martes, 17 de enero de 2017

Televisión y educación

Los medios de comunicación no solo cambian una facultad o conducta del niño, sino que el cambio de esa facultad afecta a otras muchas, modificando el complejo físico y psíquico de la persona: modifica en su forma de pensar, como perciben las cosas y también su forma de actuar. Para que esto ocurra tienen que ser integrados y asumidos por la propia persona. También la televisión actúa como madre, ya que siempre está disponible, ofrece su compañía a todas horas, alimenta la imaginación infantil con toda clase de fantasías y cuentos, y a su vez es el refugio de los momentos de frustración, tristeza... Además, la televisión se ha convertido en la segunda actividad que más tiempo dedican los niños después del sueño. Si tenemos en cuenta los fines de semana y las vacaciones, los niños pasan más horas viendo la televisión que en clase.

La televisión ocupa la mayor parte del ocio de los niños de hoy, forma parte de su entorno vital. La televisión intenta exponer e informar de los acontecimientos pasados, presentes y futuros de nuestra realidad social. Podemos partir de que todo lo que aparece en la televisión es en mayor o menor grado una presentación de la realidad y de la ficción. La televisión tiene cierta influencia en los pequeños debido a su gran similitud física con los hechos reales: frente a los libros los más pequeños, consideran estos como menos reales.
Según Ferres: "Una escuela que no enseña a ver la televisión es una escuela que no educa", ya que en la escuela tienen la obligación de ayudar a las nuevas generaciones de alumnos, a interpretar los símbolos de su cultura integrando a los ciudadanos de una manera reflexiva y crítica de la sociedad.
Actualmente la televisión se ha convertido en el fenómeno cultural más importante, es la práctica para la que menos se preparan los ciudadanos. Por esto sorprende que la institución escolar no solo se haya dejado arrebatar hegemonía en la educación, sino que asista impasible al proceso de penetración de la cultura audiovisual, sin ofrecer siquiera a las nuevas generaciones pautas de la interpretación y análisis crítico.


El niño y los medios de comunicación
En la actualidad mucha gente difícilmente podría prescindir de la televisión y los ordenadores. La invasión de todos los nuevos medios de comunicación está provocando cambios en nuestras costumbres y formas de pensar. Los niños han nacido en su seno y lo raro para ellos sería que estas nuevas tecnologías no estuvieran.
El niño se cree todo lo que ve en la televisión incapaz de diferenciar entre realidad y fantasía, entre información y persuasión, entre la vida real y la vida de la pantalla. La solución está en enseñar a ver la televisión y utilizarla positivamente como medios de información, distracción o aprendizaje, sin embargo, los progresos y esfuerzos de esta dirección son mínimos y seguimos preocupados más por resaltar sus efectos negativos que por estudiar las posibilidades que ofrece.
Marks Greenfield, p. estudia la importancia que tiene para los niños la televisión, los videojuegos, el ordenador, y en general todos los medios electrónicos actuales. Relaciona la televisión con el aprendizaje y con la realidad social y el uso de esta para superar situaciones de desventaja educativa. Respecto a los videojuegos argumenta que existe una gran adicción, por lo que verdaderamente ocupa es el grado de violencia que se muestra en ellos.
Una de las aportaciones más positivas de este autor es que analiza los problemas así como las posibilidades de los distintos medios de comunicación actuales.

Por Carlos Javier Guzmán Rey
http://carlosguzmantice6.webnode.es/revista-digital-el-recreo/

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada