martes, 5 de mayo de 2026

LA EVOLUCIÓN DE LAS TIC EN EL ÁMBITO EDUCATIVO Y SU PAPEL ACTUAL

Creo que todos estamos de acuerdo en que las nuevas tecnologías y las herramientas digitales poco a poco van ganando terreno en la sociedad en que vivimos. De una manera u otra, cada vez están más presentes en nuestra vida diaria, y por supuesto, también lo están en el ámbito educativo. Pero no siempre esto ha sido así.
Esta incorporación tan “reciente” en las aulas está teniendo un gran impacto en la manera de educar, y no afecta de manera directa solo al alumnado, sino también a los maestros y maestras que les enseñan.
He podido vivir de primera mano toda esta transición tecnológica que se ha llevado a cabo poco a poco en las aulas. Recuerdo que cuando aún estaba en el colegio, no todos mis profesores y profesoras ponían el mismo énfasis en el uso de herramientas digitales. Realmente, en mis primeros años de primaria no se utilizaban prácticamente nada.
Sin embargo, en esto, sin duda alguna, sí destacó un profesor, el orientador del centro concretamente, que estaba más en contacto siempre con estos recursos que nos resultaban tan novedosos, y nos intentaba enseñar a utilizarlos, como la máquina 3D entre otros. Con ello, en mis etapas de estudios posteriores al colegio, sí que han estado más marcadas por las tecnologías, cobrando mayor importancia si cabe a partir de la pandemia del COVID-19.
Además, el ejemplo de mi hermana pequeña, 6 años menor que yo, también nos puede servir para ver esta evolución. Cuando ella y sus compañeros estaban en torno a cuarto o quinto de primaria, empezaron a utilizar tablets en lugar de libros en casi todas las asignaturas, lo cual supuso modificaciones notables en la forma de aprender a la que estaban más acostumbrados.
Así, con el paso del tiempo, se han ido introduciendo las TIC en el día a día de los estudiantes y docentes, y actualmente son herramientas de trabajo bastante relevantes y necesarias, entre las que no debemos olvidar la IA o Inteligencia Artificial. “De tal forma, asistimos a una renovación didáctica en las aulas, donde se pone en práctica una metodología activa e innovadora que motiva al alumnado en las diferentes disciplinas o materias.” (Bonilla, 2014).
De hecho, esta integración de las TIC en educación también queda reflejada en el currículo educativo actual, incluyendo la competencia digital entre las competencias clave que debe desarrollar todo el alumnado. “La competencia digital implica el uso seguro, saludable, sostenible, crítico y responsable de las tecnologías digitales para el aprendizaje” (Gobierno de España, 2022) “para el aprendizaje, el trabajo y la participación en la sociedad” (European Commission, 2018).
Es cierto que las TIC han traído consigo grandes ventajas al sistema educativo también, y son ampliamente conocidas, como el acceso rápido y eficaz a la información, el aumento del interés y la motivación, facilitan la autonomía y la creatividad de los niños y niñas, otorgan mayor facilidad para adaptar los recursos y materiales didácticos al alumnado con Necesidades Educativas Especiales, favorecen un aprendizaje más activo, y otras muchas que se podrían enumerar.
Pero, como es evidente, también presenta algunas desventajas, como la facilidad para distraerse, problemas de adicción a pantallas, falta de formación a docentes, dificultad para saber discernir la información adecuada, usar las TIC de manera responsable… No debemos olvidar que también es un factor que incrementa las desigualdades entre el alumnado, ya que no todos tienen las mismas capacidades para acceder a la conexión con internet o a dispositivos. Según la UNESCO, es fundamental garantizar un acceso equitativo a la tecnología para evitar que la digitalización aumente las diferencias educativas.
Ante esta situación, considero que se deben aprovechar todos los beneficios que nos aporta la tecnología en educación, puesto que han pasado a ser un recurso habitual en este ámbito. Pero esto no quiere decir que ignoremos los inconvenientes que tiene, más bien todo lo contrario: hay que aprender a utilizarlas para conseguir que realmente contribuyan a una buena práctica educativa adaptada a la sociedad en la que vivimos.
    
Bonilla Barbosa, J. H. (2014). Ventajas y desventajas de las TIC en el aula. Revista #ashtag, (4-5), 124–131. https://doi.org/10.52143/2346139X.46
UNESCO (2021). Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación. París: UNESCO Reimaginar-juntos-nuestros-futuros-–-UNESCO.pdf
Gobierno de España. (2022). Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria. Boletín Oficial del Estado. https://www.boe.es/eli/es/rd/2022/03/01/157
European Commission. (2018). Key competences for lifelong learning. Publications Office of the European Union. https://doi.org/10.2766/569540

Marina Romo García - Ochoa. 2º Magisterio de Educación Primaria

Así era la escuela y la familia hace 40-45 años

Comparto una entrevista a mis padres sobre cómo era la escuela y la familia hace 40-45 años.
  • Entrevista realizada por mí a dos familiares de generaciones anteriores. El contenido se basa en sus recuerdos y experiencias.
Para comprender mejor cómo han cambiado la educación y la vida familiar en las últimas décadas, he realizado una entrevista a mis padres sobre su infancia. Sus recuerdos muestran una sociedad muy distinta a la actual, marcada por roles muy definidos, una escuela mucho más estricta y una forma de relacionarse marcada por la separación por sexos. A través de sus respuestas se puede ver cómo la educación refleja los valores de cada época y cómo estos han ido transformándose con el tiempo.
  1. ¿Cómo se tomaban las decisiones en casa?
Las decisiones importantes se hablaban entre los dos padres, pero la organización diaria del hogar y la gestión del dinero recaían sobre la madre. Ella era quien controlaba los gastos, organizaba la casa y decidía muchas cuestiones relacionadas con la educación de los hijos. Aunque ambos opinaban, el peso de la responsabilidad doméstica recaía en la madre.
  1. ¿Cómo era el reparto de tareas domésticas?
Las tareas del hogar las realizaba casi siempre la madre: limpieza, cocina, organización y cuidado de los hijos… Los niños ayudaban en momentos puntuales, pero no era algo habitual. En muchas familias, las hijas sí colaboraban desde pequeñas, mientras que los niños apenas participaban, algo que entonces se veía como lo normal.
  1. ¿Quién trabajaba fuera de casa?
El padre era quien tenía un empleo estable fuera del hogar. Algunas madres podían haber trabajado antes de casarse, pero después lo habitual era que se dedicaran exclusivamente a la casa o a trabajos esporádicos, como costura o pequeños encargos. Que ambos trabajaran fuera no era común.
  1. ¿Cómo era la escuela en vuestra infancia?
La escolarización estaba separada por sexos. Chicos y chicas estaban en edificios distintos o en colegios diferenciados por sexo. La educación era más tradicional, se centraba en la disciplina, el respeto y la obediencia. La figura del profesor era de autoridad.
  1. ¿Qué ambiente había en clase?
El ambiente era ordenado y silencioso. No estaba permitido hablar sin permiso y se esperaba que los alumnos permanecieran atentos y quietos. La participación era limitada y la clase se centraba en escuchar al profesor y copiar lo que explicaba.
  1. ¿Cómo era la disciplina?
La disciplina era estricta. Los castigos físicos leves, como un “capón” o un tirón de orejas, eran habituales y se consideraban normales. También se castigaba copiando frases o expulsando del aula. La autoridad del profesorado no se cuestionaba y las familias apoyaban sus decisiones.
  1. ¿Qué asignaturas recordáis con más claridad?
Las materias que impartían eran: Lengua, Matemáticas, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Inglés, Educación Física, Religión, Música y Plástica. Eran asignaturas teóricas que requerían memorización. También recuerdan la importancia de la caligrafía y la lectura en voz alta.
  1. ¿Había actividades extraescolares?
Muy pocas. Recuerdan clases de música o actividades en el recreo, pero fuera del horario escolar no había apenas.
  1. ¿Cómo eran las relaciones con otros niños?
Fuera del colegio las relaciones eran más libres y no había separación entre chicos y chicas. Aun así, la mayoría de las veces se acababa jugando o quedando con los amigos del colegio, y como la escuela estaba separada por sexos, eso hacía que casi siempre se relacionaran con niños del mismo sexo simplemente porque eran los que conocían. Con el tiempo, cuando fueron creciendo y pasaron al instituto, empezaron a conocer a más gente de otros barrios, y eso amplió mucho su círculo social. A través de esos nuevos amigos fueron relacionándose con chicos y chicas por igual.
  1. ¿Qué papel tenía la familia en la educación?
La familia participaba poco, había muy pocas tutorías, normalmente una al año, y no había apenas comunicación con el colegio. Se confiaba plenamente en el profesorado y no se le cuestionaba.
  1. ¿Qué diferencia veis con la educación actual?
Destacan que hoy existe mucha más igualdad entre chicos y chicas. También les llama la atención la presencia de tecnología en el aula, que han cambiado la forma de enseñar y aprender. Ven muy positivo que ahora haya mucha más atención a la diversidad y que se adapte la forma de enseñanza a las necesidades de cada uno. También les parece positivo que hoy se valore más la participación del alumnado y no solo los exámenes.
  1. ¿Qué os sorprende de cómo estudian los niños hoy?
La cantidad de pantallas y recursos digitales que se utilizan en clase, la forma de trabajar en equipo y la libertad para expresar opiniones, debatir y participar. También les llama la atención que se utilicen metodologías más activas y prácticas, donde el alumnado crea su aprendizaje, investiga y colabora, mientras que antes se basaba en memorizar.
  1. ¿Qué creéis que se ha perdido con el tiempo?
Coinciden en que antes había más respeto hacia los profesores y una disciplina más clara dentro del aula. Aunque reconocen que la educación actual es más cercana y participativa, sienten que la autoridad del docente se ha debilitado y que a veces cuesta mantener el orden.
 
Esta entrevista me ha permitido comprender cómo la educación y la familia han ido cambiando en pocas décadas, y cómo estos cambios son los que reflejan la transformación social del país.
Laura Lucero Regalado - 2º Educación Primaria

LA BRECHA DIGITAL

Podemos comparar a la Sociedad de la Comunicación, con la Sociedad de la Información, la cual está centrada en el acceso de información para las personas.
Estas sociedades están marcadas por la evolución de las tecnologías, permitiendo un desarrollo de los procesos enseñanza-aprendizaje más innovador, sin embargo, esta evolución puede crear numerosas desventajas, entre ellas, y la que más destaco son las brechas digitales, las cuales podemos dividir en numerosas categorías según el uso de esta: 
- La de acceso, basada en la diferencia entre las personas que pueden acceder y las que no a las TIC  
- La de uso, basada en las personas que saben utilizarlas y las que no 
- Las de la calidad del uso, basada en las diferencias entre los mismos usuarios.
(Camacho, 2005)
Sin embargo, podríamos clasificarlas de igual manera según el acceso, esto puede ser debido a:
- Recursos económicos, no todas las personas pueden permitirse un aparato tecnológico.
- Geografía, existen numerosos lugares dónde la tecnología no es algo común.
- Edad, los jóvenes tienden a tener más conocimientos que las personas mayores.
- Género, principalmente en los países en desarrollo, dónde las mujeres tienen mayores desigualdades, en el caso de las tecnologías, no iba a ser menos por desgracia.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
Óscar Expósito-López. (2025). Brecha digital y envejecimiento en el sector público. Documentación Administrativa
Iker Ramsés Muñoz Sánchez; ikermunozsanchez80@gmail.com

¿La escuela prepara para la vida real o solo para pasar de curso escolar y obtener un título?

 REFLEXIÓN ACERCA DE PREGUNTAS QUE CUESTIONAN LA FORMA DE EDUCACIÓN ACTUAL Y CÓMO INFLUYE EN LA SOCIEDAD

¿La escuela prepara para la vida real o solo para pasar de curso escolar y obtener un título?
En mi opinión, creo que no hace tanto, recientemente años atrás la escuela ha estado centrada en enseñar para aprobar exámenes, es decir, era una educación centrada solo en la preparación de los exámenes o pruebas y no tanto en preparar al alumnado para la vida real fuera de la escuela. Aunque haya habido algunos cambios en estos últimos años en este aspecto, creo que hoy en día en algunos colegios permanece esta forma de educar. No obstante, creo que cada vez se está dando más importancia a un aprendizaje significativo para el alumnado, cambiando así poco a poco las metodologías orientándolas a ese fin.
El problema de educar para simplemente aprobar un examen es que esos contenidos memorizados se olvidan rápidamente después de realizar el examen. Esto mismo he vivenciado yo en mi etapa escolar, por lo que es algo bastante reciente a nuestros días. Como futuros docentes, debemos perseguir y apostar por el cambio hacia nuevas metodologías activas e interactivas.
Debemos recordar que en la vida real no es tan importante acumular contenidos en nuestra cabeza, sino tener habilidades como saber comunicarse, trabajar en equipo o saber tomar decisiones conscientes y lógicas teniendo en cuenta sus consecuencias.
Por ello creo que la escuela debería poner su foco más en desarrollar competencias útiles y prácticas para la vida cotidiana del alumnado. Esto no quiere decir que se dejen de dar contenidos teóricos, pero sí que se les dé una función más práctica y aplicable.
¿Todos tenemos las mismas oportunidades en educación?
Lo cierto es que no todos los alumnos están en las mismas condiciones. Hay muchos factores que diferencian unos alumnos de otros en función de la posición en la que estén, como por ejemplo qué nivel económico tengan, porque si es favorable se podrán permitir clases particulares y tendrán un ritmo de aprendizaje más alto. También influye qué espacios se tengan para estudiar y hacer las tareas, porque no todos cuentan con entornos adecuados para ello. Aquí entra también en qué tipo de familia vive cada uno de los alumnos y qué características tiene cada una de ellas, de si los padres tienen estudios y pueden ayudarles con las tareas o no, por ejemplo.
Estos y muchos otros factores dan lugar a múltiples desigualdades, por lo que no creo que todos tengan las mismas oportunidades en educación. Sí que es verdad que la escuela intenta equilibrar estas desigualdades desde su capacidad, pero tampoco puede cambiar las características personales e individuales de cada uno. Por ello, todo lo que la escuela pueda hacer de su parte, viene bien siempre, ofreciendo apoyos y recursos para atender las necesidades individuales con el objetivo de reducir diferencias.
¿La tecnología mejora realmente el aprendizaje o solo lo cambia?
Es evidente que la tecnología ha transformado la forma de aprender y enseñar, pero esto no quiere decir siempre que se aprenda mejor que la forma tradicional. La tecnología puede ser una herramienta muy útil y puede ser de gran ayuda si se usa con una finalidad y propósito educativo claro.
No obstante, como docentes debemos estar alerta porque la tecnología puede mantener al alumnado distraído o generarles dependencia. Por ello, creo que la clave no está en basar nuestra docencia únicamente en la tecnología, sino en saber cómo usar de forma crítica y responsable. La tecnología no debe cambiar al aprendizaje, sino mejorarlo de una manera complementaria. Si algún día la tecnología cambiara el aprendizaje sería porque nos sustituye a nosotros como docentes, pero creo que si educamos con nuestra faceta emotiva como seres humanos no nos podrá sustituir, a un buen docente la tecnología no lo podrá sustituir por mucho que progrese. Debemos de usarla pero que no se convierta en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje, sino usarla en su justa medida.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA APA 7ª EDICIÓN
OECD. (2018). The Future of Education and Skills: Education 2030. OECD Publishing. https://www.oecd.org/education/2030/ 
María Estrella Peñalver Sánchez
2ºA Educación Primaria

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y SU IMPACTO EN LA EDUCACIÓN

Hoy en día utilizamos dispositivos electrónicos para cualquier tipo de finalidad, ya sea para escribir mensajes, pasar nuestro tiempo libre en las redes sociales o viendo películas o series, buscar todo tipo de información, para trabajar, entre otros.


Aunque la Inteligencia Artificial está avanzando, influye en nuestra sociedad pero, ¿de manera positiva o negativa? Si miramos más allá, concretamente en el ámbito educativo podemos cuestionarnos “la pregunta del millón”: ¿la IA sustituirá la figura del docente? Es cierto, que podemos preguntarnos si verdaderamente seremos sustituidos por esta herramienta, pero es importante tener en cuenta que la IA debe ser un recurso que solamente puede guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje tanto al alumnado como al profesorado.


Vivimos en una sociedad donde obtenemos la información al instante. Lo cual puede llevar a la persona a pensar que la escuela ya no es el único espacio donde se puede adquirir conocimientos, pero en realidad estamos equivocados. Aun así sigue siendo el lugar donde el alumnado tiene la oportunidad de aprender valores y a tener pensamiento crítico por sí mismo, es decir, aprende a ser un ciudadano o ciudadana en sociedad. 


Personalmente, considero que la educación se consigue verdaderamente cuando un docente es capaz de conectar con su alumnado, conociendo sus intereses y siendo empático. Partiendo de esta base se podrían desarrollar metodologías acorde a ello y fomentaría la motivación y el pensamiento crítico. De esta manera, el o la docente estaría gestionando la inteligencia emocional de cada estudiante, respetando sus características individuales. Es por ello, que esta última función no la podría replicar una máquina, como la IA. La tecnología puede personalizar el aprendizaje técnicamente, pero jamás podría sustituir el rol docente, porque solo él o ella es capaz de dar sentido social y ético a ese aprendizaje.


Para concluir, la solución no es prohibir la Inteligencia Artificial en educación, sino que es necesario capacitar al alumnado a hacer un uso correcto y responsable de esta herramienta. Por esta razón, tenemos que ser conscientes y pensar que la tecnología debería ser un apoyo para realizar tareas diarias y nada más. En cambio, una función que nunca podrá sustituirse por una IA y que es propia de un maestro o maestro es acompañar y motivar a cada estudiante en su proceso de enseñanza-aprendizaje.


Irene Xiangcong Rodríguez Cabo. 2º E. P (GRUPO A)

Dos miradas diferentes a una educación con tecnologías.

En clase hemos podido abordar las tecnologías y recursos TIC en la sociedad y en contextos educativos. Como estudiantes de magisterio, hemos aprendido que el uso de las tecnologías puede brindar grandes beneficios incluso a los más pequeños, así como el acceso a recursos inclusivos y motivadores para ellos. Sin embargo, muchas familias, están en desacuerdo con cualquier uso de ellas en el aula, incluso en casa y esto pienso que se debe a la desinformación y bulos. 

Al conocer a gente de mi entorno que tienen ambas perspectivas, ya sean a favor o en contra de esta tecnología, me ha parecido muy interesante el poder hacerles una pequeña entrevista a ambas familias con diferentes pensamientos. En ambas entrevistas he realizado las mismas preguntas y me han respondido lo siguiente:

Entrevista a Familia 1: En contra de las tecnologías en edades tempranas.
Persona entrevistada: María Pérez 32 años, madre de dos hijos, uno de 2 años (Erick) y otro de 5 años (Pablo).
Pregunta: ¿Vuestros hijos utilizan tecnologías en casa?

María Pérez: La verdad es que intentamos que no las usen prácticamente nada, sobre todo a Erick (niño de 2 años). Pablo (niño de 5 años) muchas veces insiste en ver los dibujos, pero solo le dejamos verlos de forma puntual y los findes de semana. Preferimos que jueguen con juguetes, cuentos o ir a jugar al parque con ellos.

Pregunta: ¿Por qué habéis decidido limitar el uso de la tecnología en casa?

María Pérez:  Porque creo que en estas edades es más importante que desarrollen su imaginación jugando, que corran, se muevan y que se relacionen con las personas, ya sean amigos o familias. Su padre y yo pensamos que las tecnologías en niños tan pequeños les haga ser más nerviosos o desarrollen déficit de atención por tantos estímulos.

Pregunta: ¿Estás de acuerdo con que se utilicen tecnologías en el colegio, especialmente en educación infantil?

María Pérez: Para nada, los niños en el colegio no deben usar las tecnologías y menos tan pequeños. En infantil los niños deben desarrollarse jugando, aprendiendo, relacionándose, no estar mirando a una pantalla. Entiendo que en cursos superiores haya clases relacionadas con la informática, pero creo que las tecnologías en las clases traen más problemas que beneficios.

Pregunta: Entonces, ¿Cómo te gustaría que fuera la educación de tus hijos en relación con la tecnología?

María Pérez: Me gustaría que aprendieran a usarla, pero más adelante cuando sean más mayores, así podremos evitar que desarrollen dependencia a las tecnologías y problemas como déficit de atención o hiperactividad. 

Pregunta: Y, por último, ¿Qué papel cree que deben tener las familias en la educación digital de los niños?

María Pérez: Creo que las familias tienen un papel muy importante, porque son las responsables de poner límites a sus hijos. Además, creo que es fundamental dar ejemplo como padres a lo que deben y no deben hacer, por eso nosotros no usamos los móviles delante de los niños, solo si es algo importante como una llamada o un mensaje, sin embargo, para el ocio, lo utilizados cuando no están en casa o cuando están dormidos.
 
Entrevista a Familia 2: A favor de las tecnologías en edades tempranas.

Persona entrevistada: Carmen González 36 años, madre de dos hijos, un niño de 7 años (Marcos) y una niña de 5 años (Laura).

Pregunta: ¿Vuestros hijos utilizan tecnologías en casa?

Carmen González: Sí, utilizan tecnología, pero los controlamos. El más mayor, Marcos tiene una Tablet, pero es Kid, es decir que está configurada para que solo pueda accederá las aplicaciones que nosotros queramos. Y Laura, la pequeña de 4 años, no tiene Tablet, pero sí le dejamos ver los dibujos un ratito mientras desayuna, come o cena, pero que no sea más de una hora. Hay algunos días que ni si quiera ve la tele sobre todo los findes de semana que solemos hacer excursiones, ir al pueblo, al parque…

Pregunta: ¿Por qué habéis decidido permitir el uso de la tecnología en casa?

Carmen González: Porque hoy en día todos las usamos y antes o después ellos lo harán también. Nosotros como padres pensamos que es mejor enseñarles a usar correctamente la tecnología desde pequeños, que sea siempre de forma controlada, que prohibirle su uso y que cuando sean mayores no puedas prohibírselo y desarrollen adicción por el ansia de usarla.

Pregunta: ¿Está de acuerdo con que se utilicen tecnologías en el colegio, especialmente en educación infantil?

Madre de los niños: Estoy de acuerdo, pero con mucho control, es decir me parece bien que lo usen para algunas actividades interactivas o para reproducir música, bailes, cuentos con imágenes, pero pienso que en educación infantil sobre todo tienen que jugar con sus compañeros.

Pregunta: Entonces, ¿Cómo te gustaría que fuera la educación de tus hijos en relación con la tecnología?

Carmen González: Me gustaría que se usase de manera puntual sin sustituir la realización de actividades donde puedan moverse, hacer manualidades, interactuar con sus compañeros…

Pregunta: Y, por último, ¿Qué papel cree que deben tener las familias en la educación digital de los niños?

Carmen González: Yo pienso que las familias son las responsables de enseñar a sus hijos a hacer un uso responsable de las tecnologías, por lo tanto, es importante que dejen claro que existen momentos adecuados para usarlas pero que no debemos de estar constantemente pegadas a la Tablet o a la televisión. Además, son los padres quienes deben revisar que contenidos ven sus hijos en internet y asegurarse de que lo usan de forma correcta.

-Reflexión Personal:
Tras la realización de ambas entrevistas, he podido comprender ambos pensamientos y he llegado a la conclusión que ambas familias tienen parte de razón. Por un lado, coincido con el pensamiento de María Pérez en cuanto a la gran importancia del juego y la interacción social en educación infantil, pero no creo que por el uso de las tecnologías los niños vayan a desarrollar problemas, por supuesto haciendo un uso adecuado y controlado. 

Por otra parte, Carmen González destaca la idea de que es inevitable que los niños en algún momento usen las tecnologías y enseñarlas a usarlas de manera adecuada es fundamental, algo con lo que estoy en total acuerdo.

Por ello creo que la clave es lograr un equilibrio, es decir sin prohibiciones ni exceso de su uso. Además, pienso que es necesario ofrecer información adecuada a las familias para evitar la desinformación, ayudándoles a comprender que el problema no es la tecnología en sí, sino el uso que se hace de ella.

Irene Domínguez Pascual, alumna de 2º de Magisterio Infantil UCLM.

De las TIC a las TEP: ¿se está preparando realmente a los estudiantes para la sociedad en red?

Uploaded Image icono de flecha recta delgada. flecha negra que apunta a la derecha ... TEC EN TELE: Las TEP En Telesecundaria  
El impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la educación ha sido evidente. Estas han modificado la forma de acceder a la información, así como las maneras de interactuar, aprender e investigar. Sin embargo, usar la tecnología solo para transmitir información es un error común en el ámbito educativo, porque impide aprovechar todo su potencial para mejorar el aprendizaje. En este sentido, el reto es introducir tecnología en el aula con una finalidad pedagógica clara.

El impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la educación ha sido evidente. Estas han modificado la forma de acceder a la información, así como las maneras de interactuar, aprender e investigar. Sin embargo, usar la tecnología solo para transmitir información es un error común en el ámbito educativo, porque impide aprovechar todo su potencial para mejorar el aprendizaje. En este sentido, el reto es introducir tecnología en el aula con una finalidad pedagógica clara.
Por otro lado, debemos considerar la evolución de las TIC hacia modelos más avanzados como las TAC (Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento) y las TEP (Tecnologías del Empoderamiento y la Participación). Este cambio implica pasar de un uso instrumental de la tecnología a un enfoque centrado en el aprendizaje significativo, colaborativo y orientado a la resolución de problemas reales. Así, el alumnado deja de ser un sujeto pasivo para convertirse en protagonista de su propio aprendizaje, desarrollando competencias críticas y creativas.
Sin embargo, esta transición presenta dificultades. Uno de los principales obstáculos es la persistencia de la brecha digital, que hace referencia a la falta de acceso a dispositivos, y a las desigualdades en el uso y aprovechamiento de la tecnología. A esto le añadimos el problema del analfabetismo digital, que evidencia que además de tener los recursos tecnológicos necesarios, es importante tener una competencia digital adecuada. Es por eso que la alfabetización digital se presenta como un requisito imprescindible para desenvolverse en la sociedad actual.

Otro elemento clave en este proceso es el papel del docente. El profesorado debe asumir un rol de guía y mediador, capaz de diseñar entornos de aprendizaje significativos apoyados en la tecnología. No obstante, muchos docentes se enfrentan a este reto porque no tienen la formación necesaria en cuanto a las TIC, lo que dificulta su integración efectiva en el aula. Por ello, la formación continua se convierte en un elemento esencial.
Del mismo modo, contamos con que la revolución tecnológica ha generado nuevas formas de aprendizaje basadas en la conectividad, la colaboración y la participación. Las redes sociales y otras herramientas digitales son una puerta hacia a una educación más interactiva y flexible, en la que el aprendizaje supera los límites que encontramos en el aula.
En conclusión, el paso de las TIC a las TEP representa mucho más que una evolución tecnológica, ya que supone un cambio de paradigma educativo. Se trata de incorporar transformar la manera en que enseñamos y aprendemos incorporando dispositivos tecnológicos.
Como futura docentes de Educación Primaria, considero que el verdadero desafío está en formar estudiantes capaces de pensar críticamente, participar activamente en la sociedad y aprender a lo largo de toda la vida. Solo así podremos preparar a las nuevas generaciones para la auténtica sociedad del conocimiento.
                       Uploaded ImageClases de Tecnología para Niños de Primaria - ��‍�� La Profe MeryTips para utilizar tecnología en clases - Colegio TAE
Referencias:
Hernandez, R. M. (2017). Impacto de las TIC en la educación: Retos y Perspectivas. Propósitos y representaciones, 5(1), 325-347.
González, M. G. G., Chimborazo, M. C. O., & Coronel, P. C. P. (2020). Desafío del Siglo XXI en la educación: dando saltos del TIC-TAC al TEP. Revista Scientific, 5(18), 323-344.
AUTORA
Lucía Caballero Martínez. 2º Educación Primaria. Curso 25-26.

¿REALMENTE LA ESCUELA EDUCA PARA LA VIDA REAL EN EDUCACIÓN PRIMARIA?


Siempre solemos relacionar enseñar en Primaria con capacidades como aprender a leer, escribir, hacer cuentas o estudiar para los exámenes. Pero debemos cuestionarnos si todo lo que se aprende en los colegios sirve luego en la vida real.
Es cierto que en los últimos años se han producido cambios importantes. Pues la introducción de las competencias clave ha supuesto un avance, ya que se intenta que las áreas no estén tan separadas y que el aprendizaje sea más global y útil. Ahora se trata de saber aplicar los contenidos, trabajar en equipo, comunicarse o aprender de manera autónoma. En este sentido, los colegios han dado un paso hacia una educación más conectada con la realidad del alumnado.
Aún así, creo que todavía falta mucho por hacer. Esto es porque muchas veces los niños y niñas aprenden cosas que solo parecen tener sentido dentro del aula. Sabemos que las matemáticas, la lengua o las ciencias son importantes, pero, ¿qué pasa con otras habilidades necesarias para la vida cotidiana? Aspectos como saber cocinar algo básico, entender cómo funciona un banco, gestionar el dinero o conocer temas importantes para su futuro apenas están presentes en las aulas, o se tratan de manera muy puntual. Y a pesar de ello, son aprendizajes que antes o después todos necesitaremos.
Además, educar para la vida real implica trabajar la educación emocional, las habilidades sociales y la autonomía. Aprender a reconocer lo que sentimos, a resolver conflictos hablando, a respetar a los demás o a asumir pequeñas responsabilidades son aprendizajes que no aparecen en los exámenes, pero sí en la vida diaria. Autores como Bisquerra destacan la importancia de la educación emocional desde edades tempranas para el bienestar personal y la convivencia, algo que muchas veces se aprende más con el ejemplo y la práctica que con explicaciones teóricas.
Educar para la vida real: por qué el aula ya no puede estar desconectada  del mundo
También considero que se debería ayudar más a los estudiantes a ganar seguridad en sí mismos. Es decir, darles la oportunidad de tomar decisiones, equivocarse y aprender de ello forma parte de educar para la vida. Y es que a veces se intenta dar todos los contenidos con prisas, y nos olvidamos de que estamos formando a personas, no solo a estudiantes.
En definitiva, en la educación se ha avanzado bastante en el enfoque competencial, y eso es algo muy bueno. Pero todavía faltan algunas cosas que preparen de verdad al alumnado para el día a día y el futuro. Como futura maestra, pienso que el verdadero reto está en dar sentido a lo que enseñamos y no olvidar nunca que educar se trata de ayudar a los niños y niñas a desenvolverse en la vida con confianza, responsabilidad y autonomía.
Reflexionando sobre este tema, me han surgido una serie de preguntas parecidas a las que se plantean en algunos vídeos. En uno de ellos se cuestiona si la escuela prepara realmente para la vida adulta, o si, en muchos casos, el alumnado aprende contenidos que olvida cuando sale del aula. En otro, se reflexiona sobre la desconexión entre lo que se enseña en clase y las habilidades que luego se necesitan en la vida cotidiana.

Estos vídeos invitan a replantearnos el sentido de la educación y el papel de la escuela en la sociedad actual, y si el sistema educativo está respondiendo a las verdaderas necesidades del alumnado o si todavía se sigue centrando en lo académico, dejando de lado aprendizajes prácticos y personales.
Así pues, estos recursos refuerzan la idea de que en Primaria se está avanzado con el enfoque basado en competencias, pero que aún queda camino por recorrer para lograr una educación más conectada con la vida real. 
Referencias: 
Bisquerra, R. (2009). Educación emocional y bienestar.
Perrenoud, P. (2004). Diez nuevas competencias para enseñar: invitación al viaje (Vol. 196). https://www.academia.edu/download/52586102/diez_comp.pdf
Graó.Zabala, A. y Arnau, L. (2014). Métodos para la enseñanza de las competencias. 
Cristina Goday Gómez

lunes, 4 de mayo de 2026

Efecto Pigmalión

En "educación y sociedad" el profesor ha mencionado el concepto de efecto Pigmalión, un término que yo personalmente no conocía y que me ha parecido muy interesante, sobre todo por su relación directa con la educación. Es por eso que he decidido investigar y reflexionar un poco más sobre este tema.

Este concepto hace referencia a la influencia que tienen las expectativas de una persona sobre el comportamiento o rendimiento de otra. Es decir, cuando alguien espera algo de nosotros, de manera consciente o inconsciente, puede acabar influyendo en cómo actuamos y en los resultados que obtenemos.

A partir de eso se puede entender que las relaciones humanas no son neutras, sino que están cargadas de creencias, opiniones y expectativas que influyen constantemente en los demás. En el ámbito educativo esto tiene una gran importancia, ya que el profesorado no solo transmite conocimientos, sino también la forma de mirar al alumnado. Cuando un docente cree que un alumno es capaz, suele darle más oportunidades, más atención y más confianza. En cambio, si piensa que un alumno no tiene capacidad o interés, aunque no lo diga directamente, puede actuar de forma más distante o exigirle menos.


Esto hace que el alumnado muchas veces sin darse cuenta, responda a esas expectativas. Si perciben que se confía en ellos es más probable que se esfuercen, participen y mejoren su rendimiento. Por el contrario si sienten que no se espera nada de ellos, pueden creerse esa imagen, pensar que no son suficientes y no pueden hacer nada para remediarlo, y rendir por debajo de sus posibilidades reales. De esta manera las expectativas iniciales pueden terminar cumpliéndose, no porque fueran ciertas desde el principio sino porque han influido en la conducta del alumno o alumna.

Además este fenómeno está muy relacionado con aspectos como la autoestima. Un alumno que recibe mensajes positivos, apoyo y confianza suele desarrollar una mejor imagen de sí mismo. En cambio, cuando predominan las expectativas negativas pueden aparecer inseguridades, miedo al error o falta de interés. Por eso el efecto Pigmalión no solo afecta al rendimiento académico, sino también al desarrollo personal y emocional del alumnado.

También es importante tener en cuenta que este efecto no siempre es consciente. Muchas veces las personas no somos conscientes de las expectativas que tenemos sobre los demás ni de cómo las transmitimos. Pequeños gestos como el tono de voz, la atención que se presta, las oportunidades que se dan o incluso la forma de corregir pueden reflejar esas expectativas.

Por otro lado, el efecto Pigmalión no se limita únicamente al ámbito escolar. También se puede observar en la familia, en el grupo de amigos o incluso en uno mismo. Las expectativas que recibimos desde pequeños pueden influir en cómo nos vemos y en lo que creemos que somos capaces de hacer. Del mismo modo que las expectativas que tenemos sobre nosotros mismos también pueden condicionar nuestras decisiones y nuestro comportamiento. 

Como he mencionado al principio, yo no conocía este término antes de la clase, pero después de investigarlo me he dado cuenta de que es algo que ocurre en nosotros constantemente.

Desde mi punto de vista, lo más importante de este tema para nosotros los futuros docentes, es la responsabilidad que tiene el profesorado. Como futura maestra de Educación Primaria este concepto me hace ser más consciente de la importancia de confiar en el alumnado. A veces, sin querer se pueden crear etiquetas o expectativas que terminan afectando al desarrollo de los niños y niñas. Por eso, es fundamental ver el potencial de cada alumno sin dejarnos llevar por primeras impresiones.

Además, este concepto me ha hecho respalda la importancia de fomentar un clima positivo en el aula. Si el alumnado siente que está en un entorno donde se confía en ellos y se les valora, es más probable que participen, se esfuercen y disfruten. En cambio un ambiente negativo puede generar rechazo, inseguridad y falta de interés.

Por último, también he reflexionado sobre mis propias expectativas. Muchas veces somos nosotros mismos quienes nos ponemos límites, pensando que no somos capaces de hacer algo. Por eso, es muy importante trabajar en nuestro autoconcepto, tener confianza en nosotros mismos y ser conscientes de nuestro potencial, ya que así es más probable que alcancemos nuestras metas.

En conclusión, el efecto Pigmalión me ha parecido un concepto especialmente importante en la educación, ya que el profesorado tiene un papel clave en el desarrollo del alumnado. Ahora, intentaré tener en cuenta este concepto tanto en mi formación como futura docente como en mi vida personal, siendo más consciente de cómo mis expectativas pueden influir en los demás y en mi misma.

 

Bibliografía:

Molina Soria, H. F., Rojas Torres, A., & Orihuela Gutierrez, M. F. (2021). El efecto Pigmalión en el ámbito educativo. 

Apsis. (2016). Efecto Pigmalión [Imagen]. https://apsis.es/wp-content/uploads/2016/06/Efecto-Pigmalion.jpg


Carmen Moreno del Verbo 

carmenmorenodelverbo@gmail.com

Tres miradas

Comparto con nuestros lectores una entrevista sobre la evolución de la educación bajo el título “Tres miradas”, donde se recogen los testimonios de tres personas pertenecientes a distintas generaciones, desde los 23 hasta los 91 años. El objetivo de esta contribución es comprender cómo ha cambiado la escuela en aspectos como la figura del maestro/a, recursos, métodos de enseñanza o duración de la escolarización.
M.M.F (59 años) – La generación de la EGB y el respeto al maestro
¿Cómo eran sus profesores?: Eran figuras de mucha autoridad. Se les tenía un respeto casi sagrado, tanto en clase como en la calle. En general, eran profesionales muy sobrios; no buscaban ser tus amigos, sino que aprendieras las lecciones. Recuerdo que la disciplina era la base de todo: si el maestro te reñía, en casa te caía otra riña por haberte portado mal.
¿Cuál era su profesor favorito? ¿Por qué? Doña Adela. Era una profesora que daba todo en general. Tenía una paciencia infinita y, a diferencia de otros, ella intentaba que entendiéramos el "porqué" de las cosas en lugar de solo recitar el libro.
¿Cómo era el modelo de escuela en aquellos años? Era un modelo de transición. Ya no era la escasez absoluta, pero los recursos eran limitados: libros de texto pesados, tizas, enciclopedias y mapas de tela que se colgaban en la pared. Estábamos muchos alumnos por clase, a veces más de cuarenta.
¿Cuánto tiempo fue al colegio? Estuve desde los 5 años hasta los 14, cuando terminé la EGB. En aquel entonces, al acabar la escolaridad obligatoria, muchos nos incorporamos directamente al mundo laboral para aprender un oficio.
J.S.M (23 años) – La especialización y la era digital
¿Cómo eran sus profesores? Había de todo, pero la relación era mucho más cercana y horizontal. En la ESO los sentía como guías, y ya en la FP, los profesores eran más como compañeros expertos que te enseñaban a trabajar. Se centraban mucho en el trabajo en equipo y en cómo aplicar lo que aprendíamos a la vida real.
¿Cuál era su profesor favorito? ¿Por qué? Mi tutor de la FP, Sergio. Lo que más valoraba de él era su realismo. No nos daba lecciones teóricas aburridas; nos ponía retos técnicos reales que se encontraría cualquier profesional. Me enseñó que fallar en una práctica es la mejor forma de aprender cómo arreglar las cosas en el futuro.
¿Cómo era el modelo de escuela en aquellos años? Muy tecnológico. Usábamos pizarras digitales, ordenadores en casi todas las clases y muchas plataformas online para subir tareas. El aprendizaje era muy dinámico, menos basado en la memoria y más en saber buscar la información y aplicarla.
¿Cuánto tiempo fue al colegio? Empecé en infantil a los 3 años, pasé por primaria y secundaria hasta los 16. Después hice el ciclo formativo de FP, terminando mis estudios a los 20 años antes de empezar mi primer contrato de prácticas.

R.M.L (91años) – El trabajo como principal foco 
¿Cómo eran sus profesores? Casi no los recuerdo como "profesores" de carrera. Eran personas que sabían un poco más que nosotros y tenían la voluntad de enseñarnos. Eran tiempos muy duros donde aprender a leer y escribir era un triunfo. Recuerdo mucha seriedad, pero también agradecimiento por parte de los que íbamos a aprender.
¿Cuál era su profesor favorito? ¿Por qué? No sabría decir un nombre, pero recuerdo con mucho cariño a quien nos daba las clases por las noches. Veníamos todos de trabajar en el campo o en las casas, estábamos cansados, pero con mucha calma nos explicaba los números y las letras.
¿Cómo era el modelo de escuela en aquellos años? No había un modelo como tal para nosotros. Mi "escuela" eran esas clases nocturnas de matemáticas y lengua. Aprendíamos en mesas corridas, con pizarrines de piedra y mucha falta de luz. No había libros para todos, compartíamos lo poco que había.
¿Cuánto tiempo fue al colegio? Fui muy poco tiempo y de manera intermitente. De niño había que ayudar en las tareas de casa o en el trabajo con mi padre.
Esta entrevista me ha permitido comprender que la educación no ha cambiado únicamente en recursos o metodologías, sino también en la forma de entender el aprendizaje y la relación entre profesor y alumno. Mientras que antes predominaba la disciplina y la escasez de medios, hoy se apuesta por una enseñanza más cercana, flexible y apoyada en la tecnología.
Desde mi punto de vista, ninguno de los modelos es completamente mejor que otro, sino que cada uno responde a las necesidades de su época. Sin embargo, considero que la educación actual debería recuperar algunos valores del pasado, como el respeto y el esfuerzo, sin renunciar a las ventajas del presente, como la innovación y el acceso a la información.
Esta actividad me ha hecho reflexionar sobre la importancia de seguir mejorando el sistema educativo, buscando un equilibrio entre tradición y modernidad para formar personas no solo preparadas académicamente, sino también críticas y comprometidas con la sociedad.
Sara Serrano Martín - Educación Primaria