Creo que todos estamos de acuerdo en que las nuevas tecnologías y las herramientas digitales poco a poco van ganando terreno en la sociedad en que vivimos. De una manera u otra, cada vez están más presentes en nuestra vida diaria, y por supuesto, también lo están en el ámbito educativo. Pero no siempre esto ha sido así.
Esta incorporación tan “reciente” en las aulas está teniendo un gran impacto en la manera de educar, y no afecta de manera directa solo al alumnado, sino también a los maestros y maestras que les enseñan.
He podido vivir de primera mano toda esta transición tecnológica que se ha llevado a cabo poco a poco en las aulas. Recuerdo que cuando aún estaba en el colegio, no todos mis profesores y profesoras ponían el mismo énfasis en el uso de herramientas digitales. Realmente, en mis primeros años de primaria no se utilizaban prácticamente nada.
Sin embargo, en esto, sin duda alguna, sí destacó un profesor, el orientador del centro concretamente, que estaba más en contacto siempre con estos recursos que nos resultaban tan novedosos, y nos intentaba enseñar a utilizarlos, como la máquina 3D entre otros. Con ello, en mis etapas de estudios posteriores al colegio, sí que han estado más marcadas por las tecnologías, cobrando mayor importancia si cabe a partir de la pandemia del COVID-19.
Además, el ejemplo de mi hermana pequeña, 6 años menor que yo, también nos puede servir para ver esta evolución. Cuando ella y sus compañeros estaban en torno a cuarto o quinto de primaria, empezaron a utilizar tablets en lugar de libros en casi todas las asignaturas, lo cual supuso modificaciones notables en la forma de aprender a la que estaban más acostumbrados.
Así, con el paso del tiempo, se han ido introduciendo las TIC en el día a día de los estudiantes y docentes, y actualmente son herramientas de trabajo bastante relevantes y necesarias, entre las que no debemos olvidar la IA o Inteligencia Artificial. “De tal forma, asistimos a una renovación didáctica en las aulas, donde se pone en práctica una metodología activa e innovadora que motiva al alumnado en las diferentes disciplinas o materias.” (Bonilla, 2014).
De hecho, esta integración de las TIC en educación también queda reflejada en el currículo educativo actual, incluyendo la competencia digital entre las competencias clave que debe desarrollar todo el alumnado. “La competencia digital implica el uso seguro, saludable, sostenible, crítico y responsable de las tecnologías digitales para el aprendizaje” (Gobierno de España, 2022) “para el aprendizaje, el trabajo y la participación en la sociedad” (European Commission, 2018).
Es cierto que las TIC han traído consigo grandes ventajas al sistema educativo también, y son ampliamente conocidas, como el acceso rápido y eficaz a la información, el aumento del interés y la motivación, facilitan la autonomía y la creatividad de los niños y niñas, otorgan mayor facilidad para adaptar los recursos y materiales didácticos al alumnado con Necesidades Educativas Especiales, favorecen un aprendizaje más activo, y otras muchas que se podrían enumerar.
Pero, como es evidente, también presenta algunas desventajas, como la facilidad para distraerse, problemas de adicción a pantallas, falta de formación a docentes, dificultad para saber discernir la información adecuada, usar las TIC de manera responsable… No debemos olvidar que también es un factor que incrementa las desigualdades entre el alumnado, ya que no todos tienen las mismas capacidades para acceder a la conexión con internet o a dispositivos. Según la UNESCO, es fundamental garantizar un acceso equitativo a la tecnología para evitar que la digitalización aumente las diferencias educativas.
Ante esta situación, considero que se deben aprovechar todos los beneficios que nos aporta la tecnología en educación, puesto que han pasado a ser un recurso habitual en este ámbito. Pero esto no quiere decir que ignoremos los inconvenientes que tiene, más bien todo lo contrario: hay que aprender a utilizarlas para conseguir que realmente contribuyan a una buena práctica educativa adaptada a la sociedad en la que vivimos.
Bonilla Barbosa, J. H. (2014). Ventajas y desventajas de las TIC en el aula. Revista #ashtag, (4-5), 124–131. https://doi.org/10.52143/2346139X.46
UNESCO (2021). Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación. París: UNESCO Reimaginar-juntos-nuestros-futuros-–-UNESCO.pdf
Gobierno de España. (2022). Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria. Boletín Oficial del Estado. https://www.boe.es/eli/es/rd/2022/03/01/157
European Commission. (2018). Key competences for lifelong learning. Publications Office of the European Union. https://doi.org/10.2766/569540
Marina Romo García - Ochoa. 2º Magisterio de Educación Primaria
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