lunes, 4 de mayo de 2026

Efecto Pigmalión

En "educación y sociedad" el profesor ha mencionado el concepto de efecto Pigmalión, un término que yo personalmente no conocía y que me ha parecido muy interesante, sobre todo por su relación directa con la educación. Es por eso que he decidido investigar y reflexionar un poco más sobre este tema.

Este concepto hace referencia a la influencia que tienen las expectativas de una persona sobre el comportamiento o rendimiento de otra. Es decir, cuando alguien espera algo de nosotros, de manera consciente o inconsciente, puede acabar influyendo en cómo actuamos y en los resultados que obtenemos.

A partir de eso se puede entender que las relaciones humanas no son neutras, sino que están cargadas de creencias, opiniones y expectativas que influyen constantemente en los demás. En el ámbito educativo esto tiene una gran importancia, ya que el profesorado no solo transmite conocimientos, sino también la forma de mirar al alumnado. Cuando un docente cree que un alumno es capaz, suele darle más oportunidades, más atención y más confianza. En cambio, si piensa que un alumno no tiene capacidad o interés, aunque no lo diga directamente, puede actuar de forma más distante o exigirle menos.


Esto hace que el alumnado muchas veces sin darse cuenta, responda a esas expectativas. Si perciben que se confía en ellos es más probable que se esfuercen, participen y mejoren su rendimiento. Por el contrario si sienten que no se espera nada de ellos, pueden creerse esa imagen, pensar que no son suficientes y no pueden hacer nada para remediarlo, y rendir por debajo de sus posibilidades reales. De esta manera las expectativas iniciales pueden terminar cumpliéndose, no porque fueran ciertas desde el principio sino porque han influido en la conducta del alumno o alumna.

Además este fenómeno está muy relacionado con aspectos como la autoestima. Un alumno que recibe mensajes positivos, apoyo y confianza suele desarrollar una mejor imagen de sí mismo. En cambio, cuando predominan las expectativas negativas pueden aparecer inseguridades, miedo al error o falta de interés. Por eso el efecto Pigmalión no solo afecta al rendimiento académico, sino también al desarrollo personal y emocional del alumnado.

También es importante tener en cuenta que este efecto no siempre es consciente. Muchas veces las personas no somos conscientes de las expectativas que tenemos sobre los demás ni de cómo las transmitimos. Pequeños gestos como el tono de voz, la atención que se presta, las oportunidades que se dan o incluso la forma de corregir pueden reflejar esas expectativas.

Por otro lado, el efecto Pigmalión no se limita únicamente al ámbito escolar. También se puede observar en la familia, en el grupo de amigos o incluso en uno mismo. Las expectativas que recibimos desde pequeños pueden influir en cómo nos vemos y en lo que creemos que somos capaces de hacer. Del mismo modo que las expectativas que tenemos sobre nosotros mismos también pueden condicionar nuestras decisiones y nuestro comportamiento. 

Como he mencionado al principio, yo no conocía este término antes de la clase, pero después de investigarlo me he dado cuenta de que es algo que ocurre en nosotros constantemente.

Desde mi punto de vista, lo más importante de este tema para nosotros los futuros docentes, es la responsabilidad que tiene el profesorado. Como futura maestra de Educación Primaria este concepto me hace ser más consciente de la importancia de confiar en el alumnado. A veces, sin querer se pueden crear etiquetas o expectativas que terminan afectando al desarrollo de los niños y niñas. Por eso, es fundamental ver el potencial de cada alumno sin dejarnos llevar por primeras impresiones.

Además, este concepto me ha hecho respalda la importancia de fomentar un clima positivo en el aula. Si el alumnado siente que está en un entorno donde se confía en ellos y se les valora, es más probable que participen, se esfuercen y disfruten. En cambio un ambiente negativo puede generar rechazo, inseguridad y falta de interés.

Por último, también he reflexionado sobre mis propias expectativas. Muchas veces somos nosotros mismos quienes nos ponemos límites, pensando que no somos capaces de hacer algo. Por eso, es muy importante trabajar en nuestro autoconcepto, tener confianza en nosotros mismos y ser conscientes de nuestro potencial, ya que así es más probable que alcancemos nuestras metas.

En conclusión, el efecto Pigmalión me ha parecido un concepto especialmente importante en la educación, ya que el profesorado tiene un papel clave en el desarrollo del alumnado. Ahora, intentaré tener en cuenta este concepto tanto en mi formación como futura docente como en mi vida personal, siendo más consciente de cómo mis expectativas pueden influir en los demás y en mi misma.

 

Bibliografía:

Molina Soria, H. F., Rojas Torres, A., & Orihuela Gutierrez, M. F. (2021). El efecto Pigmalión en el ámbito educativo. 

Apsis. (2016). Efecto Pigmalión [Imagen]. https://apsis.es/wp-content/uploads/2016/06/Efecto-Pigmalion.jpg


Carmen Moreno del Verbo 

carmenmorenodelverbo@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por contribuir con sus comentarios a las entradas de nuestra Revista Digital.