viernes, 15 de mayo de 2026

No es solo Internet. La brecha digital como barrera emocional, social y educativa

Actualmente, la brecha digital es un gran problema de los sistemas educativos actuales. Normalmente, se suele relacionar el término con la falta de recursos tecnológicos o de conexión a Internet. Sin embargo, su impacto va mucho más allá. La brecha digital afecta a la igualdad de oportunidades, a la participación social, al desarrollo del alumnado y a la capacidad de los centros educativos para poder ofrecer. En el vídeo “Contra la brecha digital y social en la educación”, el profesor David Calle explica cómo estas diferencias se pueden observar de manera clara en el aula, especialmente tras la pandemia del Covid-19. A partir de su experiencia y de entrevistas que he realizado a mi entorno familiar, esta entrada analiza cómo la brecha digital afecta a personas de distintas edades y que influye directamente en la educación. 

En el vídeo “Contra la brecha digital y social en la educación”, David Calle menciona situaciones reales que ha vivido con su alumnado durante la pandemia, y que continúan estando en las aulas actuales. Calle comenta que muchos estudiantes no tenían ordenador propio o tenían que compartir uno con sus hermanos o padres, por lo que se les hacía mucho más complejo seguir las clases que al resto de compañeros. Otros no tenían conexión a Internet o dependían de datos móviles, lo que en algunas ocasiones les obligaba a elegir entre asistir a clase o cubrir otras necesidades. 


De la misma manera, un elemento que suele pasar desapercibido pero que también afecta en gran medida es el espacio físico que el alumnado tiene a su disposición. Muchos de ellos no disponían de un lugar tranquilo para estudiar, lo que afectaba a su concentración, motivación y rendimiento. Esta falta de herramientas necesarias no solo afecta a su aprendizaje, sino que también puede generar emociones negativas como frustración o ansiedad, especialmente cuando ven que otros compañeros sí que tiene estas herramientas. 

Como menciona David, la pandemia nos permitió ver que la brecha digital es una realidad que está presente en las aulas y que necesitan de una atención integral urgente por parte de todo el equipo docente en conexión con las familias, ya que el acceso a la tecnología depende del nivel socioeconómico de las familias, de su situación laboral y de la estabilidad del hogar. Por tanto, si la tecnología no es un recurso neutral, se convierte en un factor que amplía las diferencias entre estudiantes. 

Además, como menciona Calle la brecha digital no se define solo por la posibilidad de acceso, sino también por el uso. No todas las familias tienen los conocimientos digitales necesarios para manejar plataformas educativas, organizar un trabajo digital o resolver problemas tecnológicos. Por tanto, muchos estudiantes no cuentan con el acompañamiento necesario, afectando a la autonomía e influyendo en el rendimiento académico. 

Para complementar el análisis del vídeo, realicé una pequeña entrevista a mi entorno más cercano, en concreto a mis abuelos maternos, ambos de 79 años, y a mis padres, ambos de 47 años, con el objetivo de ver cómo diferentes generaciones entienden la brecha digital y qué experiencias personales han vivido. Sus respuestas me permitieron ver que la brecha digital no solo afecta a los contextos educativos, sino también a la sociedad en general en su vida cotidiana. 

Comenzando con mis abuelos, coincidieron en que la tecnología avanza tan rápido que no se han podido adaptar a las nuevas realidades tecnológicas, quedando “atrasados” como menciona mi abuela y sin la posibilidad de realizar muchos trámites sin ayuda de sus hijos o sus nietos, como pedir una cita médica o usar el banco. Algunas de sus frases que se clavaron en mi mente fueron: “Ahora todo se hace por Internet y quien no sabemos, nos quedamos fuera” y mi abuelo afirmó “Nos sentimos mal cuando tenemos que llamarnos o tenéis que venir a casa para hacer trámites que antes hacíamos solos”. Estas palabras reflejan la brecha digital por edad, en la que la falta de formación y la rapidez de los cambios generan dependencia, inseguridad e incluso aislamiento. 

Por otro lado, mis padres reconocieron que aunque actualmente las tecnologías les facilitan la vida, hace unos años atrás dependían de personas con mayor formación digital para hacer trámites educativos, para acceder las primeras veces a aulas virtuales o para adaptarse a la realidad digital los primeros años. Además, mencionan que no todas las familias pueden permitirse comprar dispositivos, tener buena conexión en casa o formación digital para ayudar a sus hijos con tareas educativas. También, mis padres comentaron que aunque ahora las tecnologías les permiten acelerar trámites y poder hacerlos desde casa en lugar de tener que ir a establecimientos a hacerlos, asumen que en un principio fueron contextos desconocidos para ellos y que necesitaron años para adaptarse a los cambios que ha introducido la era digital. Algunas de sus ideas fueron: “Si tú no tuvieras portátil, ¿no podrías hacer nada en la universidad” o “En algunas ocasiones nos ha dado miedo no hacer vuestros trámites del colegio de manera correcta” o “Hay algunos niños que tienen de todo y otros no”. Esto conecta con lo que explica David Calle en el vídeo: la brecha digital no es solo económica, sino también cultural y educativa. 

En conclusión, a través de las experiencias de mis familiares y el vídeo de David Calle me hacen reflexionar que la brecha digital es un problema que afecta a todas las edades en mayor o menor medida, que condiciona la autonomía de toda la sociedad, desde hacer trámites hasta estudiar, que si no se controla de manera adecuada puede provocar que las tecnologías sean una desventaja en lugar de una ventaja, especialmente en familias con menos recursos y que tienen un componente emocional, ya que influyen directamente las emociones de la sociedad, como el miedo, la inseguridad, la frustración o la dependencia.

Irene Aranda Maroto.
2ºA de Educación Primaria
irenearanda2006@gmail.com o irene.aranda3@alu.uclm.es 

La educación de hoy en día. Entrevista.

  Mi contribución en la Revista Digital “El Recreo” va a estar centrada en una entrevista.

Entrevistadora: Cayetana.

Entrevistada: Felisa.

El tema de esta entrevista es la educación de hoy en día.


Cayetana: ¿Cómo crees que ha cambiado la educación en estos últimos años?


Felisa: El uso de las nuevas tecnologías ha entrado en las aulas en los últimos años de manera importante. Ya no solo el uso de pantalla digital en clase, sino el uso de tablets por parte del alumnado. Por ejemplo, el programa Carmenta (uso de dispositivos por parte de los alumnos de primaria en las aulas en vez de libros) ha generado cierta controversia entre los docentes por lo que ha supuesto (más difícil de estudiar en casa, mal uso de la tablet, los alumnos no pueden acceder al contenido porque falla internet en el centro…) Algunos centros están abandonando el programa por estos motivos. Nos centramos en las formas (a través de pantallas) y no en el contenido cuando eso es lo realmente importante.


Cayetana: ¿Crees que el sistema educativo prepara bien a los estudiantes para el futuro?


Felisa: En algunos aspectos se están quedando algunos contenidos explicados en el aula de manera rápida debido a que no hay tiempo para trabajar todo en mayor profundidad. Nos estamos encontrando con un porcentaje mayor de alumnos con dificultades de comprensión lectora o resolución de problemas que podrían mejorar si se les dedicara más tiempo a ello. Pero el horario a veces no lo permite. Actualmente tenemos dos sesiones semanales en primaria para proyectos. Si esas sesiones se utilizan para robótica, ecoescuela,…no podemos mejorar los aspectos anteriormente mencionados.


Cayetana: ¿Qué aspectos crees que deberían mejorar en la educación actual?


Felisa:  Mayores recursos humanos para abarcar al alumnado con dificultades. Es muy difícil desarrollar una clase de manera correcta si hay un único maestro en un aula con 22 alumnos de los cuales 3 tienen trastornos del espectro autista (TEA), un alumno con dislexia, un con déficit de atención y otro con hiperactividad, por poner un ejemplo de lo que nos encontramos en algunas aulas de algunos centros.


Cayetana: ¿Cómo crees que será la educación dentro de unos años?


Felisa:  Desearía que se volviera a trabajar dejando fuera las nuevas tecnologías en los primeros cursos de primaria. También deseo que el nivel de burocracia en los centros educativos bajase.


Cayetana: Muchas gracias por responder.


Felisa: Gracias a ti.


Cayetana Pardo Cámara 2º Magisterio Infantil UCLM.

Educar en un mundo que no se detiene


Como futura docente, cada día soy más consciente de lo rápido que cambia la sociedad y de cómo esos cambios afectan directamente a la educación. Vivimos rodeados de tecnología, de pantallas, de información constante y de un ritmo que a veces cuesta seguir. Y, aunque todo esto puede resultar abrumador, también creo que es una oportunidad enorme para repensar qué significa educar hoy.
En mi vida diaria veo cómo la tecnología influye en la forma en que nos comunicamos, aprendemos y nos relacionamos. Los niños y niñas crecen entre dos mundos: el digital y el real. Y siento que la escuela tiene la responsabilidad de ayudarles a moverse por ambos sin perderse en ninguno. Para mí, educar no es sólo enseñar contenidos, sino acompañar, escuchar, dar herramientas para pensar, para gestionar emociones y para convivir con los demás.
Creo que la tecnología puede ser una aliada maravillosa si se usa con sentido: permite acceder a recursos, aprender de formas nuevas y conectar con realidades que antes estaban lejos. Pero también sé que no puede sustituir la presencia, el cariño, la empatía o el vínculo humano. La educación sigue siendo, ante todo, un espacio de encuentro.
Ser maestra en este momento histórico es un reto, pero también un privilegio. Es acompañar a una generación que vive en un mundo que no se detiene, y ayudarles a encontrar equilibrio, calma y sentido. Es recordarles que, aunque la vida vaya rápido, ellos tienen derecho a ir a su ritmo. Y es creer profundamente que la educación puede transformar la sociedad, siempre que no olvidemos que detrás de cada pantalla, de cada tarea y de cada avance, hay personas que necesitan sentirse vistas, escuchadas y acompañadas.
María Santos Perea. 2ºA Educación Primaria. Curso 2025-26
María.Santos12@alu.uclm.es / mariasantosperea2@gmail.com

lunes, 11 de mayo de 2026

El acceso a las tecnologías marca diferencias

La brecha digital se ha convertido en uno de los temas más importantes cuando hablamos de educación. No es solo un asunto técnico. Afecta directamente a las oportunidades de aprendizaje y, por tanto, a la igualdad entre estudiantes. 

La educación debería ofrecer las mismas posibilidades a todos, pero la realidad muestra que el acceso a la tecnología marca diferencias que no siempre se pueden compensar. La desigualdad aparece en algo tan básico como disponer o no de un dispositivo propio. Hay estudiantes que tienen ordenador, buena conexión y un espacio tranquilo para trabajar. Otros dependen de un móvil compartido o de una red que falla constantemente. 

Estas diferencias, que a veces parecen pequeñas, se vuelven decisivas cuando las tareas, las clases y los recursos están cada vez más ligados a lo digital.

 Al final, quien no tiene acceso suficiente queda en desventaja, aunque tenga la misma capacidad o motivación. Pero la brecha digital no es solo cuestión de tener o no tener tecnología. También influye la manera en que se usa. No todos los estudiantes tienen las mismas habilidades digitales. Algunos saben manejar plataformas, buscar información fiable o resolver problemas técnicos. Otros no. Esto depende mucho del entorno familiar, de la experiencia previa y de la confianza que cada uno tenga con la tecnología. Esta diferencia de uso es menos visible, pero igual de importante. Los centros educativos también viven esta desigualdad. Hay colegios con planes digitales bien organizados, profesorado formado y recursos suficientes. 

Otros apenas pueden mantener sus equipos. Esta diferencia refleja, una vez más, las desigualdades sociales del entorno. La escuela intenta compensarlas, pero no siempre tiene los medios para hacerlo. Aun así, la brecha digital no es un problema imposible de resolver. La educación puede reducirla si se actúa de forma coordinada. La formación del profesorado, el uso de plataformas accesibles y el apoyo a las familias son pasos importantes. Cuando estos elementos funcionan, el alumnado tiene más oportunidades de aprender en igualdad de condiciones. 

En resumen, la brecha digital muestra las desigualdades de nuestra sociedad, pero también señala el papel que puede tener la educación para reducirlas. Si queremos que la tecnología sea una herramienta que ayude y no que excluya, es necesario trabajar desde la escuela, las familias y las instituciones. La educación no puede cambiarlo todo, pero sí puede ofrecer oportunidades que marquen una diferencia real. Y en un mundo cada vez más digital, esta tarea es esencial.

SERGIO CARPINTERO MORALES

Redes sociales, identidad juvenil y educación: una mirada crítica desde la escuela

En la actualidad, la construcción de la identidad juvenil está profundamente atravesada por el uso de las redes sociales. Plataformas como Instagram, TikTok o YouTube se han convertido en espacios donde los adolescentes no solo comparten contenido, sino que también negocian quiénes son, cómo quieren mostrarse y qué reconocimiento esperan obtener.

Esta realidad encaja plenamente con la teoría de la Sociedad Red de Manuel Castells, quien sostiene que vivimos en un sistema social articulado a través de flujos digitales que moldean nuestras relaciones, percepciones y formas de estar en el mundo. En su obra La era de la información. Vol. I: La sociedad red (1996), Castells explica que la identidad ya no se construye únicamente en espacios físicos, sino también en entornos digitales donde circulan imágenes, discursos y modelos de vida que influyen directamente en los jóvenes.

A esta perspectiva se suma la visión de Zygmunt Bauman, quien describe la modernidad líquida como un tiempo en el que las identidades son flexibles, cambiantes y, en ocasiones, frágiles. Según Bauman, la presión por adaptarse a un entorno acelerado e inestable puede generar inseguridad y dependencia de la mirada ajena. En redes sociales, esta liquidez se manifiesta en la necesidad constante de actualizar la propia imagen, seguir tendencias y obtener validación a través de “likes” o comentarios.

Desde mi experiencia personal como adolescente, reconozco que mi identidad, y la de mis compañeros, está profundamente influenciada por las redes. Desde una perspectiva generacional, los jóvenes actuales crecen en un entorno donde la identidad se construye en público. La exposición constante, la comparación social y la búsqueda de reconocimiento forman parte del día a día. Muchos adolescentes sienten que su identidad “real” y su identidad “digital” no siempre coinciden: en redes se muestran seguros, estéticos, divertidos o exitosos, aunque no siempre se sientan así. Esta distancia entre lo que se es y lo que se muestra puede generar presión estética, ansiedad, miedo a no encajar o dependencia emocional. Sin embargo, las redes también ofrecen espacios de creatividad, expresión personal, apoyo emocional y conexión con comunidades diversas. Son, por tanto, un territorio ambivalente: pueden empoderar o desgastar, dependiendo del uso y del acompañamiento educativo.

Por ello, considero que la escuela tiene un papel fundamental en la formación de una identidad digital crítica y saludable. No basta con enseñar a usar la tecnología: es necesario enseñar a comprenderla, interpretarla y habitarla de forma ética. En el aula se podrían desarrollar actividades que ayuden al alumnado a reflexionar sobre su presencia digital. Por ejemplo, un análisis crítico de perfiles de influencers permitiría identificar estrategias de edición, estereotipos, publicidad encubierta o mensajes implícitos. También sería útil un taller titulado “Mi identidad digital”, donde cada estudiante reflexione sobre la imagen que proyecta, los límites que necesita y las emociones que le generan las redes.

Recursos audiovisuales para trabajar en el aula

En este sentido, resulta especialmente relevante el documental The Social Dilemma (Jeff Orlowski, 2020), que analiza cómo los algoritmos de las grandes plataformas digitales están diseñados para captar la atención del usuario, moldear su comportamiento y generar dependencia. La película combina entrevistas con expertos en tecnología y dramatizaciones que muestran cómo las redes influyen en la autoestima, la identidad y la salud mental de los jóvenes. Es un recurso muy útil para trabajar en el aula porque permite comprender que las redes no son espacios neutrales, sino sistemas que condicionan lo que vemos, lo que pensamos y, en parte, quiénes somos.


https://youtu.be/uaaC57tcci0?si=ADX_p-i5nCD0zyCd


Para complementar este análisis, puede utilizarse otro recurso audiovisual como el vídeo divulgativo “How the media shapes the way we view the world”, que analiza cómo los medios, incluidas las redes sociales, seleccionan, filtran y jerarquizan la información que consumimos diariamente. El vídeo muestra de forma clara cómo las imágenes, los titulares y los algoritmos pueden moldear nuestra percepción de la realidad, reforzar estereotipos y condicionar la manera en que interpretamos el mundo. Su relevancia para este tema es evidente: si los jóvenes construyen parte de su identidad a partir de lo que ven en redes, comprender cómo se produce esa influencia mediática es esencial para desarrollar una identidad crítica y consciente en la era digital.


https://youtu.be/kVAztNx0rHQ?si=FhSSnRfFhcFrAsH1


Propuestas educativas para trabajar la identidad digital

Ante esta realidad, la escuela tiene un papel fundamental en la formación de una identidad digital crítica y saludable. No basta con enseñar a usar la tecnología: es necesario enseñar a comprenderla, interpretarla y habitarla de forma ética. En el aula se podrían desarrollar actividades que ayuden al alumnado a reflexionar sobre su presencia digital. Por ejemplo, un análisis crítico de perfiles de influencers permitiría identificar estrategias de edición, estereotipos, publicidad encubierta o mensajes implícitos. También sería útil un taller titulado “Mi identidad digital”, donde los estudiantes reflexionen sobre la imagen que proyectan, los límites que necesitan y las emociones que les generan las redes.

Otra propuesta educativa sería organizar un debate sobre la libertad en las redes sociales, analizando cómo los algoritmos influyen en lo que vemos y en cómo nos comportamos. Este tipo de actividades permite comprender que las redes no son espacios neutrales, sino sistemas diseñados para captar nuestra atención y moldear nuestras decisiones. Finalmente, una actividad muy enriquecedora sería la creación de una campaña escolar sobre el uso responsable de las redes, donde el alumnado diseñe carteles, vídeos o reels que aborden temas como el ciberacoso, la salud mental, la privacidad o la verificación de información.

En conclusión, la identidad juvenil en la era digital es un proceso complejo que combina oportunidades y riesgos. Las redes sociales pueden ser espacios de creatividad, expresión y conexión, pero también pueden generar presión, comparación y fragilidad emocional. Como señala Castells, vivimos en una sociedad estructurada por redes; como advierte Bauman, nuestras identidades son cada vez más líquidas. Por ello, la educación debe acompañar a los jóvenes en este proceso, ayudándoles a construir una identidad sólida, crítica y consciente en un mundo donde la frontera entre lo real y lo digital es cada vez más difusa. Mi opinión personal es que necesitamos una escuela que entienda nuestro mundo digital, que no lo juzgue desde fuera, sino que lo analice desde dentro, con empatía, conocimiento y responsabilidad.

Referencias

Castells, M. (1996). La era de la información. Vol. I: La sociedad red. Madrid: Alianza Editorial. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=165968

Bauman, Z. (2000). Modernidad líquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. https://archive.org/details/bauman-zygmunt.-modernidad-liquida-ocr-2003


Valeria Alconchel García 2ºA Educación Primaria

alconchelvaleria@gmail.com

viernes, 8 de mayo de 2026

Educación y sociedad: construyendo ciudadanía desde la escuela - REFLEXIÓN

Tras otro curso en el grado de Magisterio en Educación Primaria, cursando las asignaturas de Pedagogía y Sociología, hay algo que cada vez tengo más claro: la educación no empieza ni termina en el aula. No es un lugar cerrado ni un sistema aislado. Es algo que está completamente conectado con la sociedad, con la vida real. Y, en mi opinión, es imposible entender una sin la otra.
Esto se debe a que la educación no funciona en vacío. Todo lo que rodea a los niños y niñas entra en el aula, aunque no se diga en voz alta. Sus familias, su entorno, lo que ven en redes sociales, las conversaciones que oyen, las experiencias que viven, los valores y los mensajes que transmite la música que escuchan… todo eso influye en cómo aprenden, cómo se relacionan y cómo entienden su realidad. Y al mismo tiempo, la escuela también influye en la sociedad, pues forma parte de ella y la transforma poco a poco. Por eso, hablar de educación es también hablar de sociedad.
Uno de los temas que más me hace reflexionar dentro de esto es la desigualdad. En teoría, la escuela debería ser el lugar donde todos tienen las mismas oportunidades. Pero la realidad es más compleja y muy diferente. No todos los niños y niñas llegan con las mismas condiciones, ni con el mismo apoyo de parte de sus padres, ni con los mismos recursos tecnológicos o materiales para enfrentarse a las demandas de las actividades de las clases. Y eso, claramente, influye en su proceso de aprendizaje.
Y ahí es donde debemos entender la importancia real de la educación: no debemos concebir el concepto como solo transmisión de conocimientos sino como una oportunidad para construir experiencias más justas dentro de una realidad que para mucho no lo es.  
También creo que el papel del docente va mucho más allá de lo académico. Ser maestro o maestra no es solo enseñar los temas teóricos y evaluar, es aprender a mirar a cada alumno o alumna como la persona diferente que es, con su propio ritmo de aprendizaje, su propia historia, con sus propios problemas, complejos, personalidad y necesidades. Lo cual, obviamente, es complicado debido al ratio tan alto de alumnos que hay en las clases de Primaria de España hoy en día, pues no es solo una realidad, sino 24 conviviendo al mismo tiempo. Por lo tanto, nosotros como futuros maestros y maestras debemos saber adaptarnos constantemente, además de saber observar, escuchar y actuar de forma correcta para poder dar una respuesta adecuada a todos nuestros niños y niñas.
Siguiendo con el tema tratado en los anteriores párrafos, la escuela no solo enseña asignaturas. Enseña a vivir con otros.  Es como una sociedad en miniatura donde se reproducen jerarquías, dinámicas sociales y los roles que existen ya en la sociedad completa. Pero no todo es malo, la escuela también nos enseña a respetar, a convivir, a trabajar en equipo, a resolver conflictos… Esto tiene un impacto enorme, porque lo que se aprende en la infancia y adolescencia, determina muchas veces en gran cantidad el cómo será una persona en el futuro o qué patrones de comportamiento tendrá en sus relaciones personales.
Otro factor a tener en cuenta, es que la tecnología ha cambiado muchísimo la forma en la que los niños aprenden y también la manera en la que la escuela se relaciona con la sociedad. Ahora los niños tienen información todo el tiempo a su alrededor. Ven vídeos, usan redes sociales, buscan cosas en internet… y muchas veces aprenden fuera del aula casi sin darse cuenta. Por eso el profesor ya no tiene solo la función de explicar temas, porque la información ya está en todas partes. Lo importante ahora es enseñarles a entender lo que ven, a pensar un más por sí mismos y a tener cuidado con todo lo que consumen en internet, porque no todo es fiable ni todo les influye de forma positiva. Educarles en el uso responsable de la IA y de las redes sociales puede ser un paso favorable hacia una educación digital más responsable.
Aparte de eso, creo que muchas veces se deja de lado algo fundamental: cómo se siente el alumno. Si un niño está a gusto en clase, siente confianza con el profesor y no tiene miedo a equivocarse, va a aprender muchísimo mejor. En cambio, cuando alguien se siente mal, ignorado o incómodo, eso también afecta al aprendizaje aunque no se vea a simple vista. La salud mental de nuestro alumnado debe ser un aspecto fundamental que los docentes debemos tener en cuenta si queremos tener un buen clima en clase y para que sus resultados académicos no se vean afectados por esta atmósfera.
Por eso educación y sociedad están totalmente unidas. La escuela no es solo un sitio donde se estudian asignaturas, también es el lugar donde los niños empiezan a formar su manera de pensar, de relacionarse con los demás y de ver el mundo. Y todo eso acaba teniendo consecuencias en la sociedad del futuro, porque los niños de hoy serán los adultos de mañana.
 
Carlota Gutiérrez López-Rey
2ºA Magisterio de Educación Primaria. 


¿IMPACTAN LAS REDES SOCIALES EN LA EDUCACIÓN?


En la sociedad actual, las redes sociales se han convertido en un elemento muy importante en la vida de los alumnos. Plataformas como Instagram, TikTok, YouTube o Snapchat no solo se utilizan como medio de comunicación, sino también como espacios de aprendizaje, entretenimiento e identidad. Esto ha cambiado mucho la relación entre educación y sociedad, ya que no solo nos limitamos al entorno escolar o familiar, sino también al entorno digital.


Es importante conocer cómo influye el uso de las redes sociales en el desarrollo académico, personal y social de los jóvenes de hoy en día. 

Uso de las redes sociales como aprendizaje

Aunque las redes sociales no fueron diseñadas con fines educativos, han generado nuevas formas de aprendizaje. Actualmente, muchos estudiantes acceden a explicaciones rápidas, vídeos educativos, resúmenes de contenidos y consejos de estudio a través de estas plataformas.

Este tipo de aprendizaje tiene varias características:

  • Es accesible en cualquier momento y lugar

  • Es visual, dinámico y breve

  • Permite aprender de forma autónoma

  • Favorece el aprendizaje entre iguales

Por lo tanto , el conocimiento ya no depende exclusivamente del aula, sino que se forma también en espacios digitales donde los jóvenes interactúan constantemente con información.

Riesgos del uso de redes sociales

A pesar de sus ventajas, el uso de redes sociales también presenta importantes riesgos que afectan tanto al rendimiento académico como al bienestar emocional.

Entre los principales problemas están:

  • Distracción constante durante el estudio

  • Dificultades para mantener la atención sostenida

  • Ansiedad y presión social por la comparación con otros

  • Uso excesivo del tiempo libre en pantalla

  • Baja autoestima relacionada con la imagen digital

La psicóloga Jean Twenge ha señalado en sus investigaciones que el aumento del uso de redes sociales entre adolescentes se relaciona con cambios significativos en la salud mental, especialmente en términos de ansiedad, depresión y sensación de aislamiento social.

El desarrollo del pensamiento crítico

También es importante tener en cuenta que el  sistema educativo tiene un papel fundamental. En la escuela no se  puede ignorar el impacto de las redes sociales, sino que se debe integrar dentro del proceso formativo desde una perspectiva crítica.

Esto implica trabajar la alfabetización digital, que incluye entre otras:

  • Identificación de noticias falsas y desinformación 

https://youtu.be/SRFHgUX2sF0?feature=shared 

  • Uso responsable de la privacidad en internet

  • Gestión del tiempo de pantalla

  • Desarrollo del pensamiento crítico frente a contenidos digitales

  • Conciencia sobre el impacto emocional de las redes

La UNESCO dice que la alfabetización mediática e informacional es una competencia esencial para la ciudadanía del siglo XXI, ya que permite a los estudiantes desenvolverse de forma segura y crítica en digitales.

La construcción de la identidad a partir de las redes sociales

Uno de los aspectos que he encontrado más destacados del uso de las redes sociales es su influencia en la construcción de la identidad personal. Durante esta etapa, buscan definirse a sí mismos y obtener reconocimiento social, y las redes sociales se convierten en un espacio para ello.

Sin embargo, este proceso puede generar dificultades:

  • Búsqueda constante de aprobación a través de “likes”

  • Comparación con vidas aparentemente perfectas

  • Construcción de una identidad digital idealizada

  • Dependencia de la validación externa

El psicólogo Jonathan Haidt ha analizado cómo las plataformas digitales pueden influir en el desarrollo emocional, afectando a la vida personal, académica y a la autoestima y la presión social.

Relación de las redes sociales con la educación, familia y sociedad

Las redes sociales también son un fenómeno social que requiere la implicación de distintos agentes educativos.

  • Familias: acompañar, dialogar y establecer límites saludables en el uso de dispositivos

  • Escuelas: formar en competencias digitales y pensamiento crítico

  • Sociedad: promover un uso responsable de la tecnología y proteger a los menores

  • Estudiantes: desarrollar autonomía y autorregulación digital

A través de esta colaboración se puede lograr un equilibrio entre el uso de la tecnología y el bienestar personal.

Para terminar quiero compartir este recurso que habla sobre las redes sociales en la educación, para poder profundizar más en este tema que me resulta tan interesante e  importante hoy en día:

  • The British School of Barcelona. (2024, septiembre 23). El uso de las redes sociales en la educación.

https://www.britishschoolbarcelona.com/es/blog/el-uso-de-las-redes-sociales-en-la-educacion/ 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • British School of Barcelona. (2024, 23 de septiembre). El uso de las redes sociales en la educación

https://www.britishschoolbarcelona.com/es/blog/el-uso-de-las-redes-sociales-en-la-educacion/ 

  • Gil-Fernández, R., Gil, R., & Calderón, D. (2021). El uso de las redes sociales en educación: una revisión sistemática de la literatura científica

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8219965 

  • Eduqia. (s. f.). Cómo usar las redes sociales en el aula para potenciar el aprendizaje.

https://eduqia.es/marketing-digital/como-usar-las-redes-sociales-en-el-aula-para-potenciar-el-aprendizaje 

Sofía del Castillo Moreno

Educación Primaria

DIÁLOGOS CON MI MADRE SOBRE LA EDUCACIÓN

DIÁLOGO CON MI MADRE:
Yo: Mamá, siempre me pregunto cómo estudiaste la carrera sin ordenador, sin internet y sin nada digital. ¿Cómo lo hacías?
Madre: Pues como todo el mundo entonces. Teníamos libros, apuntes a mano y muchas horas en la biblioteca. Si necesitabas información, ibas allí, buscabas en enciclopedias o pedías libros prestados. No había otra.
Yo: ¿Y los trabajos? Porque yo sin ordenador no sabría ni por dónde empezar.
Madre: A mano, hija. O a máquina, si tenías suerte y alguien te la dejaba. Y si te equivocabas, a repetir. No existía eso de borrar y ya está. Había gente que también tenía ordenador, pero en mi pueblo no había.
Yo: ¿Y los profesores? ¿Usaban algo parecido a las TIC?
Madre: en las aulas, algunas veces nos proyectaban diapositivas o usaban proyector de transparencias. Pizarra, tiza y voz. Las clases eran muy magistrales. El profesor hablaba y tú copiabas. Si querían poner algún vídeo, lo ponían en una televisión que estaba dentro de un armario con ruedas. Todo era presencial y muy centrado en el profesor.
Yo: Qué fuerte. Yo he tenido tablets en primaria, las notas las subían online, Classroom, Moodle… hasta los materiales son digitales. Y si no entiendo algo, busco un vídeo o un tutorial.
Madre: Ya, eso me sorprende mucho. Tenéis todo más accesible, pero también creo que os distraéis más. Antes era más simple: estudiar, leer y hacer tus apuntes.
Yo: ¿Crees que estudiar sin TIC era más difícil?
Madre: Diferente. Teníamos menos recursos, pero también menos ruido. Eso sí, ahora tenéis muchas más oportunidades para aprender por vuestra cuenta. Yo creo que, si yo hubiera tenido internet, habría aprendido muchísimo más.
Yo: ¿Y qué piensas de que ahora todo sea digital?
Madre: Que es necesario. La sociedad ha cambiado. Pero también creo que hay que saber usarlo bien. No todo lo digital es aprender. Y no todo lo tradicional era malo.
REFLEXIÓN CRÍTICA SOBRE EL DIÁLOGO:
Después de hablar con mi madre, me he dado cuenta de lo rápido que ha cambiado la educación y de cómo la tecnología ha transformado no solo la forma de estudiar, sino también la relación entre escuela y sociedad. Mi madre estudió en un modelo claramente transmisivo, muy parecido al que se describe en el temario: clases centradas en el profesor, materiales escritos y un aprendizaje basado en memorizar. Yo, en cambio, he crecido en un entorno completamente digital, donde las TIC forman parte de mi día a día académico desde primaria.
Esta conversación me ha hecho pensar en que, aunque ahora tengamos más recursos, más acceso a información y más posibilidades de aprender de forma autónoma, también convivimos con nuevas dificultades: exceso de estímulos, dependencia tecnológica y la idea de que todo debe ser inmediato. Mi madre tenía menos herramientas, pero quizá más concentración y menos distracciones. Yo tengo más oportunidades, pero también más responsabilidad para gestionar mi propio aprendizaje.
Relacionándolo con “Educación y Sociedad”, veo claramente cómo la tecnología no solo cambia las metodologías, sino también las expectativas sociales sobre lo que significa ser estudiante. Hoy se espera que sepamos buscar, seleccionar, crear y compartir información, mientras que antes bastaba con estudiar y reproducir contenidos. La educación se ha vuelto más flexible, más abierta y más conectada, pero también más exigente en términos de competencias digitales.
Al final, esta entrevista me ha ayudado a valorar la importancia de integrar las TIC con sentido pedagógico. No se trata solo de usar tecnología, sino de usarla bien. Como futura maestra, siento que tengo la responsabilidad de equilibrar lo mejor de los dos mundos: la profundidad y la calma del aprendizaje tradicional con las oportunidades y la creatividad que ofrecen las TIC. Porque, como dice el documento, las TIC no sustituyen al profesor, pero sí transforman la manera en que enseñamos y aprendemos dentro de una sociedad cada vez más digital.
   Eva López Pérez-Higueras
2A (Turno de mañana)
Educación Primaria
UCLM

La realidad del aula desde la perspectiva docente

Con el objetivo de conocer más de cerca la realidad de un docente en el aula, realicé una entrevista a Laura, una profesora de Educación Infantil y Primaria. Con la entrevista podemos conocer experiencias y perspectivas reales, en este caso sobre la educación.
La entrevista se centra en tres aspectos fundamentales: ¿Qué diferencias ves entre ser profesora de Infantil o de Primaria?, ¿Cuáles crees que son los pros y los contras de ser maestra de Infantil? Y, ¿te habría gustado ser profesora de otra etapa?
En relación al primer aspecto Laura nos dice que no existe una gran diferencia en cuanto a la profesión en sí, ya que en ambas etapas se trata de ejercer como docente. Sin embargo, destaca que en Educación Infantil los docentes pasan más tiempo con el mismo grupo de alumnos, lo que hace que sea más fácil conocerlos tanto a nivel académico como emocional.
Además, señala que en Infantil es necesario tener mayor variedad de recursos ya que las actividades deben cambiarse con frecuencia para mantener a los niños con atención. En cambio, en Primaria los alumnos pueden mantener la concentración durante más tiempo en una misma tarea.
Respecto a los aspectos positivos y negativos de ser maestra de infantil señala como ventaja la cercanía que se establece con los alumnos en la etapa debido a la cantidad de tiempo que se comparte, lo que facilita conocer sus fortalezas y debilidades. En cuanto a los aspectos menos favorables, menciona que hay que tener mucha paciencia, sobre todo en lo relacionado con la adquisición de rutinas ya que durante esta etapa es fundamental que se trabajen de manera constante hasta que los alumnos las tienen interiorizadas.
Y, por último, nos cuenta que ella tiene la especialidad de inglés, lo que le permite trabajar tanto en la etapa de Infantil como en Primaria. Habla sobre cómo se siente cómoda en ambas etapas, pero en especial con los alumnos de menor edad, con los que considera que conecta mejor. Por ello afirma que no se plantearía trabajar con alumnos de etapas superiores.
Personalmente la entrevista me ha ayudado a conocer de forma más cercana la realidad del trabajo docente en las etapas de Educación Infantil y Primaria. Además, me ha ayudado a entender la importancia de tener ciertas actitudes de cara a la práctica educativa como la paciencia, un buen vínculo con los alumnos, la adaptación de los recursos…
Marina Sabater Álvarez (2º Magisterio Infantil)

El efecto Pigmalión.

El efecto Pigmalión consiste en la manera en la que una persona te estimula para realizar determinadas acciones que te lleven a alcanzar tus metas. Dando igual el ámbito en el que se produzca, el efecto Pigmalión está presente en las relaciones, padres-hijos, jefe-trabajador, entrenador-jugador, etc.
Pero también, podemos observar el efecto Pigmalión en las aulas en la relación docente-alumnado, ya que, un docente debe tratar de motivar con sus palabras y actos al alumnado para que estos se sientan capaces de hacer cualquier tipo de tarea, motivarles para alcanzar los objetivos, esforzarse en cada momento de sus vidas, etc. El maestro es una pieza fundamental desde mi punto de vista para tratar este aspecto tan importante, debido a que si por ejemplo, en el aula hay un alumno con grandes capacidades para estudiar y alcanzar grandes éxitos en el futuro, pero en ese momento se encuentra un poco desanimado porque no le salen las cosas como le gustarían o cualquier otro motivo, el maestro tiene la responsabilidad de escucharle, aconsejarle sobre cómo debería seguir esforzándose y animarle en cada pequeño paso que el estudiante dé para conseguir aquello que se proponga. 
Por otro lado, también es importante la figura del maestro en el cambio de pensamiento, porque el alumnado que por motivos socio-económicos, por motivos de etnia, etc. se sienten insuficientes para llegar lejos en el ámbito educativo, por lo que el maestro tiene que convencerles de que realmente los límites de una persona son aquellos que nos proponemos nosotros mismos, es decir, si yo creo que solo puedo sacarme la ESO, terminaré consiguiéndolo, pero abandonaré mis metas después de eso. Sin embargo, si tengo un maestro que está apoyándome y confía en mí, motivándome para convencerme de que puedo mucho más de lo que yo pienso, levantará en mí la curiosidad de intentarlo y esforzarme, consiguiendo de mi un objetivo mejor.
También, hay alumnado que a pesar de poder ser excelentes académicamente, deciden desde una temprana edad que lo que quieren en un futuro es dedicarse por ejemplo, a la agricultura, por lo tanto, el maestro en ese caso ante un objetivo y un deseo tan claro, debe apoyarle y animarle a terminar los estudios mínimos o aquellos que el alumno quiera tener, pero también debe mentalizarle de que el mundo de la agricultura es un camino duro por el que va a necesitar mucha fuerza de voluntad y sacrificio pero que, no tiene ninguna duda de su potencial y de que va a conseguir lograr aquello que tanto desea ser en un futuro.
Por lo tanto, el efecto Pigmalión es una herramienta social que el maestro debe saber utilizar y poner en práctica para ayudar al alumnado a seguir adelante y alcanzar sus metas de la mejor manera posible. No solo en el ámbito académico sino en cualquiera de la vida que una persona necesite un empujón, ya sea verbal, físico, material o de la manera que sea necesaria. Todos y cada uno de nosotros deberíamos de luchar por nuestras metas independientemente de cuál sea cada una de ellas, ya que, en el mundo debe haber personas que se dediquen a todas las profesiones y todas son necesarias para que haya las otras al estar conectadas, directa o indirectamente.


Gracias al vídeo visto en clase sobre el "efecto Pigmalión o profecía autocumplida" y al artículo de Sánchez (2015), he conseguido investigar más sobre este tema el cual desconocía o no lo asociaba a su nombre verdadero, ya que, sí sabía que las palabras de mi entorno podían repercutir en el logro o abandono de mis objetivos.

Referencias: 
-Sánchez, M. (2015). El efecto Pigmalión y su efecto transformador a través de las expectativas. 3C Empresa: Investigación y Pensamiento Crítico, 4(1), 54-63. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6349231.pdf
-Escuela para Educadores. (2015, 15 de septiembre). Efecto Pigmalión o profecía autocumplida [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=XwMWSUJKHYQ


Autor: Miguel Ángel del Cerro García.
Correo de contacto y con el que se han descargado el artículo y el vídeo para complementar mi aportación y reflexión personal: MiguelAngel.Cerro@alu.uclm.es