lunes, 15 de mayo de 2017

Reflexión sobre la familia

Desde muy pequeños sabemos que tenemos una familia compuesta por personas muy cercanas a nosotros y que cumplen un papel decisivo en nuestras vidas, pero, ¿estáis seguros de lo que es nuestra familia?

Lo que está claro es que una familia no se encuentra hecha si no que se debe ir construyendo con el tiempo, la confianza, las experiencias… 

Nuestra familia no solo está formada por lazos de sangre si no que a lo largo de nuestra vida aparecen algunas personas que se convierten en algo más que eso. ¿Entonces?  ¿Cómo podemos empezar a definir la familia?

Creo que una de las cosas más importantes que buscamos en la familia es la seguridad, saber que con ellos nunca nos va a pasar nada malo, y que podemos ser nosotros mismos.

Estoy seguro de que todos vosotros habéis llorado alguna vez con aquellas personas que consideráis familia. ¿Hay algo mejor que el abrazo de una madre? ¿El consuelo de unos abuelos que pase lo que pase te van a querer siempre?

Alguna vez hemos vivido una situación de angustia en la que nos sentíamos solos y rotos por dentro y que alivio se siente cuando tu familia está contigo  te apoya y protege de todo…
Mirad, la familia nunca va a dejar que nos caigamos. Cuanto peor lo hacemos, más ánimo recibimos por su parte. Por muy fuerte que sea nuestra caída ellos nunca dejarán que toquemos el suelo.

Es cierto que cada uno de nosotros tenemos que dar lo mejor que tenemos para que  todo eso funcione y creedme sé que no es fácil… nada fácil…

Decidme si alguna vez no habéis regañado con vuestros hermanos o padres… Esos enfados que parece que van a durar toda la vida, pero que al final se solucionan con tan solo una mirada y que se perdonan con tan solo una sonrisa.

Todos conocemos personas que han tenido conflictos con sus familias y que no han sido capaces de reflexionar, de valorar lo que es importante, no darnos cuenta de que lo más valioso es QUERER Y PERDONAR. Cuando esto ocurre lo único que consigues es renunciar al apoyo incondicional. Me gustaría que os imaginarais una situación de enfermedad o soledad en la que por algún motivo de estos has renunciado a tu familia…

También es cierto que no solo necesitamos a la familia para los momentos malos si no que no hay nada mejor que compartir las alegrías con ellos. Acuérdate por ejemplo de tus primeros cumpleaños… Esa foto que ahora miras con nostalgia, llenando tus ojos de lágrimas, incapaz de contener esas emociones que tienes gracias a las personas más importantes. Las primeras navidades cuando ponías toda la ilusión del mundo, a veces me gusta pensar como lo debieron vivir nuestros padres, creo que con incluso más fe y felicidad que nosotros mismos. Cuando actuábamos en la representación del colegio y alguno de tus familiares estaba entre el público, que ilusión cuando hay alguien que no te deja solo jamás que vive contigo tu vida y que a la vez tu ayudas a construir  la suya.

Antes hemos discutido si lo mejor era una familia tradicional o una familia actual… Para mí la definición de familia no pasa por estos caminos, si no que se basa en el cariño, la comprensión, el respeto, el perdón, se basa en tropezar pero nunca dejar caer. Esto es una familia.





Enrique Molero Riaño
 2º A  Educación Primaria

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