miércoles, 28 de mayo de 2014

Redes sociales y menores

“Según un informe de abril de 2007, el 93% de los norteamericanos entre los 12 y 17 años utilizan internet de los cuales más de la mitad usan redes sociales. De estos, el 77% tienen visible a todos los usuarios su perfil público, de los cuales un 59% piensa que su perfil solo lo puede ver su núcleo de amigos. Es preocupante esta cifra, por el gran índice de pedofilia que se ha detectado en estas redes y la facilidad de contacto. De igual forma, el artículo 39 establece que “los niños gozarán de la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos”, lo que se refleja en la incorporación al ordenamiento jurídico español de la Convención del 20 de noviembre de 1989 sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Por su parte, la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, que modifica parcialmente el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil, establece que los menores tienen derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Este derecho comprende también la inviolabilidad del domicilio familiar y de la correspondencia, así como del secreto de las comunicaciones.”

Debemos tener claro como ciudadanos de una sociedad tan informatizada, pero sobre todo por ser futuros docentes, los principales riesgos del uso de estas tecnologías y que un uso responsable de ellas puede evitar o reducir un posible ataque sobre la integridad física, moral o intelectual de nuestro alumno. 
El hecho de que la red social exponga a toda la red de contactos una gran cantidad de datos personales, hacen que estas se conviertan en grandes fuentes de información, conllevando así a gravísimos problemas para los usuarios. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, los usuarios hacen caso omiso de los avisos legales y políticas de privacidad (Destacando que la mayoría de las redes sociales utilizadas en España no llevan a cabo el tratamiento de los datos personales, trasladándolos a terceros). Otro de los problemas es que dichos textos legales no son comprensibles para un ciudadano medio e incluso aparecen en sitios de difícil acceso. Por lo tanto, para su mayor credibilidad deben resaltar lo máximo posible este tipo de información y en lugares de mayor visibilidad.

Nuestra labor como ciudadanos debemos concienciar de la importancia de ser respetuoso con el resto de usuarios y a no vulnerar la intimidad de los mismos. Actualmente, es frecuente que mucha gente sea desconocedora de estos hechos e incluso nieguen que ocurran en su ciudad o en su localidad. Sin embargo, esto no es la realidad, los niños desde muy pequeños ya empiezan con la alfabetización digital, a la que debemos añadir nosotros como futuros docentes, la educación de los riesgos en la red. Esta sensibilización, formación e información que se transmite vendrán con conductas acertadas en un futuro frente a los riesgos que se puedan producir. 


Jonatan Sánchez Blanchart
2º Educación Primaria

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