lunes, 9 de mayo de 2016

Cómo ser un buen maestro

Una de las funciones más importantes de los maestros es comunicar y escuchar. Al igual que los maestros tienen que comunicar y escuchar debemos hacer que nuestros alumnos también sean capaces de hacerlo. Para educar es imprescindible escuchar y conocer a cada uno de nuestros alumnos, su historia, su familia, su situación económica…

Un buen maestro debe tener empatía, ponerse en el lugar de cada uno de sus alumnos, no solo de forma individual, sino social, viendo el mundo con ojos de niños.

Los maestros debemos enseñar de tal forma que lo que aprendan en clase lo apliquen en sus vidas cotidianas. La mejor forma para que apliquen lo aprendido a su día a día es creando proyectos globales es decir elegir un tema y unir todas las asignaturas. Los alumnos tendrán que aprender buscando ellos mismos la información y a partir del acierto y el error.

Un maestro debe saber improvisar ya que aunque deba seguir el currículo y la programación si en clase ocurre un imprevisto como por ejemplo una discusión entre alumnos, la función del profesor será cambiar el horario y dejar las matemáticas, inglés, o la asignatura que se desarrolle en esos momentos de lado y centrarse en la solución del problema. El principal objetivo del maestro es crear buenas personas, educar a los niños emocionalmente y ya después educar académicamente.

Es muy importante que los maestros confíen en sus alumnos y de esta forma se debe buscar una relación de equilibrio entre cariño y exigencia académica. No podemos consentir que un niño vaya a clase con pánico a algún profesor o a alguna asignatura ya que si temen una asignatura desde primaria la temerán para el resto de sus vidas y les resultará muy complicado aprobarla pensando que es imposible.

Los maestros tienen que preparar a sus  alumnos para producir y no para reproducir. Un maestro debe abrir todas las puertas a sus alumnos y ayudarles para que éstos den lo mejor de sí mismos. Un niño es curioso y creativo por naturaleza pero a veces los maestros tenemos que reforzarles individualmente y potenciar sus mejores capacidades y cualidades.

Los niños tienen que sentirse útiles, escuchados y queridos si no se sienten así pueden sentirse frustrados y puede producirse problemas psicológicos. También es importante enseñarles a hablar en público, sin vergüenza ni miedo, esto es muy importante para su día a día y sobre todo para su futuro. Tenemos que sacar lo mejor de cada niño ya que son los habitantes del futuro y la educación les hará mejores personas tanto individual como colectivamente.

Otro tema importante es el trabajo cooperativo. El trabajo cooperativo es imprescindible tanto para el futuro laboral de los niños como para una buena educación emocional ya que se trabajan valores como respeto, turno de palabra, empatía… pero antes de que los niños trabajen en equipo son los propios profesores quienes deben saber cómo se trabaja de forma cooperativa con el resto del equipo docente.

Para finalizar, creo que los maestros tienen que hacer que la escuela sea un lugar donde los niños disfruten al ir y se diviertan aprendiendo. En mi opinión los excesivos deberes son los causantes de que los niños se agobien, aburren y se desmotiven a la hora de ir al colegio. Si los niños han tenido cinco horas de clase por la mañana más luego otras tres horas por la tarde haciendo deberes y esto multiplicado por cinco días a la semana los niños acaban aburriéndose de la rutina ya que no tienen tiempo para jugar que es uno de los derechos de los niños.

"La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza sino, de corazón a corazón"

Mireia Sánchez Peña 2ºB

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