martes, 26 de mayo de 2026

Cambio social y tecnologías de la información y la comunicación en el contexto escolar

 La educación se encuentra en un momento de profunda transformación como consecuencia de los cambios sociales, culturales y tecnológicos que caracterizan a la sociedad actual. En este contexto, la pedagogía adquiere un papel especialmente relevante, ya que permite comprender cómo se producen los procesos de enseñanza-aprendizaje y cómo pueden adaptarse a una realidad en constante evolución. Reflexionar sobre la pedagogía no es únicamente un ejercicio teórico, sino una necesidad fundamental para cualquier futuro docente que aspire a desarrollar una práctica educativa coherente, crítica y ajustada a las necesidades del alumnado.
La pedagogía puede entenderse como la disciplina que estudia la educación y el desarrollo integral de la persona, abarcando no solo la adquisición de conocimientos, sino también el desarrollo de habilidades, valores y competencias necesarias para la vida en sociedad. En este sentido, autores como Edgar Morin (2011) señalan la importancia de educar en la incertidumbre, lo que implica preparar al alumnado para enfrentarse a un mundo cambiante y complejo. Esta idea resulta especialmente significativa en la actualidad, donde los conocimientos quedan obsoletos con rapidez y donde la capacidad de adaptación se convierte en un elemento clave del aprendizaje. Desde mi perspectiva como futura docente, esto supone asumir que enseñar no consiste únicamente en transmitir contenidos, sino en fomentar la capacidad de pensar, cuestionar y aprender de manera autónoma.
La sociedad actual, definida como sociedad de la información y del conocimiento, ha modificado profundamente la manera en la que accedemos al saber. Gracias al desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), el acceso a la información es prácticamente ilimitado, lo que supone una oportunidad sin precedentes, pero también un importante desafío educativo (Fernández Muñoz, s.f.). En este contexto, como señala Area (2012), disponer de información no implica necesariamente poseer conocimiento, ya que este requiere procesos de análisis, comprensión y reflexión crítica. De este modo, la función de la escuela deja de centrarse en la transmisión de información para orientarse hacia el desarrollo de competencias que permitan al alumnado gestionar dicha información de manera adecuada.
No obstante, este nuevo escenario también plantea problemas relevantes, como la brecha digital, que genera desigualdades en el acceso y uso de la tecnología, o la llamada infoxicación, que hace referencia a la sobrecarga informativa a la que estamos expuestos. Estos fenómenos evidencian que no todos los alumnos parten de las mismas condiciones, lo que refuerza la necesidad de una educación inclusiva y equitativa. Desde mi punto de vista, como futura docente, considero que uno de los mayores retos de la educación actual es precisamente enseñar a los alumnos a seleccionar, interpretar y utilizar la información de manera crítica, evitando un consumo pasivo de contenidos.
En relación con estos cambios, la pedagogía ha evolucionado desde un modelo tradicional, centrado en el profesor, hacia un modelo más dinámico y centrado en el alumno. El modelo tradicional se caracterizaba por una enseñanza transmisiva, donde el docente era el principal protagonista y el alumnado adoptaba un papel pasivo, basado fundamentalmente en la memorización de contenidos. Sin embargo, el modelo actual promueve un aprendizaje activo, significativo y orientado al desarrollo de competencias, en el que el alumno participa de manera directa en su propio proceso de aprendizaje. Este cambio está estrechamente vinculado al enfoque del aprendizaje a lo largo de la vida y al desarrollo de competencias clave, tal y como recoge la Comisión Europea (2018).
Asimismo, el Informe Delors establece cuatro pilares fundamentales de la educación —aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser— que reflejan una concepción más amplia y completa del proceso educativo. Estas ideas no son completamente nuevas, ya que autores como John Dewey defendían ya a principios del siglo XX la importancia del aprendizaje basado en la experiencia y la participación activa del alumno. Sin embargo, en la actualidad cobran una especial relevancia debido a las demandas de la sociedad contemporánea. A pesar de ello, considero que todavía existe una distancia significativa entre la teoría pedagógica y su aplicación real en las aulas, donde en muchos casos siguen predominando metodologías tradicionales. Como futura docente, creo que uno de los principales desafíos será contribuir a reducir esta distancia y aplicar de manera efectiva metodologías más activas e innovadoras.
Las TIC han desempeñado un papel fundamental en esta transformación educativa, ya que han introducido nuevas posibilidades metodológicas y han facilitado el acceso a recursos educativos diversos. Entre sus principales ventajas destacan la interactividad, la motivación del alumnado, la flexibilidad en el aprendizaje y la posibilidad de trabajar de manera colaborativa. Sin embargo, también presentan importantes limitaciones, como la distracción, la dependencia tecnológica o los riesgos asociados al uso de internet, como el ciberacoso o la vulneración de la privacidad (Fernández Muñoz, s.f.). En este sentido, Cabero (2015) señala que la tecnología no mejora la educación por sí misma, sino que es el uso pedagógico que se haga de ella lo que determina su valor educativo.
Desde mi perspectiva, esta idea resulta clave, ya que en muchas ocasiones se tiende a incorporar la tecnología en el aula sin una reflexión pedagógica previa. Como futura docente, considero que es fundamental utilizar las TIC con un propósito educativo claro, evitando caer en un uso superficial o meramente instrumental. La innovación educativa no debe centrarse en la herramienta, sino en la metodología y en el aprendizaje que se pretende fomentar.
En este nuevo contexto, el papel del docente ha cambiado de manera significativa. Lejos de ser un simple transmisor de conocimientos, el profesor se convierte en un guía del aprendizaje, cuya función principal es acompañar al alumnado en la construcción de su propio conocimiento. Esto implica diseñar experiencias de aprendizaje significativas, fomentar el pensamiento crítico, atender a la diversidad y desarrollar procesos de evaluación formativa. Además, el docente debe poseer una competencia digital adecuada, que le permita integrar las TIC de manera eficaz y adaptada al contexto educativo (Gómez Barreto, s.f.).
Como futura docente, considero que este cambio de rol supone tanto un reto como una oportunidad. Por un lado, exige una formación continua y una actitud abierta al cambio; por otro, permite desarrollar una práctica educativa más rica, dinámica y adaptada a las necesidades del alumnado. En mi opinión, un buen docente no es aquel que transmite más información, sino aquel que consigue que sus alumnos comprendan, reflexionen y aprendan de manera autónoma.
En el caso de la Educación Infantil, la pedagogía adquiere un carácter especialmente relevante, ya que en esta etapa se sientan las bases del desarrollo cognitivo, emocional y social del niño. El aprendizaje en estas edades debe basarse en la experiencia, el juego y la interacción social, elementos fundamentales para el desarrollo integral del alumnado. Aunque las TIC pueden ser un recurso útil y motivador, su uso debe ser equilibrado y siempre adaptado a las características del niño. En este sentido, Francesco Tonucci destaca la importancia de respetar los ritmos de aprendizaje y de favorecer la experiencia directa como base del aprendizaje infantil.
Desde mi punto de vista, como futura docente de Educación Infantil, considero fundamental no sustituir el juego por la tecnología, sino utilizar esta última como un complemento que enriquezca el proceso de enseñanza-aprendizaje. El contacto social, la exploración y la experimentación siguen siendo elementos esenciales en estas etapas.
En definitiva, la pedagogía actual se enfrenta al reto de adaptarse a una sociedad en constante cambio, marcada por la tecnología y la globalización. Este contexto exige una educación más flexible, inclusiva y centrada en el alumno, donde el desarrollo de competencias adquiere un papel central. El docente, por su parte, debe asumir un rol activo como guía del aprendizaje, integrando las TIC de manera crítica y reflexiva.
Como futura docente, considero que el principal desafío de la educación actual es encontrar un equilibrio entre innovación y tradición, aprovechando las ventajas de la tecnología sin perder de vista la importancia del desarrollo humano y social del alumnado. Educar hoy no consiste únicamente en enseñar contenidos, sino en formar personas capaces de adaptarse, reflexionar y aprender a lo largo de toda su vida.
Educar no es enseñar lo que sabemos, sino preparar para lo que aún no sabemos.
REFERENCIAS (APA 7)
Area, M. (2012). Sociedad digital y educación. Síntesis.
Cabero, J. (2015). Tecnología educativa. Síntesis.
Comisión Europea. (2018). Recomendación del Consejo relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente.
Morin, E. (2011). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. UNESCO.
Tonucci, F. (2015). La ciudad de los niños. Graó.
UNESCO. (2015). Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial?
Fernández Muñoz, R. (s.f.). Cambio social y TIC en el contexto escolar.
Material UCLM. (s.f.). Las TIC en la educación actual.
Gómez Barreto, I. (s.f.). Tratamiento de la información y competencia digital en Educación Infantil.


Rocío Villarreal 2º de educación infantil.

lunes, 25 de mayo de 2026

Internet y la falsa conexión social:

Uploaded Image

La paradoja de internet, desde mi punto de vista, es una cuestión a la que se ha llegado porque existe un problema. Si la tecnología social no nos hubiera cambiado a la sociedad en algunos aspectos hacia lo negativo, comoel aislamiento, la paradoja no se formularía. 

El uso de Internet nos ha dado múltiples facilidades para estar en contacto con las personas de todo el mundo y a una velocidad instantánea, aumentando los vínculos entre la sociedad. Sin embargo, estos nuevos vínculos se han creado de forma incompleta, pues como seres sociales que somos, el Internet nos ha arrebatado el contacto directo, en persona, lo que dificulta la comunicación completa. Eso puede provocar que las personas no reciban en el contacto con los demás todas las cosas positivas que conlleva el relacionarse, por lo que se sienten mal y recurren al aislamiento.

Otro factor que puede intervenir en el aislamiento de las personas, y pienso que más a los jóvenes, es que, por las redes sociales, se obtiene una sensación se haber vivido múltiples experiencias que salen en los vídeos o experimentar un sentimiento de amistad con las personas a las que ves sus vídeos cada semana pero que no conoces en persona. Esta vida paralela irreal aparece durante el uso del Internet y las redes sociales, pero cuando estas se apagan, comienza un sentimiento de vacío, envidia, donde las personas no ven su vida como una experiencia relevante, que enganche, como las que están acostumbradas a ver. 

Cuando se llega a hacer esta reflexión, algunos comienzan a intentar darle un sentido a su vida, a valorarla y a buscar esa conexión con el mundo y las demás personas. Sin embargo, hay otra gran mayoría a la que esa incertidumbre de cambio, ese vértigo de enfocarse en su propia existencia le abruma, por lo que eligen el camino fácil, volver a esa desconexión, al aislamiento en el lugar donde no tienen que pensar cómo hacerlo, sino que simplemente ven como otros lo hacen, a las redes sociales y a Internet.

Como futura maestra, pienso que es fundamental acercar esta reflexión a la educación, pues es clave para controlar esta paradoja. En la escuela se debe enseñar al futuro de la sociedad competencias digitales, pero sobre todo se debe insistir en cómo usarlas de forma coherente, consciente y sin que opaquen su verdadera identidad. Concienciar sobre los contenidos que ven en redes sociales y el uso que le dan a internet hará que valoren más sus relaciones personales reales y podrán aprovechar su verdadero entorno para construir una identidad propia. Esto no quiere decir que, como maestros, no les prohibamos ni despreciemos que usen internet, pues también ofrece aspectos muy positivos, solo que intentaremos evitar que sea en internet quien controle a las personas y no al revés.

Teresa García Galán
Enlace foto:

LA ESCUELA Y LA FAMILIA: EDUCAR JUNTOS PARA CRECER MEJOR


La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo.” – Paulo Freire

La educación en el niño se construye a partir de la colaboración entre la familia y la escuela, dos ámbitos que trabajan de manera conjunta para favorecer su desarrollo integral.
Muchas veces pensamos que la educación ocurre únicamente dentro del aula. Sin embargo, el verdadero aprendizaje comienza cuando la familia y la escuela trabajan en la misma dirección de forma colaborativa.
Los niños necesitan sentirse acompañados, escuchados y seguros tanto en casa como en el colegio. Cuando existe comunicación y confianza entre docentes y familias, el desarrollo académico y emocional mejora.
Por eso, la relación entre escuela y familia se convierte en una pieza fundamental dentro de la educación infantil.
En el siguiente vídeo sobre la comunicación familia-escuela, se pueden observar diferentes formas de interacción entre ambos contextos, destacando la importancia del diálogo, la escucha activa y la cooperación para favorecer el desarrollo del alumnado.


Familia y Cole  es un portal educativo creado por el pedagogo Jesús Jarque García, orientado a familias y profesionales de la educación. Está especialmente pensado para niños de Educación Infantil y Primaria, aproximadamente entre los 2 y los 12 años.
En esta web se pueden encontrar muchos recursos didácticos gratuitos, como fichas, materiales descargables y guías prácticas que apoyan el aprendizaje y el desarrollo infantil. Su principal objetivo es ofrecer herramientas útiles tanto a padres y madres como a docentes, facilitando el acompañamiento educativo de los niños desde casa y desde el aula.

He utilizado el recurso de Familia y Cole debido a que proporciona orientaciones educativas concretas dirigidas a las familias, facilitando la comprensión del papel conjunto de la escuela y el hogar en el proceso educativo. Estas pautas resultan útiles para fomentar la coherencia educativa y mejorar el desarrollo integral del alumnado.
En conclusión, la implicación de las familias en la educación no solo mejora el rendimiento académico, sino también la motivación y la seguridad emocional de los niños.

Fátima Sanz García, segundo de Educación Infantil.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
Familia y Cole. (s. f.). Materiales para educación infantil. https://familiaycole.com/materiales-para-educacion-infantil/

Entrevista a una maestra sobre el uso de las TIC en educación infantil

Paula Gálvez García 
2º de Educación Infantil


ENTREVISTA 
Me gustaría reflejar una aportación personal a la revista, concretamente una entrevista que he realizado a una docente de Educación Infantil, que trabaja en el colegio público de mi pueblo. 
Ella se llama Ana y lleva muchísimos años ejerciendo esta profesión. Por ello, quise contactar con ella para realizarle unas preguntas, ya que tengo una relación muy cercana con ella.

ENTREVISTA:
1. Cuéntame un poco sobre ti y sobre tu profesión
- Soy maestra de Educación Infantil y trabajo con niños de 4 y 5 años en un colegio público. Me encanta esta etapa porque todo es un descubrimiento constante. En mi aula siempre intento que el aprendizaje sea muy vivencial, y dentro de eso las TIC están presentes, pero siempre como apoyo y no como algo principal.

2. ¿Cómo utilizáis las TIC en el cole?
- Las usamos de forma bastante natural, no como algo aislado. Por ejemplo, la pizarra digital la utilizamos para cuentos interactivos, canciones, rutinas del día o juegos educativos sencillos. A los niños les motiva mucho ver imágenes, sonidos y actividades que responden a sus acciones. También usamos tablets en momentos muy concretos, normalmente en rincones de trabajo. Ahí juegan con aplicaciones educativas de letras, números o lógica, siempre con mi supervisión.

3. ¿Has notado algún beneficio en el alumnado?
- Sí, sobre todo en la motivación. Cuando usamos la pizarra digital o actividades interactivas, están mucho más atentos y participativos. También ayudan a reforzar la atención en niños que a veces les cuesta más seguir actividades normales.

4. ¿Te has encontrado dificultades al usar las TIC en el aula?
- Quizás la principal dificultad es el uso equilibrado, porque a veces algunos niños se enganchan demasiado a la parte visual o interactiva y hay que reconducir la atención hacia otros tipos de aprendizaje.

5. ¿Qué hacéis cuando algún niño no tiene acceso a la tecnología en casa?
- Intentamos no dar por hecho que todos tienen las mismas oportunidades. Por eso, todo el uso de TIC se hace dentro del aula, de accesible para todos. Si algún niño no tiene contacto con tecnología en casa, no supone ningún problema, porque aquí todos parten del mismo punto. Además, siempre trabajamos en grupo o en pequeños equipos, para que nadie este excluido.

6. Ya para terminar, ¿cómo ves el futuro de las TIC en educación infantil?
- Creo que van a seguir creciendo, pero espero que siempre desde un uso responsable. La clave no es tener más tecnología, sino usarla mejor. La tecnología debe acompañar, no sustituir a los docentes.

BREVE REFLEXIÓN DE LA ENTREVISTA:
A través de esta entrevista he podido acercarme un poco más a la realidad del uso de las TIC en un aula de Educación Infantil. Me ha parecido especialmente interesante ver cómo Ana no entiende la tecnología como algo principal, sino como una herramienta de apoyo dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Me ha llamado la atención el uso que hacen de recursos como la pizarra digital o las tablets, siempre de forma guiada y controlada, adaptándolos a la edad de los niños. También considero muy importante la idea de que no todos los alumnos tienen acceso a la tecnología en casa, y cómo en el aula se intenta garantizar la igualdad de oportunidades, evitando que esto suponga una desventaja.
Otro aspecto que me parece fundamental es el equilibrio que destaca la docente. Aunque las TIC pueden aumentar la motivación y la atención del alumnado, también es necesario controlar su uso para que no sustituya otras formas de aprendizaje más manipulativas y sociales, que son esenciales en estas edades.
En conclusión, esta entrevista me ha ayudado a comprender que las TIC en Educación Infantil deben utilizarse con un objetivo claro, de manera responsable y siempre al servicio del desarrollo integral del niño, no como un fin en sí mismas.

Cuando la escuela y la vida se mezclan sin pedir permiso



A lo largo de estos años me he dado cuenta de que la escuela y la sociedad no son dos cosas separadas, aunque a veces lo parezcan. En el aula pasan cosas que no salen en los libros, pero que dicen muchísimo de cómo somos como personas. Por ejemplo, hace ya un tiempo un niño me preguntó por qué algunos compañeros no tenían los mismos materiales que él. No supe qué contestarle al principio, pero esa pregunta me recordó que la desigualdad no es algo que solo se estudia, si no que realmente se vive, se ve y se siente.

Y ahí es cuando pienso que la educación tiene un papel enorme, aunque no siempre seamos conscientes de ello. No hablo de grandes discursos ni de proyectos perfectos, sino de esos momentos pequeños que te hacen parar y reflexionar sobre la sociedad. Como cuando dos niños que nunca juegan juntos deciden compartir un juguete sin que nadie se lo pida. O cuando una niña explica que en su casa hablan dos idiomas y todos la escuchan como si estuviera contando un secreto importante. Esas cosas, que parecen tontas, son las que construyen sociedad de verdad.

La escuela es un sitio raro en el buen sentido ya que hay una mezcla de personas distintas, historias distintas, formas de pensar que a veces chocan y otras veces encajan sin esfuerzo. Y ahí, en ese caos que es bonito, es donde se aprende a convivir. No porque alguien lo explique en una pizarra, sino porque lo vives cada día. Aprendes a esperar, a respetar, a pedir perdón, a entender que no todos ven el mundo igual que tú.

Creo que la educación tiene ese poder de cambiar cosas sin hacer ruido. No transforma la sociedad de golpe, pero sí planta semillas y es muchas veces la base de los grandes cambios. Una conversación, un gesto, una actividad que parecía simple… y de repente te das cuenta de que estás enseñando algo mucho más grande que un contenido.

Por eso, cuando pienso en “Educación y Sociedad”, no me imagino teorías ni definiciones como tal. Me imagino un aula llena de vida, de preguntas, de risas, de conflictos que se resuelven como se puede, de niños que aprenden a ser personas mientras nosotros intentamos acompañarlos sin estorbar demasiado, es decir de diversidad y diferencias que hacen a todos únicos.

Y al final, creo que eso es lo que realmente cambia el mundo, las pequeñas cosas que pasan en un aula cualquiera, un día cualquiera, sin que nadie lo note, pero que al final, van logrando grandes cambios.

 Referencias:
Delors, J. (1996). La educación encierra un tesoro. UNESCO.
UNESCO. (2015). Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial? UNESCO Publishing.
 
Claudia Pinel Pinto

Reflexión sobre la escuela como espacio de justicia social: el aula que reduce desigualdades.


Uno de los aspectos más interesantes en la relación entre educación y sociedad es el papel de la escuela como motor de justicia social. Aunque a veces es algo que damos por hecho, el aula es de los pocos espacios donde los niños acceden oportunidades que no siempre van a estar garantizadas en su entorno familiar o comunitario.

En un mismo grupo de alumnos conviven diferentes realidades: desde diversidad cultural, como económica, lingüística, emocional… Y es precisamente ahí donde la educación adquiere su realidad más transformadora. Cuando un centro educativo apuesta por ser inclusivo, la participación de las familias, el acompañamiento emocional y la igualdad de oportunidades, está contribuyendo directamente a reducir desigualdades sociales.
La escuela no solo transmite contenidos; también construye ciudadanos enseñándoles a convivir, a respetar, a dialogar, a pensar críticamente y a participar en la vida social. Cada proyecto cooperativo, cada asamblea, cada actividad que promueve la empatía o la resolución pacífica de conflictos es una pequeña pieza que fortalece su futuro como ciudadanos.
En un mundo donde las brechas digitales, económicas, culturales… siguen creciendo, la educación se convierte en un espacio imprescindible para garantizar que todos los niños y niñas tengan acceso a un futuro digno. Por eso, hablar de educación es hablar de sociedad, de equidad y de la responsabilidad colectiva de construir entornos más justos.
Celia Magán López      Celia.Magan1@alu.uclm.es 

Tecnología, educación y sociedad.

La educación no es solo transmitir contenidos, sino que en ella se da un proceso de socialización, tal y como dice Emile Durkheim el aula es como una pequeña sociedad, donde el niño ensaya cómo ser parte de algo. En la actualidad, la sociedad se ha vuelto digital y las herramientas utilizadas se han impuesto como el nuevo lenguaje.

Como docentes debemos incluir estas herramientas para que los niños puedan desarrollarse en un entorno similar en el que van a crecer donde se ayuden de la tecnología para aprender y relacionarse con los demás.

Por otro lado también tenemos el deber de enseñar los peligros de la tecnología y fomentar su buen uso, además, tal y como explica Castells (2001), las TIC pueden ayudarnos a romper el individualismo en el aula , haciendo así que los niños aprendan a compartir a respetar su turno y a colaborar en grupo sumando sus propias capacidades para resolver retos comunes que el docente proponga y las situaciones que los alumnos se encuentren en su día a día.

Un claro ejemplo práctico de cómo la tecnología puede romper este individualismo y fomentar la colaboración para resolver retos comunes es el famoso proyecto 'Hole in the Wall' (Agujero en la pared) de Sugata Mitra.



En este experimento, al colocar un ordenador en una pared de una zona desfavorecida de la India sin ningún tipo de instrucción previa, se observó que los niños no aprendían de forma aislada sino que se organizaron de manera natural en grupos donde compartían el espacio, se enseñaban unos a otros colaboraban para descifrar el funcionamiento de la máquina y aprender un nuevo idioma, el ingles.

Por otro lado, también tenemos el deber de enseñar los peligros de la tecnología y fomentar su buen uso. No se trata solo de saber pulsar botones, sino de actuar con responsabilidad. Nuestra meta es que los niños aprendan a ser ciudadanos digitales que sepan colaborar, respetar y navegar de forma segura.

Referencia bibliográfica 

Castells, M. (2001). La galaxia Internet.Areté.https://irla.cat/wpcontent/uploads/2017/06/La_Galaxia_Internet.pdf

Mireya 2° magisterio infantil 

Cómo educar y en comunidad, hijos felices en la era digital

"Cómo educar y en comunidad, hijos felices en la era digital. María Soledad Garcés TEDxUCHILE"



Comparto con los lectores de la revista este vídeo porque explica de forma clara cómo la sociedad actual, marcada por la tecnología, los cambios sociales y las nuevas formas de comunicación, transforma la manera en la que aprendemos, educamos y nos relacionamos. Me ha parecido especialmente interesante porque conecta directamente con los contenidos trabajados en clase relacionados con el cambio social, la familia y la educación. Además, transmite la idea de que la educación no es una responsabilidad exclusiva de la escuela o de las familias, sino una tarea compartida en la que toda la comunidad tiene un papel importante.
Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es la reflexión sobre cómo las familias han cambiado en las últimas décadas. Actualmente existen diferentes modelos familiares, ritmos de vida más acelerados y una presencia constante de la tecnología en la vida cotidiana. Esto hace que los procesos educativos sean diferentes a los de generaciones anteriores y plantea nuevos retos tanto para las familias como para los docentes. La autora insiste en la necesidad de fortalecer los vínculos afectivos, la comunicación y la colaboración entre los distintos agentes educativos para favorecer el bienestar de los niños y niñas.
A nivel personal, este vídeo me ha hecho pensar en mi propia experiencia como alumna. Tengo 24 años y recuerdo que durante mi infancia la tecnología estaba mucho menos presente de lo que está hoy. Utilizábamos el ordenador de forma puntual y los teléfonos móviles aún no ocupaban un lugar tan importante en nuestras relaciones. Gran parte de nuestro tiempo libre lo dedicábamos a jugar en la calle, reunirnos con amigos o realizar actividades presenciales. En cambio, los niños de hoy crecen rodeados de pantallas, redes sociales y acceso inmediato a todo tipo de información. Esta diferencia me hace comprender la importancia de enseñarles a utilizar la tecnología de forma responsable y equilibrada, sin que sustituya aspectos fundamentales como la convivencia, la comunicación o las relaciones personales.
También me ha hecho reflexionar sobre el papel de la escuela en la actualidad. Considero que el docente ya no es únicamente una persona que transmite conocimientos, sino que debe actuar como guía, orientador y acompañante en el desarrollo integral del alumnado. Vivimos en una sociedad donde la información está al alcance de todos, por lo que resulta fundamental enseñar a los estudiantes a pensar de forma crítica, seleccionar fuentes fiables y desarrollar habilidades sociales y emocionales que les permitan desenvolverse adecuadamente en su entorno.
En conclusión, este vídeo me ha ayudado a comprender que los cambios sociales y tecnológicos han transformado profundamente la educación y las dinámicas familiares. Ante esta realidad, considero que es fundamental que familias, docentes y comunidad trabajen de manera conjunta para ofrecer a los niños una educación que responda a las necesidades del presente sin perder de vista la importancia de los valores, las relaciones humanas y el bienestar emocional. Como futuro maestro, creo que esta visión resulta esencial para afrontar los desafíos educativos de la sociedad actual.
Referencia del vídeo: TEDx Talks. (2019, 28 de octubre). Cómo educar en comunidad, hijos felices en la era digital | María Soledad Garcés | TEDxUCHILE [Vídeo]. YouTube. https://youtu.be/Tfm1Ypd8J5Y?si=dkAkx9JNDl2otGqm 
Alba Rodríguez Cañas 2º de Magisterio infantil

Experiencias en un aula de educación infantil

Este último cuatrimestre he podido experimentar lo que es un aula de infantil en realidad. Los viernes como no tenemos clases, he acudido al aula de 3 años del colegio de mi pueblo, CEIP Ntra. Señora de la Asunción, todo gracias a que mi primo pequeño se encuentra en esa clase y que la profesora fue tutora de mi hermana. Pude ver las rutinas que había en el aula, las actividades planificadas, pero no me imaginaba lo que realmente era una clase de niños de 3 años. La clase cuenta con 20 alumnos en los que se incluyen un niño TEA y otra niña con discapacidad física. Además, muchos niños son marroquíes y no entienden bien el idioma.
 
Hay pocos niños en la clase que sepan hablar bien y con claridad por lo que dificulta la realización de algunas actividades. He podido ver que hacen actividades los viernes donde viene algún familiar a última hora de la mañana para jugar a juegos de mesa y he podido ver distintas relaciones entre la familia y la escuela.

Algunas familias participan de forma continua en las actividades y están más pendientes del progreso de sus hijos. Pero también he visto un caso donde una familia, de bajo nivel socioeconómico, no participaba, ni asistía a las tutorías, ni quería hablar con la tutora a la salida. Este caso comienza con que la madre hace muchos días que no lleva a su hijo a clase, este va bastante atrasado en comparación con otros compañeros por lo que la maestra se encontraba preocupada. A esto le incluimos que no acude a las actividades donde las familias deben participar y que cuando le ha tocado la mascota de clase, no la ha llevado en dos semanas cuando realmente es solo un finde.

La tutora, un día a la salida, quería hablar con ella, pero la madre no se presentó a por su hijo y dejó a cargo a otra madre para que se lo llevará. Yo que salgo a la misma hora que ellos cuando llegue a la puerta de los de primaria ví a la madre esperando a que la otra mamá bajase con su hijo. Me pareció un acto un poco desagradable ya que la tutora solo quiere lo mejor para su hijo y no ví respetuoso su comportamiento. Por eso hablo de esta experiencia que tuve, fue la primera vez que ví una situación así y sé que me la voy a encontrar en un futuro, pero me sorprendió lo poco que esa madre y familia se implicó en la enseñanza de su hijo cuando veo que le quiere y que imagino que querrá lo mejor para él.

En conclusión, creo que todas las familias deberían de implicarse en la educación de sus hijos, pues al final es lo mejor para su desarrollo integral, independientemente si la familia tiene más o menos nivel socioeconómico. Yo como futura docente, por mi parte, intentaré dar lo mejor de mí a cada uno de los niños y siempre intentaré mirar por lo que es mejor para ellos tanto en lo académico como en lo personal para construir a unas personas buenas, fuertes e inteligentes dentro de nuestra sociedad.

Carmen Magán Jerez, 2º de infantil 

La importancia de la competencia digital en la escuela del siglo XXI

La sociedad actual está profundamente marcada por la presencia de la tecnología en todos los ámbitos de la vida. En este contexto, la escuela no puede permanecer ajena a esta realidad. La competencia digital se ha convertido en una herramienta imprescindible para garantizar la participación plena del alumnado en la sociedad contemporánea, así como para favorecer su autonomía, su pensamiento crítico y su capacidad para aprender de manera continua. 

Integrar las TIC en el aula no significa únicamente utilizar dispositivos, sino promover un uso educativo, ético y responsable de la tecnología. Esto implica enseñar a buscar información de forma crítica, a comunicarse de manera segura, a crear contenido propio y a comprender el impacto social de la digitalización. Además, la competencia digital contribuye a reducir desigualdades, siempre que se acompañe de políticas que garanticen el acceso equitativo a dispositivos y conectividad. 

El papel del profesorado es clave: requiere formación continua, apoyo institucional y recursos adecuados para integrar la tecnología de forma significativa. Cuando esto ocurre, las TIC se convierten en una oportunidad para diversificar metodologías, atender a la diversidad y fomentar aprendizajes más activos y motivadores. 

En definitiva, la competencia digital no es un añadido, sino una necesidad educativa y social. Preparar al alumnado para un mundo digitalizado es una responsabilidad compartida entre la escuela, las familias y la sociedad en su conjunto.

Alba Rodríguez Cañas 2º de Educación Infantil de la facultad de Educación de la UCLM de Toledo.