martes, 22 de febrero de 2011

Bajo otra perspectiva

Conservo todavía fresco el artículo que el año pasado redacté por estas fechas sobre el tema: La importancia de la fase preparatoria del Prácticum. Pues bien, debo empezar entonando un “Mea Culpa” pues ahora creo que pudo existir una opinión sesgada, ya que sólo conocía una de las partes implicadas en este proceso, la cara externa, es decir, lo que escuchaba, veía y/o intuía como alumna de prácticas. Pero si me permitís, para abordar la siguiente reseña relacionada con la cara interna de esta etapa de prácticas, me acogeré a la célebre cita de Ramón de Campoamor en la que expone “que en el mundo traidor nada hay verdad ni mentira: todo es según el color del cristal con que se mira”.
En este momento me ha tocado vivir esa fase preparatoria “bajo otra perspectiva” y confieso que ha sido tan significativa y enriquecedora como la primera. A día de hoy, una ínfima parte de la organización la he pasado desde dentro y he podido comprobar la cantidad ingente de tareas que desde el exterior ni se vislumbran. Para llegar al resultado final ha sido necesario un enorme ESFUERZO por parte de todo el equipo directivo, de la ayuda inestimable de numerosos docentes y, por supuesto, del personal de administración y servicios (administrativos, secretarias, técnicos, bedeles,…) todas esas personas en las que, a veces ni reparamos a diario. Y aunque como diría Paulo Coelho “Nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir,” yo añadiría que cada uno de ellos son parte de un TODO y TODOS son importantes.
Fuente de imagen

Desde la visión del discente, solamente reparamos lo tocante a cada una de nuestras especialidades, pero el producto final que se emprende es adecuar 5 coloquios (de cada una de las cinco especialidades) a la misma hora, tres veces al día y durante 5 días consecutivos. Una vez dentro de la organización, y conociendo todas las conferencias, reparas en que te gustaría asistir a cada una de ellas pues de todas se extraen aspectos relevantes, pero como mucho te “apuntas” a una de ellas y no a tiempo completo, pues tus funciones deben continuar.

Aprovecho para dar unas breves pinceladas sobre algunas de las conferencias/charlas/talleres/sesiones en las que capté curiosidades tales como:


Ese interesante proyecto de innovación sobre la radio en la escuela en el que se estableció la conexión de radio en directo entre los escolares de un colegio de Seseña y los estudiantes de la fase preparatoria, y que posteriormente estuvo acompañada de la charla sobre Competencias básicas en el blog de aula cuya intervención fue bastante interesante pues en todo momento el ponente recurría a ejemplos vividos en primera persona.
  • Aquella exposición sobre los proyectos por agrupaciones que te atrae por ser la primera vez que oyes hablar de ellos;
  • Cómo no escuchar alguna de esas sesiones de cuentacuentos que tienen una “pinta deliciosa” para poder “robar” alguno de ellos y transmitirlos inmediatamente.
  • Qué decir de esos títulos tan sugestivos como Judo verbal (donde no es tan importante lo que se dice sino cómo se dice, para evitar la manera de generar conflictos durante la comunicación).
  • Cómo no estar presente en alguno de aquellos Juegos a través del trabajo colaborativo en los que “de pasada” puedes percibir lo difícil que resulta llevar a cabo la simple construcción de una torre de madera con el requisito de no hablar entre compañeros y tener que llegar a un acuerdo grupal;
  • Poder empaparte al visualizar esa cantidad inmensa de juegos/actividades de Ed. Física en la integración del alumnado inmigrante dentro de una UD donde puedes tomar ideas para incluir en tu programación didáctica de prácticas y hacer que esos niños se sientan importantes por un día.
    Fuente de imagen

Para finalizar, me gustaría aportar en este contexto algunas sugerencias sobre la planificación de la próxima fase preparatoria de las prácticas en el Campus de Toledo. Está también fundamentada y respaldada en este período de crisis en el que estamos inmersos pues hace pocos días escuché la acepción de la palabra crisis en griego que significa coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución. Es decir, que el cambio es acción, y estamos en un punto en el que la transformación sería adecuada pues nos avala el final de la diplomatura y el comienzo de la implantación del título de Grado. Así, todo ese cúmulo de inmenso trabajo, podría agruparse y/o congregarse de tal manera que se unificaran todos esos esfuerzos y recursos (materiales y humanos). Esto se resume en que muchas de las ponencias que hasta ahora se han impartido para cada especialidad podrían desarrollarse a modo de jornadas comunes para las distintas titulaciones y, como específico, se podrían llevar a cabo distintos talleres, seminarios, mesas redondas,… a la misma hora, por lo que el período de la fase preparatorio no tendría por qué ser tan extenso.
Fuente de la imagen

Enhorabuena a todas aquellas personas que han hecho posible que un año más, esa fase preparatoria haya sido un éxito.


No hay comentarios:

Publicar un comentario