jueves, 11 de mayo de 2017

BULLYING Y CIBERBULLYING

El bullying es cualquier manera de maltrato psicológico, verbal o físico creado entre alumnos de manera frecuente a lo largo de un determinado tiempo tanto en las clases como en las redes sociales, tomando el nombre de ciberacoso cuando se hace a través de éstas. El modelo de violencia que domina es el emocional que se da mayormente en el aula y en el patio de recreo de los colegios. Los protagonistas de estas situaciones son los niños y las niñas (con un mayor porcentaje) que andan introduciéndose a la adolescencia.

El bullying es una forma característica y extrema de violencia escolar. Esta forma de acoso se caracteriza por la repetición con el objetivo de lograr la intimidación de la persona, en este caso la víctima, implicando un exceso de poder por parte del agresor que es mucho más fuerte que la víctima. Esta última, queda expuesta física y emocionalmente ante el  maltratador, creándose una sucesión de secuelas psicológicas; es habitual que el acosado viva aterrado con la sospecha de ir a la escuela y que se encuentre solo, muy nervioso y triste. En algunas situaciones puede producir pensamientos acerca del suicidio.

Los niños que tienen síndrome de Down, que son autistas o que poseen ciertas dificultades son más propensos a sufrir este tipo de acoso escolar que debemos terminar lo antes posible ya que lo peor son las secuelas que se puedan producir al finalizar esta etapa tan negativa en los niños.

En cuanto al ciberbullying podemos decir que se trata de la utilización de los medios telemáticos como son la telefonía móvil, Internet, los videojuegos online, para llevar a cabo el acoso psicológico entre iguales.

Nos encontramos en uno de estos casos cuando un menor amenaza, humilla, atormenta o molesta a otro a través de Internet, teléfonos móviles, consolas de juegos u otras tecnologías.
Las distintas formas que posee hace que solo se encuentren limitadas por la habilidad tecnológica y la imaginación de los menores acosadores. Las siguientes acciones nos sirven de ejemplo:

  • Subir a Internet una imagen comprometida ya sea real o con fotomontaje añadido,datos que sean importantes y delicados, cosas que pueden avergonzar a la víctima y mostrarlo a su entorno más cercano.
  • Incluir  a una persona  en una web con una foto incluida, donde el único objetivo es votar a la persona más fea, a la menos inteligente…
  • Crear un perfil falso con nombre de la víctima en el que se escriba acontecimientos personales.
  • Comentar de manera ofensiva en nombre de la víctima, de manera que las reacciones luego vayan a quien le han hecho usurpación de la personalidad.
  • Usurpar la clave de correo electrónico o cualquier red social para que su propietario no pueda acceder a ello o para violar su intimidad leyendo todos los mensajes.
  • Enviar menajes amenazantes por las redes sociales que provoquen una sensación de agobio en la víctima.

¿Qué tiene que ver el ciberbullying con el bullying o acoso escolar?

Podemos decir que en ambos se da un acoso entre iguales pero no son tan similares como podría pensarse, ya que el ciberbullying posee otras causas diferentes, manifestándose de distintas maneras y con estrategias y consecuencias que difieren.  Aunque si es bastante probable que el bullying este seguido de ciberbullying y que el ciberbullying pueda terminar también en una situación de bullying, pero esto último es algo menos probable.

Sonia Rodríguez Valentín
Magisterio Primaria 2ºA

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