lunes, 20 de enero de 2020

“Y COMO ÚLTIMA PRÁCTICA… ¡PREPARAD UN FESTIVAL DE NAVIDAD!”

    Esas fueron las palabras unas semanas antes de que acabase el primer cuatrimestre del curso 2019-2020 de la profesora de la asignatura GESTIÓN E INNOVACIÓN DE CONTEXTOS EDUCATIVOS, Purificación Cruz.

    Conocimos a Puri el segundo cuatrimestre del primer curso en la asignatura de PROCESOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE y fue ella la que nos hizo cambiar el "chip", siempre decía que al pasar por la puerta de la clase se convertía en la "seño Puri", lo que nos ayudó a entender dónde estábamos, para qué, por qué y cómo salir adelante en cada situación. Cada día venía con una historia nueva con la que realizábamos casos prácticos, con técnicas para captar la atención de los alumnos (en este caso nosotros), con trabajos individuales (unidades didácticas, actividades complementarias, etc.), pero, sobre todo grupales y nunca se nos olvidarán las palabras de "compañerismo; cuando trabajéis en un cole tenéis que trabajar con todos los docentes del centro. Pues aquí igual". Y también hicimos un proyecto colectivo: creamos nuestro centro público "Elvira Méndez", con sus características físicas e ideario.
     A Puri le hemos salido caros, se ha llevado disgustos, decepciones, sustos, pero no todo es malo, también hemos reído, nos hemos divertido jugando, aprendiendo y enseñando y, aunque le ha costado, ha conseguido que perdamos la vergüenza, que aprendamos a programar (y la diferencia entre unidad didáctica y programación didáctica de área 😉), que creamos en nosotros mismos, en nuestras capacidades, en nuestros compañeros y, por supuesto, en la EDUCACIÓN.

    Y como bien dice el título, sí, preparamos un festival de Navidad donde participamos casi todos los alumnos matriculados en esta asignatura. Pasamos una tarde fantástica todos juntos organizando el aula, cantando, bailando y actuando en el festival que habíamos preparado, cosa que no fue fácil.
   Anteriormente, habíamos estado trabajando por grupos de cinco a ocho alumnos para realizar algunas prácticas y para la sesión que teníamos que exponer de nuestra área, ósea, estábamos divididos en once grupos, uno por área que se enseña en la etapa de educación primaria (lengua, matemáticas, sociales, naturales, inglés, educación física, valores sociales y cívicos, música, acción tutorial, plan de lectura) y cada grupo eligió a un coordinador, que después, no solo nos encargaríamos de guiar al grupo para el trabajo, sino que prepararíamos el festival de navidad.                       
  Así, una vez decidido quienes íbamos a organizarlo, nos pusimos en contacto y empezamos a dar ideas hasta que llegamos a la que sería la elegida: un pequeño teatro donde nos disfracemos los coordinadores de los personajes del portal de Belén y cada uno presentaría un grupo. Se lo comentamos a los compañeros, les pareció buena idea y nos pusimos manos a la obra con el guion, los trajes, los bailes, villancicos, etc.

   Como nos dijo Puri, esto lleva muchísimo trabajo y muchísima dedicación, no se nos puede escapar ningún detalle; como todo en el ámbito de la enseñanza. Pero al final, conseguimos sacarlo adelante, tanto que después del festival, hicimos una 'merendola' para despedirnos por las vacaciones.
   Personalmente, recuerdo ese día con mucha alegría, teníamos muchos nervios porque todo saliese bien y, gracias a la colaboración de todos, salió como esperábamos, porque pudimos dejar nuestras diferencias y juicios a un lado para pasar una tarde juntos. Es, lo que llamamos, un trabajo cooperativo, pues si alguien falla o no hace su parte, no sale el trabajo. Y, creo que, gracias a este tipo de metodologías, nosotros como alumnos, hemos experimentado que se crea una relación más estrecha y afable entre todos los compañeros de clase. Por lo tanto, creo que llevarla a cabo en un aula ayudaría a los niños a crear un vínculo socioafectivo que mejore su desarrollo personal, social, emocional y psicológico.
    Nos quedamos con todo lo aprendido durante este año con Puri, y nos gustaría tenerla más tiempo como profesora, porque hay temas que no da tiempo a profundizarlos en un cuatrimestre y es una pena que no se pueda aprovechar y formarnos como buenos docentes porque no "haya tiempo". Por eso, y por que el mundo y la sociedad están en permanente cambio, nosotros no tenemos que dejar nunca de aprender, de los niños y para los niños, que como dice Puri: "son lo más sagrado de este mundo". Hay tanto por aprender cada día que no podemos estancarnos. Y así, saber que 'un maestro enseña con la cabeza, las manos y el CORAZÓN'. 
 

    Ana Chinchilla Laguna
    2ºB Educación Primaria          


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