miércoles, 15 de junio de 2011

EXPERIENCIA ERASMUS EN LA UNIVERSIDAD DE CHIPRE

         De siempre he sido una persona a la que le ha gustado viajar y conocer nuevas culturas y personas. Por varios motivos, he tenido la suerte de realizar este hobby, pero nunca por un período de tiempo tan largo como el que se me presentaba con la oportunidad de cursar 4 meses en una universidad fuera de España como estudiante Erasmus.

      Pero finalmente me lancé, realicé la prueba de idioma y tras unos meses expectante, conseguí ser seleccionado para realizar una estancia de cuatro meses en la University of Cyprus en la ciudad de Nicosia, Chipre.

 
Ahora empezaron a recorrer mi cabeza muchos pensamientos y preguntas como: ¿Estaré preparado para vivir sólo por primera vez y durante tanto tiempo? ¿Conseguiré comunicarme bien con la gente de allí? E incluso ¿Dónde narices me voy yo tan lejos a un país del que apenas he oído hablar?

Afortunadamente mis ganas de vivir y conocer mundo fueron mayores que las pequeñas dudas y miedos, partiendo hacia mi nuevo destino.

¡Quién me diría la cantidad de experiencias inolvidables y nuevos amigos para siempre que haría allí! Tras la primera semana en la que todo el mundo se siente más perdido que Wally ya que no conoces a nadie, no conoces la ciudad y no conoces el idioma (que encima en mi caso era el griego), las cosas empiezan a ir de bien a mejor. Uno comienza a conocer a sus nuevos compañeros de clase de la universidad y los demás compañeros estudiantes de intercambio, tanto Erasmus como otros, con los cuales pasé la mayoría de mi tiempo y poco a poco se fueron convirtiendo en amigos, y estos amigos en familia.


 Para mi la experiencia fue doblemente novedosa ya que estudio y vivo en mi ciudad natal en mi casa familiar. La nueva experiencia de la vida fuera de casa sumada a la vida como estudiante Erasmus fue impresionante. La convivencia en común ya fuera en un piso o en la vida normal con gente de tan variadas culturas y países es algo único y especial, que en mi opinión ayuda a hacerse más tolerante con los demás y con uno mismo.

Poco a poco vas sintiendo como esa ciudad que en un principio te resulta tan extraña y desconocida en al que te sientes como si estuvieras para un par de días de vacaciones, se va convirtiendo en tu casa. En mi caso, Nicosia es una ciudad que durante el mes de septiembre (mes de mi llegada) es un horno al rojo vivo del calor que hace, cosa que si sumas a ser nuevo en la ciudad y al peculiar servicio público, no ayuda mucho a coger cariño a tu nueva ciudad. Pero es curioso como uno se hace a su nueva vida y va superando estos pequeños contratiempos y baches en el camino.

Y como no comentarlo, de Erasmus se va a “aprender inglés”. Pero por mi experiencia esta afirmación es cierta. Cuando vives 24 horas al día con gente que no habla tu idioma, no te queda más remedio que hacer todo lo posible por mejorar tu forma de expresarte para poder convivir de la mejor forma posible, y en mi caso siendo mi compañero de piso alemán, no tuve más remedio.

Pero más allá del idioma, la experiencia más grande y que conservas en tu mente para siempre es las cosas del día a día que se dan como estudiante Erasmus: un viaje a la playa el fin de semana con todos los estudiantes de extranjero, una fiesta de bienvenida en alguna discoteca, pequeñas fiestas caseras que acaban siendo la mayor atracción de la universidad.


 Un punto importante para un estudiante en un país extranjero es la posibilidad de explorar el país durante la estancia. Conocer las costumbres típicas de su cultura, su gastronomía, sus fiestas y en todo lo posible su idioma también. En mi caso también realicé un viaje a otro país cercano como es Turquía, en concreto a la ciudad de Estambul, con la cual me quede maravillado.

En general, hay tantas aventuras y tantas historias que recordar para siempre con toda esta gente que ha compartido conmigo los mejores cuatro meses de mi vida, que necesitaría una infinidad de tiempo para contarlas y emocionarme escribiéndolas.

Con esta pequeña reseña de mi experiencia solamente quiero animar a que la gente se anime a irse como estudiante extranjero a otro país, ya que la experiencia personal que se consigue es una de las más grandes y bonitas que se pueden conseguir como estudiante y como persona.

Efjaristó polí kai ta léme!!!!
 
ESTUDIANTE 3º EDUCACIÓN PRIMARIA

1 comentario:

  1. Gia sou!

    Hola. Yo soy mexicana y di con tu texto, y justamente estoy investigando todo lo posible de Nicosia porque voy a aplicar para hacer un PhD ahí este año.
    Me emocionó lo que escribiste, también por el hecho de que quiero conocer Istanbul y de ahí queda muy cerca.
    En definitiva, ¿tú crees que Nicosia sea un buen lugar para vivir, al menos por 4 años? Ya sé que la experiencia Erasmus es muy divertida y siempre se está rodeado de nuevos amigos, pero a como tú viste las cosas en la ciudad, andando a veces por tu cuenta, ¿lo recomendarías?

    Te agradecería que me contestaras, aunque sea breve, lo que puedas decirme respecto a esto, ya sea en mi blog concomitantecon.wordpress.com o a concomitantecon@gmail.com

    Gracias!

    - Cecilia

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