Comparto con nuestros lectores una entrevista sobre la evolución de la educación bajo el título “Tres miradas”, donde se recogen los testimonios de tres personas pertenecientes a distintas generaciones, desde los 23 hasta los 91 años. El objetivo de esta contribución es comprender cómo ha cambiado la escuela en aspectos como la figura del maestro/a, recursos, métodos de enseñanza o duración de la escolarización.
M.M.F (59 años) – La generación de la EGB y el respeto al maestro
¿Cómo eran sus profesores?: Eran figuras de mucha autoridad. Se les tenía un respeto casi sagrado, tanto en clase como en la calle. En general, eran profesionales muy sobrios; no buscaban ser tus amigos, sino que aprendieras las lecciones. Recuerdo que la disciplina era la base de todo: si el maestro te reñía, en casa te caía otra riña por haberte portado mal.
¿Cuál era su profesor favorito? ¿Por qué? Doña Adela. Era una profesora que daba todo en general. Tenía una paciencia infinita y, a diferencia de otros, ella intentaba que entendiéramos el "porqué" de las cosas en lugar de solo recitar el libro.
¿Cómo era el modelo de escuela en aquellos años? Era un modelo de transición. Ya no era la escasez absoluta, pero los recursos eran limitados: libros de texto pesados, tizas, enciclopedias y mapas de tela que se colgaban en la pared. Estábamos muchos alumnos por clase, a veces más de cuarenta.
¿Cuánto tiempo fue al colegio? Estuve desde los 5 años hasta los 14, cuando terminé la EGB. En aquel entonces, al acabar la escolaridad obligatoria, muchos nos incorporamos directamente al mundo laboral para aprender un oficio.
J.S.M (23 años) – La especialización y la era digital
¿Cómo eran sus profesores? Había de todo, pero la relación era mucho más cercana y horizontal. En la ESO los sentía como guías, y ya en la FP, los profesores eran más como compañeros expertos que te enseñaban a trabajar. Se centraban mucho en el trabajo en equipo y en cómo aplicar lo que aprendíamos a la vida real.
¿Cuál era su profesor favorito? ¿Por qué? Mi tutor de la FP, Sergio. Lo que más valoraba de él era su realismo. No nos daba lecciones teóricas aburridas; nos ponía retos técnicos reales que se encontraría cualquier profesional. Me enseñó que fallar en una práctica es la mejor forma de aprender cómo arreglar las cosas en el futuro.
¿Cómo era el modelo de escuela en aquellos años? Muy tecnológico. Usábamos pizarras digitales, ordenadores en casi todas las clases y muchas plataformas online para subir tareas. El aprendizaje era muy dinámico, menos basado en la memoria y más en saber buscar la información y aplicarla.
¿Cuánto tiempo fue al colegio? Empecé en infantil a los 3 años, pasé por primaria y secundaria hasta los 16. Después hice el ciclo formativo de FP, terminando mis estudios a los 20 años antes de empezar mi primer contrato de prácticas.
R.M.L (91años) – El trabajo como principal foco
¿Cómo eran sus profesores? Casi no los recuerdo como "profesores" de carrera. Eran personas que sabían un poco más que nosotros y tenían la voluntad de enseñarnos. Eran tiempos muy duros donde aprender a leer y escribir era un triunfo. Recuerdo mucha seriedad, pero también agradecimiento por parte de los que íbamos a aprender.
¿Cuál era su profesor favorito? ¿Por qué? No sabría decir un nombre, pero recuerdo con mucho cariño a quien nos daba las clases por las noches. Veníamos todos de trabajar en el campo o en las casas, estábamos cansados, pero con mucha calma nos explicaba los números y las letras.
¿Cómo era el modelo de escuela en aquellos años? No había un modelo como tal para nosotros. Mi "escuela" eran esas clases nocturnas de matemáticas y lengua. Aprendíamos en mesas corridas, con pizarrines de piedra y mucha falta de luz. No había libros para todos, compartíamos lo poco que había.
¿Cuánto tiempo fue al colegio? Fui muy poco tiempo y de manera intermitente. De niño había que ayudar en las tareas de casa o en el trabajo con mi padre.
Esta entrevista me ha permitido comprender que la educación no ha cambiado únicamente en recursos o metodologías, sino también en la forma de entender el aprendizaje y la relación entre profesor y alumno. Mientras que antes predominaba la disciplina y la escasez de medios, hoy se apuesta por una enseñanza más cercana, flexible y apoyada en la tecnología.
Desde mi punto de vista, ninguno de los modelos es completamente mejor que otro, sino que cada uno responde a las necesidades de su época. Sin embargo, considero que la educación actual debería recuperar algunos valores del pasado, como el respeto y el esfuerzo, sin renunciar a las ventajas del presente, como la innovación y el acceso a la información.
Esta actividad me ha hecho reflexionar sobre la importancia de seguir mejorando el sistema educativo, buscando un equilibrio entre tradición y modernidad para formar personas no solo preparadas académicamente, sino también críticas y comprometidas con la sociedad.
Sara Serrano Martín - Educación Primaria
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