miércoles, 22 de diciembre de 2010

La Biblioteca Escolar


           Lo primero que debemos hacer es responder a la pregunta: ¿Qué es la biblioteca escolar?, y así, clarificar el concepto.

Pues bien, la biblioteca escolar es un recurso educativo, con lugar propio, que permite el desarrollo del currículo y del proyecto educativo del centro. De hecho, una de las definiciones más interesantes es la que podemos encontrar en el Manifiesto de la Unesco: “La biblioteca escolar es parte integrante del proceso educativo”. 


 Fuente: cuadernodetrabajo.wordpress.com

Por supuesto, la biblioteca escolar, al formar parte del proceso educativo de forma tan directa, nos ofrece muchas funciones posibles, entre las que cabe destacar que:

- Permite el acceso de toda persona a los medios y materiales que en ella se disponen. Es importante recalcar que en la biblioteca no sólo hay libros, sino que también hay CD-ROM, DVD, prensa, ordenadores, internet…
- Proporciona a los niños con una situación familiar desfavorable unos recursos y unos medios a los que no tienen acceso en casa.
- En ella, se potencia el hábito lector, previamente motivado en el aula, ya que el niño puede leer algún libro acorde con sus gustos, u hojear simplemente…
- En ella, podemos encontrar todo el material elaborado en el colegio, desde las revistas del curso escolar hasta trabajos de los niños…
- Es un espacio repleto de posibilidades de aprendizaje si se aprovecha bien.

 
Fuente: centros4.pntic.mec.es

¿Cuántas interacciones se producen para que surja una biblioteca escolar?
La biblioteca escolar es el fruto de una serie de interacciones, y para que puedan aparecer todas esas interacciones, en primer lugar, debe existir una iniciativa por parte del profesorado por hacer posible el proyecto de crear una biblioteca escolar.

Para la gestión y el funcionamiento de la biblioteca, debemos mencionar la existencia del programa informático ABIES, que permite catalogar materiales…

Los grupos que deben interaccionar entre sí para que una biblioteca escolar pueda funcionar correctamente son:

 - El grupo de profesores: El grupo de profesores que llevan a cabo a la iniciativa serán los encargados de la organización y de llevar al día todos los documentos legales necesarios para el correcto funcionamiento de la biblioteca. Este grupo también debe autoformarse para poder llevar a cabo las labores del bibliotecario y se encarga de diseñar actividades que incentiven el uso de la biblioteca por parte de los niños/as.
- El profesorado: Que debe estar informado de todas las actividades que se llevan a cabo para poder colaborar si así lo desea. El profesorado puede proponer libros sobre sus asignaturas y, también, puede realizar préstamos de libros para trabajar con ellos en el aula.
- El alumnado: Es el colectivo que dispone de todos los servicios de la biblioteca escolar. Pero también debe tener la posibilidad de poder ser un “bibliotecario/a” más. Puede colaborar en las actividades que desee, pero también debe aprende a utilizar la biblioteca. La mayoría de actividades animación van destinadas a ellos.
- Las relaciones exteriores: Son fundamentales, ya que se puede pedir material a ONG o se puede mantener contacto con otras bibliotecas de otras escuelas, pero también se pueden enviar las experiencias de la biblioteca a la prensa para que sean publicadas.
- Los padres y madres, o APAS: Deben recibir alguna información sobre las actividades que se llevan a cabo en la biblioteca, para poder participar de alguna manera en ellas. También, gracias a ellos, se pueden subvencionar el mobiliario y la compra de libros.
- La biblioteca del aula: Pues se puede nutrir de los libros de la biblioteca escolar, pero también puede ser al revés, que sean ellas las que nutran de libros a la biblioteca escolar.
- La biblioteca pública: Se deben realizar actividades conjuntas, colaborando ambas bibliotecas, y también es interesante la posibilidad de establecer préstamos inter-bibliotecarios. Por último, es interesante saber que la biblioteca escolar puede ser la biblioteca pública de una localidad que no disponga de biblioteca.

Al poder realizarse todas las funciones que hemos visto anteriormente, gracias a la interacción de todos estos grupos, el personal responsable de la biblioteca escolar, debe llevar a cabo una serie de actividades que potencien todas ellas para poder aprovechar al máximo este recurso.

Debemos reconocer que la situación de la lectura en España es mala, ya que a pesar de que se publican más libros, se trata de realizar las ilustraciones más llamativas, y, encima, se pone el libro lo más cerca posible del ciudadano, el nivel de lectura es muy insatisfactorio para un país alfabetizado.

Por tanto, uno de los mejores lugares para fomentar y animar a la lectura es, sin duda, la biblioteca escolar, pero debemos tener en cuenta que si los padres no colaboran y no llevan la lectura a sus casas, los niños pueden abandonar la lectura. 

 Por tanto, en primer lugar, dentro de la animación a la lectura, es muy importante unir afectivamente al alumno con la biblioteca escolar, y así, crear una unión inseparable. Para ello, os describimos algunas propuestas:

- Llevar a cabo una breve formación de los alumnos para que puedan aprovechar todas las posibilidades de la biblioteca. Para ello, podemos crear una especie de cuadernillo en el que tengan diversas actividades como, por ejemplo, rellenar una ficha bibliográfica, buscar un libro mediante la nomenclatura…
- Dar la posibilidad a los niños/as que lo deseen, de convertirse en bibliotecarios/as, y así, que colaboren con el profesorado responsable en las labores de gestión de la biblioteca, organización de la biblioteca…
 - Realizar un carné de usuario atractivo en el que el niño tenga que escribir su nombre y apellido, el curso al que pertenece, y pegar una fotografía suya. Si la biblioteca está organizada mediante un código de colores, sería interesante que el color del carné fuera del mismo color que el que le corresponden a los libros de su curso.
- El carné del club de amigos y amigas de la biblioteca: Debemos fomentar la colaboración del alumnado, y para ello, podemos realizar este carné. Este carné debe estar hecho como a modo de premio, y se otorgará a todo niño/a que ordene la biblioteca, cuide los libros, ayude a cualquier persona a buscar en la biblioteca…
- Elaborar materiales por el colegio que pueden motivar el interés del niño a ir a la biblioteca, como carteles, pósters, puntos de lectura… Pero también podemos colocar exposiciones en los pasillos del colegio con los trabajos realizados en algún taller que se haya llevado a cabo en la biblioteca escolar, como cuentos, poesías…
- Realizar una revista en la que aparezcan las novedades de la biblioteca, entrevistas con algún escritor, novedades culturales… Para poderlas llevar a las aulas y suscitar el interés del niño por visitar la biblioteca. En ellas, puede participar el alumnado que lo desee, y también se pueden hacer llegar a las familias para que opinen sobre el funcionamiento de la biblioteca.
- Realizar un “Diario de lectura”, en el que el niño escribirá el libro que ha leído, el autor y un breve resumen del libro. Este diario puede ser elaborado por los maestros de forma que resulte muy atractivo a los niños/as.
           
En segundo lugar, ya que hemos visto las propuestas que pueden unir al niño con la biblioteca, tenemos que ver actividades que podemos realizar habitualmente en la biblioteca:

- El préstamo de materiales de la biblioteca.
- Llevar a los niños, en alguna hora de clase, a realizar actividades de alguna clase específica, como matemáticas, lengua… en la biblioteca escolar, utilizando todos los soportes disponibles.
- Llevar a cabo actividades en las que se favorezca el intercambio de las lecturas que realizan los niños. Así, por ejemplo, semanalmente, un niño puede explicar el libro que ha leído, y los demás niños le pueden hacer preguntas… Pero también puede ser el profesor el que explique algún libro que ha leído.  
- Realizar mesas redondas, es decir, debates sobre alguna lectura que hayan realizado en común algún grupo de niños.
- La lectura de algún fragmento de algún libro, para poder comentar los diferentes aspectos de ese fragmento entre todos… Pero también, si se ha realizado alguna película sobre un libro que han leído, los niños pueden visionarla para comparar el libro con la película…
- Realizar actos de recitación y dramatización, en las que los niños tengan que disfrazarse y empaparse con la lectura, y también, a estos actos pueden asistir los padres para estimular a los niños.
- Crear “maletas viajeras”, es decir, préstamos de libros para incluir novedades en las bibliotecas de aula.

Y por último, podemos comentar algunas actividades para la animación de la lectura, en las que puede participar toda la comunidad:

- Realizar dosieres de prensa en los que aparezcan novedades culturales, de la biblioteca, noticias de periódicos relacionadas con el mundo de la literatura…
- Realizar semanas en las que la comunidad pueda colaborar dando charlas sobre una temática concreta, por ejemplo, dando charlas sobre el medio ambiente…
- Realizar sesiones de cuentacuentos, que pueden ser llevadas a cabo por cualquier miembro de la comunidad escolar que desee colaborar.
- Poner citas lectoras en los diferentes lugares de la biblioteca, para fomentar la búsqueda de los libros que contienen esas citas por parte de los alumnos.
- Crear una sección de libros para adultos, para que los niños puedan observar que sus padres, profesores… también consultan la biblioteca y leen, hojean…
- Dar la posibilidad a madres y padres para que puedan participar en la gestión de la biblioteca, como abrir la biblioteca en días festivos…
- Crear expositores con libros que se quieran destacar, o que sean novedosos en la biblioteca…
- Aprovechar el préstamo entre bibliotecas públicas y bibliotecas escolares para proveer a la biblioteca escolar de un fondo temporal que se puede aprovechar para crear alguna semana sobre los libros de alguna temática…



 Fuente: entrenomadas.wordpress.com

Ya hemos visto como podemos animar al alumnado a la lectura, pero, ¿Cómo podemos animar a escribir en una biblioteca escolar?, pues aquí os dejo algunas propuestas:

- Talleres de escritura de cuentos de diferentes formas.
- Elaborar un cuaderno de noticias que se podrá comentar en clase cada día, para poder informar a los compañeros sobre las novedades.
- Escribir una redacción de despedida antes de marcharse de vacaciones de verano. Así, los niños podrán anotar todas las experiencias, vivencias…
- Elaborar una biografía sobre una persona perteneciente al entorno familiar del alumno, y así, el niño tendrá que investigar sobre ella para poder anotar los recuerdos, sus proezas, sus logros... Finalmente, estos libritos se pueden comentar en clase.
- Elaborar algún libro recopilatorio sobre trabajos realizados, por ejemplo, como investigaciones sobre las costumbres y el folclore, o un libro de poesías elaboradas con técnicas sencillas. Toda esta información puede ser expuesta en la biblioteca.
           
Para finalizar este trabajo, quisiera incluir un catálogo de webs que me parecen muy interesantes:

 http://www.elvalordeuncuento.es/docs/la_biblioteca_escolar.pdf: Se trata de la principal fuente utilizada en este trabajo. Es una guía sobre la biblioteca escolar en la que podemos encontrar todas estas estrategias de animación a la lectura, y más. De hecho, en esta guía encontrarás fotos que hacen visuales todas las propuestas.

 http://archive.ifla.org/VII/s11/pubs/mani-s.htm: En esta página web podemos encontrar el manifiesto de la Unesco sobre las bibliotecas escolares.

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/bibliotecaescolar/: Se trata del proyecto realizado por la Junta de Andalucía sobre bibliotecas escolares. En ella podremos encontrar guías, trabajos…   
http://abies.pntic.mec.es/web/: Se trata del portal de internet del programa ABIES, el programa informático de catalogación y organización de bibliotecas escolares.    

http://ntic.educacion.es/w3//recursos2/bibliotecas/: El mejor portal de internet para todo aquel profesorado que quiere comenzar su proyecto sobre una biblioteca escolar.

 Néstor García Pinilla (3º Ed. Primaria)

lunes, 20 de diciembre de 2010

VII Concurso Fotográfico en la Facultad

El pasado lunes día trece de diciembre se reunió el jurado para dar cumplimiento a la adjudicación de premios en el Concurso Fotográfico "La Universidad en el Campus Tecnológico de Toledo" organizado por la Facultad de Educación de la Universidad de Castilla-La Mancha en Toledo, con la colaboración del Servicio de Biblioteca del Cámpus Tecnológico de Toledo.

Tras la evaluación de los trabajos presentados, se decide por unanimidad conceder los siguientes premios:


PRIMER PREMIO, dotado con 300 euros.
Autora: Estefanía Gallardo Ahumada


SEGUNDO PREMIO, dotado con 200 euros.
Autor: Rodrigo Fernández Martín-Forero


TERCER PREMIO, dotado con 100 euros.
Autora: María Cristina Alba Fernández

Aprovechamos para felicitar a los ganadores del Concurso y a todos los alumnos que han participado (casi 150 trabajos presentados).

domingo, 19 de diciembre de 2010

La educación universitaria en nuestro país

Cuando hace tres años me planteé volver a la universidad, no me imaginaba que las cosas habrían cambiado tanto. El plan Bolonia ha introducido en nuestras aulas una gran cantidad de cambios. Aprendemos a trabajar de forma cooperativa para luego poder trasladarlo a nuestros futuros alumnos. Nos centramos en la exposición de los trabajos, fomentando nuestra capacidad como oradores ya que, claro está, como maestros seremos o intentaremos ser buenos comunicadores. Aprendemos a manejarnos con las nuevas tecnologías, un futuro de posibilidades cada vez más amplio. Pero lo importante de verdad es cambiar el sistema de enseñanza. No podemos introducir las nuevas tecnologías y seguir con el esquema tradicional de la pizarra, pero ahora en lugar de la tiza, usar el ratón. El profesor como orador y la clase magistral han quedado obsoletos y el alumno adquiere cada vez más protagonismo. Eso es lo que debemos saber transmitir en nuestro futuro docente.

El Plan Bolonia también ha introducido la modalidad presencial o no presencial con un sistema diferente de baremación de los trabajos y exámenes que depende del profesor. Este sistema “premia” al alumno que asiste a clase y hace cada vez más difícil a las personas que están trabajando estudiar una carrera. Es algo muy controvertido sin duda, puesto que antes, uno pagaba su matrícula y sin necesidad de contar detalles de su vida ni asistir a tutorías tenía derecho a examen. Por supuesto que es una enseñanza diferente, la relación profesor-alumno es mucho más estrecha. Pero, ¿qué ocurre con las personas que trabajan? Siempre podrán acogerse a la modalidad no presencial, pero no resulta nada fácil. Mi amigo Juan, sevillano, a punto de jubilarse, ha emprendido la carrera de Psicología y me contaba la dificultad que entrañaba el ir a clase y equiparse con las personas jóvenes que no trabajan. Desde luego, esto no tiene nada que ver con la universidad donde estudiaron los maestros de ahora.

En ocasiones pasar lista es un requisito para los alumnos presenciales. Los alumnos somos nombrados uno por uno o debemos firmar en una lista con nuestros nombres, DNI, etc. Me hace gracia cuando el “hombre de pelo blanco” de mi clase contesta a la profesora: “presente”, como si estuviéramos en el colegio y hubiéramos retrocedido en el tiempo. He visto como todavía hoy, en muchas clases de asistencia obligatoria las aulas se llenaban de gente que ni siquiera escuchaba al profesor, que iban obligados porque tenían que firmar. ¿Os recuerda a algo? A mi me recuerda al colegio y al instituto, las dichosas faltas que si no justificabas llegaban a oídos de tus padres. Y yo me pregunto, ¿qué tiene esto de ventajoso? Los alumnos universitarios asisten a unas clases en las que no prestan atención y donde lo mejor que pueden hacer, en lugar de hablar, es ponerse con el ordenador a hacer otros trabajos sin molestar a nadie. Por otro lado, el profesor habla para unos pocos, mandando callar continuamente, y solo a la hora de tratar los trabajos surgen multitud de dudas. ¿Dónde quedan aquellas clases abarrotadas de gente porque simplemente el profesor los “enganchaba”?

A veces me pregunto si esto sigue siendo una enseñanza para personas adultas, que uno hacía porque quería tener unos estudios universitarios y donde los jóvenes maduraban tras los años de instituto y adolescencia.

Desde luego, esta situación no es generalizada. Y de forma progresiva se están introduciendo cambios significativos, puesto que si queremos mejorar el sistema de enseñanza en nuestros colegios, ¿por qué no empezar desde la universidad? Muchas de las asignaturas nos plantean verdaderos retos, puesto que dan una vuelta de 360º al sistema tradicional. El ordenador se convierte en la herramienta básica para los alumnos, que se conectan de forma online con el profesor. Un blog o pagina Web se utiliza como un espacio de expresión libre donde los alumnos comparten el conocimiento de todos y para todos. Se nos abre una ventana al mundo exterior con múltiples posibilidades, ya no es un simple temario que dar y del que examinar. Al estudiante universitario se le enseñan los recursos con los que puede contar, y se le anima a seguir avanzando, es solo un punto de partida, donde cada uno elige su camino.

Un medio para aprender a aprender. ¿No es esto lo que queremos transmitir a nuestros niños en un futuro docente? Este es el camino, sin duda.

Atención temprana: El futuro de la integración está en nuestras manos

La primera infancia, gracias a la plasticidad neuronal, se constituye como un estadio evolutivo vital para lograr tanto un crecimiento como una maduración y un desarrollo armónico. De ahí, que la Atención Temprana se configure, a través de la actuación interdisciplinaria o transdisciplinaria – que interviene de forma global e interpersonal sobre el niño con patología instaurada desde el nacimiento o con riesgo de padecerla, su familia y el entorno –; como el primer paso de una cadena preventiva y asistencial que busca – a través de la reducción del impacto de las discapacidades en el desarrollo infantil, la facilitación de la normalización de los procesos evolutivos y la atención de las demandas y necesidades tanto de la familia como del entorno en que vive el niño –; ofrecer un conjunto de acciones optimizadoras y compensadoras que permitan mejorar su calidad de vida entendida como: “Bienestar emocional, relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar físico, autodeterminación, inclusión social y derechos” (Robert L. Schalock. Siglo Cero. Abril 1997. Mayo 1998).

Desde la década de los años 70, pero sobre todo, desde la década de los 80; en la concepción de este tipo de atención se abandonó el modelo médico centrado únicamente en la patología y/o sintomatología, a favor de un modelo que parte del paradigma bio – psico – social donde se busca aunar el bienestar y la capacidad de desarrollo del niño con la atención a la familia y al entorno, con independencia de cuál sea el ámbito desde el que se actúe: sanitario, social o educativo. Cambio que posibilitó, la creación del “Libro Blanco de Atención Temprana” (Real Patronato sobre Discapacidad. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Mayo 2002), como marco de referencia indispensable donde se señalan los principales criterios y acuerdos básicos que posibilitan cumplir con una de las principales finalidades de este tipo de servicio: dar una respuesta lo más rápida posible tanto a la población infantil de 0 a 6 años como a su familia y entorno.

De este modo, se concibe – a partir de este libro – la Atención Temprana como “el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos”. Donde se busca: “reducir los efectos de una deficiencia o déficit sobre el conjunto global del desarrollo del niño; optimizar, en la medida de lo posible, el curso del desarrollo del niño; introducir los mecanismos necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas; evitar o reducir la aparición de efectos o déficits secundarios o asociados producidos por un trastorno o situación de alto riesgo; atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que vive el niño; y considerar al niño como sujeto activo de la intervención”. Mediante intervenciones provenientes del modelo holístico que: “deben considerar la globalidad del niño, y han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar”; y que se guían por los siguientes principios básicos: “el diálogo, la integración y la participación; la gratuidad, la universalidad e igualdad de oportunidades; la interdisciplinariedad y alta cualificación profesional; la coordinación; la descentralización; la sectorización; y la coordinación interdisciplinar”. A través de tres niveles de actuación: primaria, donde se busca “evitar las condiciones que pueden llevar a la aparición de deficiencias o trastornos en el desarrollo infantil”; secundaria, cuyo objetivo primordial es la “detección y el diagnóstico precoz de los trastornos en el desarrollo y de situaciones de riesgo”; y terciaria que “agrupa todas las actividades dirigidas hacia el niño y su entorno con el objetivo de mejorar las condiciones de su desarrollo”.

Dentro de este amplio marco conceptual, se hace evidente que la Atención Temprana necesita converger alrededor de múltiples centros, servicios y unidades desde los ámbitos sanitario (Obstetricia, Neonatología, Unidades de Seguimiento Madurativo o de Desarrollo, Pediatría, Rehabilitación Infantil, Salud Mental, otras especialidades médicas…), social (Centros Base, Equipos Técnicos de Valoración, Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana…) y educativo (Guarderías, Escuelas Infantiles, Colegios de Educación Infantil y Primaria…); para atender de forma efectiva las necesidades tanto de una población infantil de 0 a 6 años que presenta trastornos en su desarrollo o que tiene riesgo de padecerlos, ya sea por porque la estimulación natural no logra favorecer las adquisiciones básicas del desarrollo – factores ambientales –, o porque el niño no puede aprovechar adecuadamente esos estímulos del medio natural al existir una patología instaurada o riesgo de padecerla en un futuro – factores genéticos: pre, peri o postnatales –; como de sus familias. De ahí, la importancia de establecer una intervención centrada en las necesidades y demandas tanto de las familias como de los niños, donde siempre se tenga en cuenta los contextos sociales y los entornos naturales en que se desenvuelven – modelo ecológico: “la ecología del desarrollo humano comprende el estudio científico de la progresiva acomodación mutua entre un ser humano activo, en desarrollo, y las propiedades cambiantes de los entornos inmediatos en los que vive la persona en desarrollo, en cuanto este proceso se ve afectado por las relaciones que se establecen entre estos entornos, y por los contextos más grandes en los que están incluidos los entornos” (Urie Brofenbrenner. La Ecología del Desarrollo Humano. Editorial Paidós. 2002) –; posibilitando, de este modo, la integración en el medio de cada uno de ellos y ofreciendo a las familias, además del apoyo e información que necesitan, el papel activo que merecen como agentes facilitadores de la intervención llevada a cabo – modelo transaccional (Sameroff. 1983): “el desarrollo no es un proceso del individuo solamente, ni tampoco exclusivamente del contexto, sino una función compleja de la interacción del niño y del ambiente a lo largo del tiempo” (Juan Luís Castejón Costa, Leandro Navas Martínez. Unas bases psicológicas de la educación especial. Editorial Club Universitario. 2007) –; lo que sólo se logrará a través de la coordinación efectiva entre los diversos servicios implicados y de los profesionales que integren dichos equipos, donde el denominador común que guíe sus actuaciones sea: la eficacia en la atención al niño y a su familia.

Pero a pesar de los avances conseguidos en el campo de la Atención Temprana, aún queda bastante por hacer. En la actualidad, se deben afrontar nuevos retos donde se potencie su universalización y un marco normativo integrador que asegure tanto el servicio como la coordinación y cooperación de todos los agentes implicados en ella; se dispongan de protocolos homologados, fiables y estandarizados que posibiliten la optimización y eficacia del servicio; se regulen y mejoren las competencias profesionales; se potencie la investigación y la creación de nuevos modelos que garanticen el desarrollo óptimo del niño en entornos naturales; y se profundice y mejore en la calidad de la intervención con las familias, desde un marco verdaderamente ecológico – transaccional. Sólo de este modo, se favorecerá la creación de las condiciones óptimas que posibiliten conseguir la máxima normalización e integración de los niños – con necesidades transitorias o permanentes que presentan o tienen riesgo de padecer trastornos en su desarrollo – y de sus familias, en la sociedad.