Hoy en día utilizamos dispositivos electrónicos para cualquier tipo de finalidad, ya sea para escribir mensajes, pasar nuestro tiempo libre en las redes sociales o viendo películas o series, buscar todo tipo de información, para trabajar, entre otros.
Aunque la Inteligencia Artificial está avanzando, influye en nuestra sociedad pero, ¿de manera positiva o negativa? Si miramos más allá, concretamente en el ámbito educativo podemos cuestionarnos “la pregunta del millón”: ¿la IA sustituirá la figura del docente? Es cierto, que podemos preguntarnos si verdaderamente seremos sustituidos por esta herramienta, pero es importante tener en cuenta que la IA debe ser un recurso que solamente puede guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje tanto al alumnado como al profesorado.
Vivimos en una sociedad donde obtenemos la información al instante. Lo cual puede llevar a la persona a pensar que la escuela ya no es el único espacio donde se puede adquirir conocimientos, pero en realidad estamos equivocados. Aun así sigue siendo el lugar donde el alumnado tiene la oportunidad de aprender valores y a tener pensamiento crítico por sí mismo, es decir, aprende a ser un ciudadano o ciudadana en sociedad.
Personalmente, considero que la educación se consigue verdaderamente cuando un docente es capaz de conectar con su alumnado, conociendo sus intereses y siendo empático. Partiendo de esta base se podrían desarrollar metodologías acorde a ello y fomentaría la motivación y el pensamiento crítico. De esta manera, el o la docente estaría gestionando la inteligencia emocional de cada estudiante, respetando sus características individuales. Es por ello, que esta última función no la podría replicar una máquina, como la IA. La tecnología puede personalizar el aprendizaje técnicamente, pero jamás podría sustituir el rol docente, porque solo él o ella es capaz de dar sentido social y ético a ese aprendizaje.
Para concluir, la solución no es prohibir la Inteligencia Artificial en educación, sino que es necesario capacitar al alumnado a hacer un uso correcto y responsable de esta herramienta. Por esta razón, tenemos que ser conscientes y pensar que la tecnología debería ser un apoyo para realizar tareas diarias y nada más. En cambio, una función que nunca podrá sustituirse por una IA y que es propia de un maestro o maestro es acompañar y motivar a cada estudiante en su proceso de enseñanza-aprendizaje.
Irene Xiangcong Rodríguez Cabo. 2º E. P (GRUPO A)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por contribuir con sus comentarios a las entradas de nuestra Revista Digital.