viernes, 19 de junio de 2026
Educación y Sociedad en la Era Digital
lunes, 15 de junio de 2026
El arte como dispositivo para la inclusión
El arte como dispositivo para la inclusión:
Reseña de dos libros de Kiki Suárez
Por Luciano Andrés Valencia
Kiki Suárez nació en Hamburgo (Alemania). Graduada en Psicología, Educación y Literatura, se radicó luego en México, desempeñándose como psicoterapeuta, artista plástica y escritora. En el Estado de Chiapas creó la galería Kikiarte. Trabajó con grupos de ayuda mutua en cáncer, discapacidad, duelo, abuso sexual y prevención del suicidio. Su interés por la discapacidad nació a partir de los 13 años, cuando le diagnosticaron Retinitis Pigmentosa, que la llevó a una discapacidad visual que, no obstante, no le ha impedido continuar pintando. Entre sus libros se encuentran: El sabor de las tortillas (memorias, 1977), Las doñas de Chiapas (con Gayle Walker, publicado en inglés por la University of Texas, 2006), La coleccionista de Memorias (con Alejandro Reyes), La vida con gatos (2023), El duelo de los niñ@s (2023), Un mundo de ángeles (2023) y Recetas para una buena vida (2023).
Niñ@s pintan la discapacidad para buscar la inclusión: dibujos de niñ@s del suroeste de México (Editorial Laia, 2023) surge tras diez años de trabajo en un grupo de ayuda mutua para personas con discapacidades y condiciones de salud mental en San Cristobal de las Casas (Chiapas). A fin de recaudar fondos para las actividades, cada 14 de febrero -Día de San Valentín- organizan una subasta de obras de arte de docentes y estudiantes de la región con la temática “Discapacidad e Inclusión”.
El libro compila algunos de estos trabajos, realizados con diferentes técnicas (marcadores, lápices, pinturas), y los motivos son variados. Algunos transmiten la alegría de la lucha por un mundo más inclusivo, en donde las personas con discapacidad participan en actividades comunitarias, juegos, amistades y vínculos amorosos. Otros expresan la soledad y la tristeza de sentirse excluidos: personas solas viendo a otros hacer sus vidas o sin poder cumplir sus sueños (como el dibujo que representa a una niña que mira a un violín que no puede alcanzar).
Pese a las declaraciones de derechos, aún siguen existiendo barreras físicas, sociales y actitudinales que impiden su cumplimiento. Estas imágenes nos recuerdan la importancia de la accesibilidad: si las convenciones declaran derechos, la accesibilidad permite su cumplimiento. Algo que la obra reclama con fuerza y con ternura.
La mayoría de las ilustraciones representan a personas con discapacidades motrices, algunas de ellas en sillas de ruedas y otras con ausencia de un miembro. De ello podemos inferir que siguen siendo las discapacidades más visibles y las que primero aparecen en el imaginario social. De hecho, el logo de la accesibilidad anterior a 2015 solo representaba a personas con discapacidades motrices. Esto hace necesario un trabajo de formación continua en discapacidad para estudiantes, docentes y la población en general, a fin de que todas las condiciones sean visibilizadas como paso previo al reconocimiento de sus derechos. Sin embargo, también aparecen en las ilustraciones -aunque en menor medida- personas con discapacidad visual (representadas llevando un bastón o perros guía) y algunas que se refieren a neurodivergencias (como la ilustración de un cerebro con múltiples colores).
Sobre la salud, las enfermedades y la meditación (Editorial Laia, 2026) surge del pedido de un amigo cirujano que le solicitó imágenes para pensar la enfermedad. Dado que la autora reconoce el papel de la meditación en el proceso de construcción de la salud, también la incluyó en la tríada sobre la que se propuso realizar un conjunto de viñetas.
A lo largo de las ilustraciones y textos breves que componen este libro, Kiki Suárez destaca la importancia de la moderación y el equilibrio, tal como aparece en las enseñanzas de Aristóteles o del Buda. Nos señala que una buena alimentación es fundamental para la vida, pero recordando que la falta o excesos de consumo puede enfermarnos. Lo mismo hace con otras sustancias (café, alcohol), actividades (trabajo, estudio) y relaciones vinculares (pareja, familia, crianza). En una época en donde el Discurso Capitalista impone un consumo y producción constante hasta el agotamiento para mantener el sistema, llamar al equilibrio y al descanso constituye un acto de liberación.
Señala la importancia de evitar patologizar procesos vitales como el envejecimiento o el embarazo. Esto constituye una crítica a un Modelo Médico Mercantilizador que, en lugar de acompañar trayectorias de vida, las trata como enfermedades a medicar. En la vejez resulta más visible, como sucedió en 2021 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) quería incluirla en su lista de enfermedades o los gurús que proponen “dietas milagrosas” para “curar la vejez”. Sus viñetas resultan compatibles con un Enfoque de Capacidades, que pone el interés en los aspectos positivos y las potencialidades de cada etapa vital. Lo mismo sucede con el embarazo, la lactancia y la crianza.
El libro también hace hincapié en el reconocimiento de la diversidad humana, mostrando situaciones en las que aparecen personas con discapacidad, pacientes oncológicos y cardíacos, y personas con condiciones de salud mental. Esto es acorde con su trabajo como psicóloga y terapeuta de grupos. Por eso destaca que la sanación se da en shanga o comunidad, compartiendo con otros y construyendo colectivamente.
La imagen y la palabra cumplen una función poderosa a la hora de transmitir un mensaje. El hecho de que Kiki Suárez sea psicóloga, escritora y artista plástica le permite esta combinación que da como resultado obras capaces de conmover, al mismo tiempo que informar, reflexionar y reclamar por una sociedad más inclusiva y diversa.
Para descargar los libros: https://www.instagram.com/editoralaia/
martes, 2 de junio de 2026
Reflexión Crítica sobre los Enfoques Cuantitativo y Cualitativo en el Aula
Como futuros maestros, la investigación social no es solo algo académico, sino una herramienta que nos ayuda a comprender la realidad social de nuestro entorno. Investigar nos permite evolucionar de una pedagogía de la intuición a una función docente con base, donde nuestras decisiones en el aula se basan en evidencias científicas y no en suposiciones.
Para entender un fenómeno escolar como absentismo o la convivencia podemos llevar a cabo dos enfoques:
ENFOQUE CUANTITATIVO
Este enfoque se centra en buscar las causas de los fenómenos sociales de forma independiente a la subjetividad de las personas. Sin embargo, como futura maestra, aquí hay un gran riesgo de deshumanización: la buscar un objetividad el método se vuelve 0 empático con la realidad emocional del niño. Por ejemplo, Un ejemplo crítico es el uso de un examen tipo test: aunque es un instrumento objetivo, es injusto si ignora el contexto subjetivo, como puede ser la ansiedad.
Según Cea D'Ancona (1996), la metodología cuantitativa se basa en el paradigma positivista, buscando la positividad y la generalización de resultados a través de la estadística.
La gran ventaja de este método es la proyección de datos y análisis estadísticos para hacer predicciones.
Aunque la ventaja del método cuantitativo es su capacidad de predicción. como futura maestra me pregunto si ¿es suficiente un porcentaje para conocer a mis alumnos?, si solo me centro en estos cuestionarios, no obtendré ningún matiz.
Siguiendo el ejemplo del nivel socioeconómico, la estadística me dirá que existe una relación con las notas, pero no me va a explicar cómo se siente ese niño al no tener recursos o qué estrategias de resiliencia está usando. Aquí es donde el paradigma positivista muestra su limitación: al buscar datos tan objetivos, nos olvidamos de que detrás de estos números hay personas, entonces convertimos la enseñanza en algo muy distante.
Como señala Gimeno Sacristán (1999), la educación no es un ciencia exacta, y tratarla solo con números puede convertirse en escuelas de solo datos en lugar de espacios de vida.
B. ENFOQUE CUALITATIVO
Si el cuantitativo buscaba el “cuánto”, este busca el por qué y el cómo. Este método se interesa por los significados que las personas dan a sus experiencias. No busca leyes generales, sino comprender textos únicos.
Según Taylor y Bogdan (1987), la investigación cualitativa produce datos descriptivos, es decir, als propias palabras de las personas y la conducta observable.
En el aula, no preguntamos ¿cuántos faltan?, sino que realizamos una entrevista en profundidad o un grupo de discusión para entender qué historias hay detrás de ese absentismo.
En mi portafolio, quiero destacar que la verdadera competencia docente está en la triangulación. No se trata de elegir un bando, sino de saber que el dato cuantitativo me sirve para identificar que existe un problema de convivencia en el cole y la palabra (cualitativo) me sirve para intervenir en ese problema escuchando las voces de los implicados. La gran diferencia es la objetividad por un lado, y la subjetividad por otro.
Investigar en educación no es solo rellenar tablas de excel, es utilizar el rigor científico de autores como Cea D Äncona o Valles para que nuestras decisiones en el aula no se basen en prejuicios, sino en una comprensión profunda y empática de la realidad social en la que estamos. Una educación que solo mide no es completa, al igual que una educación que solo siente, por lo tanto, mi propósito es mantener el equilibrio entre ambas.
En definitiva, este tema 4.2 me ha hecho darme cuenta de que no quiero ser una maestra que solo pone notas, sino una que entiende qué pasa en cada silla y en cada momento de su clase.
Por último, investigando me he encontrado con esta exposición de estos dos métodos:
María Martínez de la Casa Sánchez
He hecho uso de la inteligencia artificial, en concreto Gemini, para asegurarme que estaban correctas las citas en APA 7. Lo que le he pedido ha sido “Me puedes ayudar a poner correctamente estas citas en APA 7”. También he hecho uso de esta IA para la corrección del texto, pidiéndole “Puedes detectarse si aparece alguna falta de ortografía”
Referencias:
Cea D’Ancona, M. A. (1996). Metodología cuantitativa: Estrategias y técnicas de investigación social. Síntesis.
Gimeno Sacristán, J. (1999). La educación que tenemos, la educación que queremos. Morata.
Taylor, S. J., y Bogdan, R. (1987). Introducción a los métodos cualitativos de investigación. Paidós.
Urquiaga Cela, R. (s.f.). Tema 4.2: Métodos sociológicos básicos en el contexto escolar[Apuntes de clase]. Facultad de Educación de Toledo, Universidad de Castilla-La Mancha.
Valles, M. S. (1997). Técnicas cualitativas de investigación social. Síntesis.
Zubieta, R. (s.f.). Enfoques cuantitativos y cualitativos de la educación comparada [Diapositivas de PowerPoint]. SlideShare. https://es.slideshare.net/slideshow/enfoques-cuantitativos-y-cualitativos-de-la-educacion-comparadapptx/260860905.
Imagen 1:[Hoja de respuestas de examen tipo test] (s.f.). Pinterest. https://i.pinimg.com/564x/15/88/1a/15881a2e67c14b53c4b6e65da173123b.jpg
Imagen 2: [Entrevista cualitativa y diálogo pedagógico] (s.f.). Google Images. https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcREF--15z5Ut2glS4x2FkX7y9NU1G2McCYhFA&s
lunes, 1 de junio de 2026
EDUCACIÓN Y DESIGUALDAD DIGITAL: UNA BRECHA QUE TAMBIÉN ES SOCIAL
La desigualdad digital se ha convertido en uno de los grandes retos educativos de nuestro tiempo. Aunque el acceso a Internet y a los dispositivos tecnológicos ha aumentado de forma notable en los últimos años, no todas las personas pueden utilizarlos en igualdad de condiciones. Esta brecha no es sólo acerca de la tecnología, sino que también es social, económica y educativa.
Durante la pandemia quedó en evidencia que disponer de un ordenador o de una conexión estable podía marcar la diferencia entre seguir aprendiendo o quedar desconcertado del sistema educativo. Sin embargo, la desigualdad digital no desapareció con la vuelta a la presencialidad. Hoy sigue manifestándose en hogares sin recursos suficientes, en zonas rurales con mala conectividad, en familias que comparten un único dispositivo o en estudiantes que no cuentan con apoyo para desarrollar competencias digitales básicas.
La escuela, como institución social, tiene un papel fundamental en la reducción de esta brecha. No basta con incorporar tecnología en el aula: es necesario garantizar que todo el alumnado pueda acceder a ella, comprenderla y utilizarla de forma crítica. La competencia digital no debe ser un privilegio, sino un derecho educativo. Cuando un estudiante no puede participar plenamente en actividades digitales, no solo se limita su aprendizaje sino también su capacidad de participar en la sociedad actual.
La desigualdad digital es, en el fondo, una desigualdad de oportunidades. Superarla implica invertir en recursos, formar al profesorado, acompañar a las familias y diseñar políticas que aseguren que nadie queda atrás. La educación tiene la responsabilidad de convertir la tecnología en un puente hacia la equidad, y no en una barrera que profundice las diferencias sociales.
Educación y Sociedad: una relación que está presente en todo lo que hacemos
La sociedad del conocimiento y la educación.
Más allá de la fachada, mirar y comprender a través del corazón
A veces nos pasamos la vida reaccionando a lo que los demás nos lanzan, ya sea un mal gesto, una palabra cortante o, como en la historia de César Bona, finalista de los mejores profesores del mundo, un escupitajo. Lo más fácil es enfadarse, poner una etiqueta o el prejuicio de "persona difícil" y levantar una barrera difícil de romper. Pero cuando ves la charla de César y escuchas este relato, te das cuenta de que ese “escupitajo” no era una agresión, sino que era realmente un grito de ayuda de alguien que se sentía invisible y necesitaba atención.
Me hace pensar en cuántas veces vamos por el mundo con el caparazón puesto, a veces juzgando a los demás por su portada y no nos paramos a pensar en la tormenta que llevan dentro, en cómo son sus vidas realmente, en qué cruces cargan. El gesto de César de sentarse junto al niño y, en lugar de regañarlo y sobre todo juzgarlo y tacharlo para siempre, preguntarle qué le pasaba, es de una humanidad que no todo el mundo tiene. Este gesto nos recuerda que nadie nace queriendo hacer daño, a veces la misma sociedad es la que daña al humano, “el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe” (Rousseau); a veces, escupimos al mundo porque sentimos que el mundo nos ha dado la espalda primero, cuando no es así.
Desde un lado más filosófico, esta historia me dice que todos somos un poco ese niño en algún momento. Todos hemos sentido ese vacío de pensar que no le importamos a nadie y hemos reaccionado de formas de las que no nos sentimos orgullosos y de la que nos arrepentimos, pero los errores que tenemos nos forman como personas y muchas veces es necesario para aprender, errar es algo humano, es la primera vez de todos viviendo. Lo que realmente necesitamos no es alguien que nos castigue por nuestra mochila pesada, sino alguien que tenga la paciencia de sentarse a nuestro lado hasta que volvamos a encontrar nuestra propia luz.
Al fin y al cabo de eso se encarga un maestro, de ser la luz que ilumina al niño o a la niña en un camino oscuro y lleno de piedras con las que es muy fácil tropezarse. Hay que ser paciente, claro, pero lo que más hay que ser es humano, no hay que olvidarnos de eso porque muchas veces la respuesta está en la bondad y en pensar “no sabes lo que le ocurre verdaderamente a esa persona que ha tenido un mal gesto o palabra contigo”. Como maestros, nuestra obligación es mirar más allá de la fachada, intentar mirar el corazón y sobre todo, comprenderlo.
Al final, la reflexión que me queda es que la verdadera magia de vivir no está en tener la razón como profesores o en imponer nuestra autoridad, sino en la capacidad de mirar a los ojos a otra persona y decirle, sin palabras: "Entiendo que no sabes cómo pedir ayuda y has explotado". Porque cuando alguien se siente escuchado y querido, ya no necesita escupir para demostrar que existe. La amabilidad, el amor y la bondad, aunque parezcan frágiles, son las herramientas más poderosas que tenemos para arreglar lo que está roto.
A partir del minuto 8:00 -
jueves, 28 de mayo de 2026
LA IMPORTANCIA DE LA PERTENENCIA EN EL AULA
A la vez que impartimos nuestras explicaciones, debemos ser conscientes que la escuela no es solo un mero espacio de aprendizaje sino también un lugar donde el alumnado construye poco a poco su identidad como persona y desarrollan su autoestima, aspecto que a lo largo de su vida será importante para todos ellos.
Desde el ámbito pedagógico, el sentido de pertenencia del alumno se refiere a la percepción que los alumnos experimentan al sentirse valorado y reconocido dentro de un grupo.

Por ello, es de vital importancia que nosotros como docentes y guías de nuestros alumnos apliquemos de forma correcta estrategias pedagógicas que favorezcan de verdad la inclusión en nuestro alumnado.
Un ejemplo claro de esta práctica podría ser promover el aprendizaje cooperativo promoviendo la participación de todos los alumnos. Con todo ello, conseguiremos que desarrollen sus habilidades sociales independientemente de sus necesidades.
Bajo mi experiencia personal como estudiante, he podido observar situaciones en las que se proponía trabajar en grupos pequeños para realizar una presentación y algunos de mis compañeros que de forma constante no participaban en clase, lograban participar poco a poco cuando se sintieron escuchados y realmente valorados. Este tipo de experiencias me permitió comprender que cuando una persona se siente parte del grupo, su aprendizaje y desarrollo emocional mejora.
Fomentar este sentimiento en el aula no es para nada una tarea sencilla, pero debemos saber que no solo mejora el aprendizaje sino contribuye a que nuestros alumnos sean ciudadanos capaces de convivir en distintas sociedades y a desarrollar en ellos empatía.
“La empatía es percibir el mundo subjetivo del otro como si fuera el propio, sin perder nunca de vista que es el mundo del otro”- Carl Rogers´
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Moreira Cedeño, S.A., Monroy Villón, A.E., & Cevallos Vélez, L.R. (2023). Fundamentos filosóficos de la crítica de Paulo Freire.. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9197152
CELIA DÍAZ SÁNCHEZ 2 MAGISTERIO PRIMARIA
miércoles, 27 de mayo de 2026
¿CUÁL ES LA MISIÓN DE LA EDUCACIÓN?
La reflexión de José Antonio Fernández Bravo en “La historia de un maestro y un rectángulo con ojos” nos recuerda que educar no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en comprender, escuchar y acompañar a cada alumno desde su propia manera de pensar y sentir. El verdadero maestro no es quien impone respuestas, sino quien despierta preguntas, curiosidad y confianza.
El vídeo invita a mirar la educación desde una perspectiva más humana, donde las asignaturas dejan de ser un fin en sí mismas para convertirse en herramientas que ayudan a formar mejores personas. Fernández Bravo defiende que enseñar implica sensibilidad, respeto y empatía, porque detrás de cada niño hay una historia, una emoción y una forma única de aprender.
Además, esta reflexión nos hace pensar en la importancia de valorar los errores como parte del aprendizaje y de entender que muchas veces los niños no se equivocan: simplemente razonan de forma diferente. Escucharles con atención puede enseñarnos más de lo que imaginamos. Como sociedad y como comunidad educativa, necesitamos escuelas que fomenten no solo el saber, sino también el saber convivir, sentir y comprender a los demás.
REFLEXIÓN SOBRE LA DOCENCIA EN UN C.R.A
Comparto una entrevista a una profesora de primaria que hace dos años se presentó por primera vez a las oposiciones y está en el colegio de mi pueblo, C.R.A San Isidro. Hay que destacar que es su primera vez en un C.R.A
- Pregunta 1: ¿Cómo definirías la educación que se recibe en los C.R.A ahora que llevas unos meses como docente en uno?
- Pregunta 2: ¿Crees que hay diferencia en cómo son los niños en un C.R.A a cómo son los niños de una ciudad?
- Pregunta 3: ¿Cuál es el mayor desafío con el que te has encontrado al tener un aula con edades tan diferentes?
- Pregunta 4: ¿Crees que es muy diferente la educación que se les da a los niños a cómo era cuando tú ibas al colegio?
Ana Sánchez Clavero INFANTIL
