lunes, 25 de mayo de 2026
Reflexión sobre la escuela como espacio de justicia social: el aula que reduce desigualdades.
Tecnología, educación y sociedad.
Cómo educar y en comunidad, hijos felices en la era digital
Experiencias en un aula de educación infantil
La importancia de la competencia digital en la escuela del siglo XXI
ENTREVISTA: "La educación actual desde la mirada de una maestra de Infantil"
Entrevistadora: Lucía
Entrevistada: Pilar
ENTREVISTA: "La educación actual desde la mirada de una maestra de Infantil"
Lucía: Hola Pilar, muchas gracias por dedicarme este tiempo para realizar esta entrevista sobre educación y sociedad.
Pilar: Hola Lucía, encantada de participar.
Lucía: ¿Cómo ha cambiado la educación en los últimos años?
Pilar: La educación ha cambiado muchísimo. Antes las clases eran más tradicionales y se centraban principalmente en memorizar contenidos. Actualmente se intenta que el alumnado participe más, experimente y aprenda de forma activa. También ha cambiado mucho la relación con las familias y el uso de las nuevas tecnologías dentro del aula.
Lucía: ¿Qué influencia tiene la sociedad en la educación infantil?
Pilar: La sociedad influye constantemente en la educación porque la escuela forma parte de ella. Los niños y niñas llegan al aula con experiencias, valores y hábitos que aprenden en casa y en su entorno. Además, aspectos como las redes sociales, las nuevas tecnologías o los cambios familiares también afectan a la manera de educar.
Lucía: ¿Cuáles son los principales retos que tiene actualmente un docente?
Pilar: Uno de los mayores retos es atender a la diversidad del alumnado. Cada niño tiene unas necesidades diferentes y es importante adaptar las actividades y metodologías. También considero que otro reto importante es educar emocionalmente y enseñar valores como el respeto, la empatía y la tolerancia.
Lucía: ¿Qué importancia tienen las familias en Educación Infantil?
Pilar: Las familias son fundamentales. Cuando familia y escuela trabajan juntas, los niños avanzan mucho más. La comunicación entre ambas partes ayuda a conocer mejor las necesidades de cada alumno y favorece su desarrollo.
Lucía: ¿Qué opinión tiene sobre el uso de las tecnologías en Infantil?
Pilar: Las tecnologías pueden ser muy útiles si se utilizan correctamente y de forma adaptada a la edad. Pueden ayudar a motivar a los niños y ofrecer recursos muy interesantes, pero también es importante limitar el tiempo de pantalla y enseñar un uso responsable desde pequeños.
Lucía: ¿Qué consejo le daría a los futuros maestros y maestras?
Pilar: Les diría que tengan paciencia, vocación y muchas ganas de aprender. Ser docente implica estar en continua formación y entender que cada niño aprende de una manera diferente. También es muy importante crear un ambiente donde los niños se sientan seguros, felices y valorados.
Lucía: Muchas gracias Pilar por compartir tu experiencia y tu opinión sobre estos temas tan importantes.
Pilar: Gracias a ti Lucía, ha sido un placer participar.
Lucía Navarro Hidalgo. 2º Magisterio de Infantil.
miércoles, 20 de mayo de 2026
ACTIVIDAD ORIENTADA A LAS FAMILIAS ("El MeRRRcadillo")
martes, 19 de mayo de 2026
Pantallas en el aula: ¿herramienta o distracción? Una reflexión desde la formación inicial del docente
Cambio social
Me ha llamado la atención como conecta este cambio social con la educación, me ha dado por pensar en la gran responsabilidad que tenemos entre manos. A veces, los maestros y futuros maestros como yo nos olvidamos de que en realidad la escuela es un reflejo de todos los cambios que ocurren fuera.
Esa idea de que estamos en una sociedad de la información donde los cambios son evolutivos y repentinos me ha llevado a reflexionar, pensando en el ejemplo de que llevamos años viviendo cambio evolutivo con la entrada de la tecnología en las aulas (tablets, pizarras táctiles), algo que ha ido involucrándose en nuestra forma de enseñar, aunque también hay cambios repentinos como por ejemplo el gran COVID, que hace que el ritmo escolar se rompa. Además, podemos observar que factores como los avances tecnológicos cambian por completo a los niños y niñas.
Este avance de la tecnología personalmente me asusta, me da miedo, realmente ¿nos sustituira la tecnología? ¿Qué podemos aportar nosotros si ya hay información en todas partes?.
La clave para esto es querer llegar a lo más alto, no solo siendo transmisores de conocimientos, sino enseñando a nuestros alumnos a ser críticos y a gestionar la intriga.
Un handicup que juega en nuestra contra, son las terribles dificultades de adaptación al cambio que nos encontramos en el sistema educativo. Mientras la sociedad de la información avanza sin parar, el sistema educativo tiene estructuras mucho más rígidas y lentas. A veces, esta dificultad de adaptación no es solo por falta de recursos, sino por una falta de organización. Nos encontramos con leyes educativas que cambian cada pocos años , pero que no siempre van acompañadas de una formación para los docentes.
Para indagar más sobre esta reflexión, como bien señala González Brito (2017) en su análisis sobre la relación entre educación y sociedad, no podemos entender nuestra labor docente simplemente como una respuesta adaptativa a las dinámicas externos. Es fundamental que, como futuros profes, dejemos de ser simples 'mandados' que solo siguen el libro de texto y las normas, y pasemos a ser personas que piensan por sí mismas para ayudar a mejorar la sociedad desde clase.
Siguiendo las tesis de autores como Giroux o Apple, el cambio social en el aula debe orientarse sobre tres ejes fundamentales:
- Valorar lo que viven los alumnos: No podemos enseñar cosas que no tengan nada que ver con su vida. El aprendizaje de verdad ocurre cuando conectamos los temas de clase con lo que ellos ven y sienten en su día a día.
- Darle un nuevo sentido a lo que decimos: Lo que contamos en clase influye mucho. No debemos presentar la tecnología o la economía como algo "que es así y punto", sino enseñarles a dudar y a hacerse preguntas sobre cómo funcionan esas cosas.
- Compromiso con la sociedad: No estamos aquí solo para enseñarles a usar un ordenador o a leer. Nuestra meta final es que salgan de la escuela sabiendo cómo participar y ayudar a que el mundo sea un lugar más justo para todos.
LA BRECHA DIGITAL
La brecha digital es algo mucho más grande que simplemente la diferencia entre quienes tienen internet y quienes no. En una sociedad cada vez más digitalizada la brecha digital supone una auténtica desigualdad de oportunidades en contextos educativos, laborales, comunicativos y participativos. Quedarse al margen de todos estos procesos se ha convertido e una nueva forma de exclusión.
Muchas veces pensamos que la tecnología por si sola ya trae progreso para todos. No es así. La tecnología hay que saber utilizarla de forma crítica, segura y responsable. Esto demuestra que la brecha digital no solo separa a quienes tienen acceso y a los que no, sino también a quien utilizan estas herramientas adecuadamente y quienes no saben como aprovecharlas.
La brecha digital afecta a varios grupos sociales. Para empezar, muchas personas mayores encuentran dificultades para entender el funcionamiento de dispositivos o aplicaciones. Por otra parte, las familias con menos recursos pueden llegar a compartir un solo dispositivo o no tener una buena conexión. Además, en zonas rurales la falta de recursos tecnológicos supone un gran obstáculo. La brecha digital se refleja en desigualdades económicas o territoriales que ya existían, pero que la aparición de la tecnología ha intensificado.
Este problema se hace más patente en el ámbito educativo. Internet ofrece acceso inmediato a muchísima información y recursos. No obstante, no todos los estudiantes cuentan con un ordenador propio, conexión adecuada o habilidades digitales y cuando esto ocurre observamos una clara desventaja. Esto se hizo muy visible en el momento de la pandemia donde mientras muchos niños pudieron seguir aprendiendo con normalidad gracias a las tecnologías, otros muchos se quedaron rezagados por falta de ellas. Esta situación demostró lo que muchas veces se pone de manifiesto: la tecnología puede traer consigo infinidad de oportunidades y aspectos positivos, pero también ser la fuente de nuevas desigualdades si no se garantiza un acceso equitativo.
Por otra parte, la brecha digital no solo afecta al conocimiento, sino también a la participación social. Muchos trámites administrativos, servicios de salud u ofertas de empleo ahora se desarrollan a través de entornos digitales. Esto tiene pésimas consecuencias para quienes no dominan las herramientas digitales, llegándose a sentir excluidos, dependiente so incluso totalmente invisibles. Es por esto que la inclusión digital es fundamental.
¿Cómo podemos reducir esta brecha digital? No consiste solo en repartir dispositivos. Es necesario ofrecer formación que enseñe a buscar información fiable, proteger la privacidad y usar la tecnología de manera responsable. Es decir, preparar a las personas par ser autónomas en una sociedad cada vez más conectada.
Reflexionar sobre este tipo de cuestiones nos obliga a pensar que tipo de sociedad queremos. Cuando la tecnología está avanzando, pero solo beneficia a algunos, no podemos hablar de progreso. Es necesario garantizar que la tecnología no solo innove, sino que procure que nadie se quede atrás. El acceso a la tecnología ha pasado de ser un lujo a una necesidad. Por eso, cerrar la brecha digital es un desafío educativo y social que debe abordarse cuánto antes.
Elena Hontanilla Pérez
2º Educación Primaria

