lunes, 27 de abril de 2015

Reflexión sobre la BRECHA DIGITAL


La brecha digital se define como la diferencia que existe entre las personas (ya sea por comunidades, países…) que tienen acceso a las nuevas tecnologías y son capaces de utilizarlas, y las personas que, por unas razones u otras, no son capaces de utilizarlas o no tienen acceso a ellas.

Esta desigualdad tecnológica entre diferentes grupos de personas puede estar causada por varias razones, como puede ser el nivel socioeconómico del país o la comunidad, la capacidad de utilizar las TIC de forma eficaz debido a los distintos niveles de alfabetización y capacidad tecnológica, o el acceso a los contenidos digitales de calidad y el acceso a los que no lo son.

El estudio y análisis de la brecha digital deben conducir a la definición de estrategias que contribuyan a su reducción.

El acceso a las TIC es muy diferente entre los países desarrollados y los subdesarrollados. Por ejemplo, en Canadá y Estados Unidos, alrededor de un 40% de la población tiene acceso a internet, mientras que en Latinoamérica y el Caribe, el porcentaje de población con acceso a internet se sitúa en torno a un 2% o un 3%.


Esta diferencia de acceso se debe a la baja disponibilidad de los servicios ofrecidos por los operadores en los países pobres, lo que, además, obliga a estos a elevar los costes por el acceso a internet.

Hay que destacar, sin embargo, que la proliferación de cafés internet ha permitido el acceso a internet a poblaciones menos privilegiadas, como poblaciones marginadas y remotas en Asia, Latinoamérica y África.

Por otra parte, el rápido avance de la tecnología ha contribuido a una división más profunda entre zonas de progreso y retraso. Es decir, la brecha digital ocasionada por el gran desarrollo actual acentúa las diferencias entre países ricos y pobres, e incluso, acentúa también las diferencias internamente en países, regiones, ciudades y vecindarios.

Según los datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, en 2014, la brecha digital era abismal: en Europa utilizaban Internet 75 de cada 100 habitantes, mientras que en África solo lo utilizaban 16 de cada 100. Además, la brecha digital es más pronunciada en las zonas rurales que en las urbanas, y las mujeres utilizan Internet menos que los hombres.

Estos son algunos de los datos sobre el acceso a internet en el mundo y en España: (ver imágenes adjuntas)

En base a todos estos datos objetivos, mi reflexión es la siguiente:
Desde que las nuevas tecnologías se desarrollan más y más en el mundo, las diferencias entre los países desarrollados y no desarrollados se han acentuado, añadiendo a estas la brecha digital. Pero este no es el único problema, ya que también se han acentuado las diferencias entre personas de un mismo país, comunidad e, incluso, de una misma ciudad.

Bajo mi punto de vista, en los países subdesarrollados, el problema de la brecha digital se manifiesta en el bajo desarrollo del país, implicando a todos o la mayoría de los ciudadanos de dicho país. Esto puede implicar la baja calidad de vida de estos ciudadanos respecto a otros países desarrollados, ya que la tecnología puede conllevar avances que mejoren la calidad de vida.

Sin embargo, en estos países, la diferencia entre los ciudadanos del mismo país no es muy grande, teniendo prácticamente las mismas posibilidades unos que otros, por lo que no se producen situaciones de marginación.

Por otro lado, en los países desarrollados, el problema de la brecha digital se manifiesta en las grandes diferencias que se presentan entre unos ciudadanos y otros del mismo país, lo que, en muchas ocasiones, puede conllevar problemas de marginación.

Por ejemplo, en la actualidad, la educación en los países desarrollados se lleva a cabo mediante una gran cantidad de nuevas tecnologías, mientras que en los países subdesarrollados hay menos posibilidades de usar las nuevas tecnologías para la educación. De esta manera, en los países subdesarrollados, la parte de los ciudadanos que puedan tener acceso a la educación lo harán de igual manera unos a otros, aunque sea de peor calidad que en los países desarrollados, mientras que en estos últimos, aunque una gran parte de los ciudadanos puedan tener acceso a la educación, algunos se encontrarán con el problema de no poder acceder a las nuevas tecnologías como se requiere en los sistemas educativos actuales, lo que puede generar problemas educativos, de marginación…

Por tanto, en mi opinión, la brecha digital origina distintos problemas en los países subdesarrollados y los desarrollados. En los primeros, origina la baja calidad de vida de todos los ciudadanos, mientras que en los segundos, origina la marginación de algunos sectores de población.

Sin embargo, creo que ambos problemas no se deben exclusivamente a la brecha digital, sino que se originan por diversas causas, entre las cuales se sitúa la brecha digital. Creo que esta únicamente incrementa los problemas sociales ya existentes.

Bajo mi punto de vista, el principal problema social que se debería tratar e intentar paliar es el desigual acceso a la educación, tanto entre distintos países como dentro de un mismo país. Creo que se debería intentar conseguir una educación igualitaria para todos. Y, una vez conseguido este objetivo, intentar tratar y paliar la brecha digital respecto a la educación, promoviendo que todos los ciudadanos puedan tener acceso a las nuevas tecnologías con un fin educativo.

Sin embargo, creo que, al menos actualmente, esto es una utopía y sería imposible de conseguir.
Como conclusión, creo que la brecha digital no es sino un mero reflejo de las desigualdades sociales que existen y han existido desde siempre en el mundo.

ALMUDENA LÓPEZ DURANGO. 2º A Grado en Maestro de Educación Primaria.
UCLM (Toledo)
Correo de contacto: al_mu_1995@hotmail.com

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