solo puedo sacarme la ESO, terminaré consiguiéndolo, pero abandonaré mis metas después de eso. Sin embargo, si tengo un maestro que está apoyándome y confía en mí, motivándome para convencerme de que puedo mucho más de lo que yo pienso, levantará en mí la curiosidad de intentarlo y esforzarme, consiguiendo de mi un objetivo mejor.
También, hay alumnado que a pesar de poder ser excelentes académicamente, deciden desde una temprana edad que lo que quieren en un futuro es dedicarse por ejemplo, a la agricultura, por lo tanto, el maestro en ese caso ante un objetivo y un deseo tan claro, debe apoyarle y animarle a terminar los estudios mínimos o aquellos que el alumno quiera tener, pero también debe mentalizarle de que el mundo de la agricultura es un camino duro por el que va a necesitar mucha fuerza de voluntad y sacrificio pero que, no tiene ninguna duda de su potencial y de que va a conseguir lograr aquello que tanto desea ser en un futuro.
Por lo tanto, el efecto Pigmalión es una herramienta social que el maestro debe saber utilizar y poner en práctica para ayudar al alumnado a seguir adelante y alcanzar sus metas de la mejor manera posible. No solo en el ámbito académico sino en cualquiera de la vida que una persona necesite un empujón, ya sea verbal, físico, material o de la manera que sea necesaria. Todos y cada uno de nosotros deberíamos de luchar por nuestras metas independientemente de cuál sea cada una de ellas, ya que, en el mundo debe haber personas que se dediquen a todas las profesiones y todas son necesarias para que haya las otras al estar conectadas, directa o indirectamente.


Gracias al vídeo visto en clase sobre el "efecto Pigmalión o profecía autocumplida" y al artículo de Sánchez (2015), he conseguido investigar más sobre este tema el cual desconocía o no lo asociaba a su nombre verdadero, ya que, sí sabía que las palabras de mi entorno podían repercutir en el logro o abandono de mis objetivos.

Referencias: 
-Sánchez, M. (2015). El efecto Pigmalión y su efecto transformador a través de las expectativas. 3C Empresa: Investigación y Pensamiento Crítico, 4(1), 54-63. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6349231.pdf
-Escuela para Educadores. (2015, 15 de septiembre). Efecto Pigmalión o profecía autocumplida [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=XwMWSUJKHYQ


Autor: Miguel Ángel del Cerro García.
Correo de contacto y con el que se han descargado el artículo y el vídeo para complementar mi aportación y reflexión personal: MiguelAngel.Cerro@alu.uclm.es 

¿Dueños de nuestro tiempo o esclavos del algoritmo?


    A veces, la realidad nos golpea con testimonios que nos hacen llevarnos las manos a la cabeza, pero que son el pan de cada día en nuestras aulas y nuestros hogares. Hace poco, un experimento social en El Hormiguero ponía nombre y apellidos a una cifra que debería hacernos reflexionar: adolescentes de unos 16 años admitiendo un uso del móvil y de las pantallas de hasta 20 horas diarias. No refleja una distracción momentánea, sino que hablamos de jóvenes que son incapaces incluso de terminar de ver una película porque el impulso de mirar el móvil es más fuerte que su voluntad.

Enlace al vídeo en YouTube del experimento de El Hormiguero

El protagonista de este experimento es Marc Masip, psicólogo y experto en adicción a las Nuevas Tecnologías, que dirige el programa terapéutico Desconect@. Desde 2012, enseña a jóvenes y sus familias a reaprender a hacer un buen uso de las pantallas para evitar deteriorar sus relaciones personales y evitar casos de dependencia grave, como los que vemos en el vídeo.
Para entender esta necesidad, no podemos reducirlo a una simple fuerza de voluntad. Psicológicamente, estamos ante una ingeniería diseñada para secuestrar nuestra atención. Como explican expertos en neurobiología, las redes sociales funcionan con un sistema de refuerzo intermitente, donde cada scroll infinito o cada like libera pequeñas dosis de dopamina que nos mantiene atrapados en un bucle de satisfacción inmediata. Esta adicción encaja en el concepto de cultura líquida de Bauman, sumergidos en un entorno donde todo es inmediato y efímero, donde la capacidad de concentración profunda cada vez es menor. El problema no es que la información nos desborde, es que el diseño de estas aplicaciones busca que nunca veamos el fin.
Pero lo más preocupante no es que ignoremos a nuestro entorno cercano, sino que a veces nos olvidamos hasta de nosotros mismos. La verdadera adicción no se ve solo en el phubbing, sino en una falta de respeto hacia nuestra propia vida y salud. Hablamos de jóvenes que pierden la noción del tiempo hasta el punto de descuidar el descanso, la alimentación o sus obligaciones, como faltar a clase por el hecho de estar pegados a la pantalla del móvil. Es un descontrol donde uno ni siquiera se da cuenta del tiempo que está tirando a la basura, ya que, con esta dependencia, dejas de ser el dueño de tu vida para pasar a ser un usuario más.
Como futuro docente, creo que nuestra labor en las aulas no es la prohibición absoluta, sino convertirnos en ese guía que necesitan los alumnos para recuperar su autonomía. En un mundo donde la inmediatez lo marca todo, la escuela debe enseñar a usar la “brújula” para no perder el norte. No se trata de decir “no” a los móviles, sino fomentar una alfabetización digital; como proponen organismos como la UNESCO, que les ayude a entender cómo funcionan estos algoritmos para que no acaben siendo esclavos de la tecnología, sino usuarios críticos.
Al final del experimento, al recibir el alta de Desconect@, los chicos expresan algo fundamental: se sienten libres. Al soltar el móvil durante tantas horas, recuperan el control de sus decisiones y de su día a día. Educar, hoy, es ayudar a los chavales a recuperar su tiempo y su derecho a estar presentes en la vida real. El reto que tenemos como futuros maestros es demostrarles que, aunque el mundo digital es increíble, las cosas que realmente valen la pena no están detrás de una pantalla, sino que son pequeñas cosas como una tarde con amigos, un proyecto que te ilusiona o practicar tu deporte favorito.
Marcos Menchero Martín, alumno de 2º de Educación Primaria.
Marcos.Menchero@alu.uclm.es

LA IMPORTANCIA DE LAS TIC EN LA EDUCACIÓN ACTUAL

Actualmente, las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) tiene una gran importancia dentro del ámbito educativo y el ámbito social. El uso de herramientas digitales en el aula nos permite acceder de manera rápida a una gran cantidad de información y recursos educativos, favoreciendo nuestras metodologías, transformándolas en dinámicas e innovadoras. 
Las Tic, también nos facilitan la comunicación entre los docentes, el alumnado y las familias, además de permitirnos promover un aprendizaje más autónomo y participativo. En Educación Infantil, el uso adecuado de estos recursos digitales puede aumentar la motivación del alumnado a través de actividades interactivas, juegos educativos y materiales audiovisuales adaptándolo a la edad de nuestro alumnado. 
Sin embargo, el uso de las tecnologías en educación puede presentar algunos riesgos y limitaciones. Entre ellos se puede destacar las distracciones, el exceso de tiempo enfrente de las pantallas, la exposición a información poco fiable, etc. Por ello, es fundamental que eduquemos hacia un uso responsable, crítico y equilibrado de Internet y de las herramientas digitales. 
En conclusión, bajo mi punto de vista, considero que las TIC pueden ser un recurso muy positivo en la educación siempre y cuando se utilicen de forma adecuada y con una finalidad pedagógica clara. También, la tecnología no debe sustituir a nuestra enseñanza, sino complementarla y enriquecerla. 

Carla Sánchez Sánchez 
Magisterio de Educación Infantil
Email de contacto: carlasaanchezs@gmail.com 

La incorporación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el aula

La incorporación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el aula ha supuesto una gran transformación de los procesos educativos. Aunque son evidentes las ventajas que estas TIC traen consigo, también han supuesto la aparición de conflictos y de nuevos retos que hay que afrontar. En este sentido, la actuación de los docentes, familias y alumnos resulta muy importante para aprovechar las ventajas y facilidades de las nuevas tecnologías.

Por un lado, las nuevas tecnologías han hecho más sencillo los procesos de aprendizaje. Antiguamente la preparación de las clases era más laboriosa, pues para encontrar información o recursos nuevos había que indagar en libros y bibliotecas. En la actualidad es mucho más sencillo ya que con un solo click en internet se pueden encontrar una gran variedad de recursos. Asimismo, las TIC han introducido novedades ya que existen juegos interactivos que sirven como complemento a la hora de estudiar nuevas materias.

Sin embargo, no todos son ventajas con las nuevas tecnologías, ya que presentan retos que hay que superar. Un primer problema que surge con el uso de las tics en los colegios es aprender a hacer un uso responsable por parte del alumnado de estas tecnologías, ya que en ocasiones las nuevas tecnologías pueden ser un instrumento de distracción si estas no se usan adecuadamente. Es por ello, que es función de las familias y de los centros docentes de educar a su alumnado, para hacer un uso responsable de las nuevas tecnologías y que estas sean utilizadas de la mejor manera posible.

Otra problemática que puede surgir es cómo se introducen estas nuevas tecnologías en los procesos educativos, ya que, en todo caso, estas de usarse como complemento a los procesos ordinarios y no sustituir aquellas partes de los procesos educativos que funcionan adecuadamente, es decir, en ningún caso los ordenadores o tabletas deben Sustituir a los docentes, ni tampoco a los libros de texto.

Por tanto, podemos concluir que las TIC han supuesto un gran avance y una muy buena novedad en lo que se refiere a la educación, siempre y cuando estas sean utilizadas de un modo adecuado y responsable por todos.

Ana Santamaría Arellano