Queridos docentes, ¿alguna vez habéis sentido que vuestros alumnos han mejorado su rendimiento por el simple hecho de que hayáis confiado en ellos? ¿y al revés?
Pues bien, esto no es ningún tipo de magia, sino Psicología y se llama "EFECTO PIGMALIÓN". Por eso, todos los docentes deben entender la importancia de sus gestos y sus palabras, ya que son poderosas herramientas que pueden impulsar o limitar el potencial del alumnado.
Para profundizar un poco más en este concepto os propongo un pequeño reto interactivo:
Tras esto solo me gustaría hacer especial mención a que tal y como dice Nélida Zaitegi educar no es solo enseñar, sino también creer. Por eso, la confianza del docente en su alumnado es el motor de su aprendizaje.
¿Qué te ha parecido el Efecto Pigmalión? !Comparte en los comentarios si esto te ha pasado alguna vez!
Paula Ortiz Colmenero.
Paula.Ortiz3@alu.uclm.es
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por contribuir con sus comentarios a las entradas de nuestra Revista Digital.